Por caso Fifagate, Luis Bedoya todavía tiene un tema pendiente en Colombia

El expresidente de la Federación Colombiana de Fútbol admitió en Estados Unidos su responsabilidad en los delitos de fraude en transferencia bancaria y conspiración de soborno. Sin embargo, la Fiscalía todavía tiene abierto una indagación preliminar en su contra.

En junio de 2015, Luis Bedoya dio una rueda de prensa asegurando que Colfútbol no tenía nada que ver con el escándalo de corrupción de la FIFA.Luis Ángel

Si todo sale como lo tiene planeado la jueza Pamela Chen de una Corte Federal de Brooklyn, en Nueva York, Luis Bedoya, el expresidente de la Federación Colombiana de Fútbol conocerá su sentencia condenatoria por sus vínculos con el sonado caso del Fifagate el 25 de octubre. Después de cinco aplazamientos, todo estaría listo para conocer el fallo que confirmaría, sin duda alguna, que el colombiano cometió los delitos de fraude en transferencia bancaria y conspiración de soborno.

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Sin embargo, la historia en Colombia es diferente. Fuentes de la Fiscalía le confirmaron a El Espectador que el ente investigador todavía tiene varias indagaciones abiertas en contra de Bedoya, aunque ninguna ha llegado a imputación de cargos, y mucho menos a juicio. 

Una de ellas, es precisamente la relacionada con el escándalo de los sobornos para adquirir derechos de transmisión de partidos. Según los investigadores, los delitos relacionados a estas pesquisas serían un presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

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Bedoya renunció a su cargo en la Federación el 9 de noviembre de 2015, argumentando motivos estrictamente personales. Sin embargo, ya desde esa época el fantasma del Fifagate lo perseguía y en diciembre de ese mismo año, la Fiscalía de Estados Unidos confirmó las sospechas de sus vínculos con el escándalo de corrupción. 

El 3 de diciembre de 2015, durante una rueda de prensa en Washington D.C., la entonces fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, en compañía del exdirector del FBI, James Comey, y el exfiscal del Distrito Este de Nueva York, Robert Capers, aclararon la relación de Bedoya y otros exdirigentes de fútbol en su investigación.

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Según esa versión de las autoridades, en total fueron 16 exdirectivos de la FIFA los acusados por Estados Unidos de tener relación con el Fifagate; y que todos ellos habrían acorado devolver más de US$40 millones a las autoridades norteamericanas.

“No contentos con secuestrar el deporte más popular del mundo por décadas con ganancias ilícitas, estos acusados trataron de institucionalizar su corrupción para asegurarse de que podían vivir de ella, no por el bien del juego, sino para su propio engrandecimiento personal y el aumento de su riqueza”, dijo la fiscal Lynch. 

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“El mensaje debe quedar claro para todos los culpables que permanecen en las sombras, con la esperanza de evadir nuestra investigación. No se van a escapar”, agregó la Fiscal. Sobre Bedoya, en particular, el fiscal Roberts señaló: “Se acercó a nosotros a asumir su culpa”.

Aunque la investigación ha avanzado a buen ritmo en Estados Unidos, en Colombia en cambio no ha pasado lo mismo. En diciembre de 2015, el entonces fiscal encargado Jorge Perdomo anunció la apertura de una investigación contra Bedoya por el delito de lavado de activos

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Fuentes de la Fiscalía le explicaron a este diario que, a pesar de las constantes solicitudes a Estados Unidos para que compartan información sobre el expediente de Bedoya, no se ha llegado a un acuerdo. El problema, señalaron los fiscales, es que para los estadounidenses el caso es únicamente de su jurisdicción y por eso no están comprometidos a colaborar con los investigadores colombianos. 

Sin embargo, el ente investigador no ha cerrado ninguna de sus pesquisas y está a la espera de una respuesta positiva por parte de Estados Unidos. Y, sobre todo, de la condena que se podría conocer el próximo 25 de octubre. 

Las confesiones de Bedoya

La colaboración del expresidente de la Federación Colombiana de Fútbol le ha servido a los estadounidenses a entender cómo operó el entramado de corrupción de la FIFA en el negocio del fútbol en América del Sur. 

Según sus testimonios, junto a los presidentes de las federaciones de Ecuador, Perú, Paraguay, Venezuela y Bolivia, acordaron un negocio con Mariano Jinkis, copropietario de Full Play, para que la empresa de marketing deportivo se quedara los derechos de transmisión de la Copa América 2011 de Argentina. Todo a a cambio de US$1 millón de dólares.

“Fue la primera vez que iba a ver un millón de dólares juntos”, destacó Bedoya, quien también aseguró que Luis Chiriboga, expresidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, “era uno de los más entusiasmados con las propuestas de Jinkis”.

Según la investigación del FBI, Bedoya recibió el dinero a través de una empresa uruguaya llamada Flemick, formada por Full Play, que se usó para abrir una cuenta bancaria en el banco Hapoalim de Miami. El dinero, finalmente, fue depositó en una cuenta en Suiza y de allí a las cuentas de los exdirigentes. 

 

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