Por error en el proceso, anulan sentencia que condenó a “chamán” violador

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La jueza de primera instancia tendrá que volver a redactar la sentencia que condenó al falso chamán Edgar Gaitán Camacho, debido a una incongruencia, pues en el sentido del fallo anunció que lo condenaba por violar a tres víctimas, pero en la decisión final incluyó a una cuarta. El procesado seguirá detenido en la cárcel La Picota.

Édgar Orlando Gaitán Camacho, un falso chamán que se aprovechó de la fe de varias mujeres para violarlas en Cundinamarca, fue condenado el pasado diciembre a 29 años de prisión por el delito de acceso carnal o acto sexual con persona puesta en incapacidad de resistir. En esa primera instancia, que definió una jueza en Guaduas, se le condenó por cuatro de los siete casos denunciados en el proceso penal. Sin embargo, el Tribunal Superior de Cundinamarca anuló este miércoles esa sentencia, debido a un error en el proceso cometido por la jueza. (Condenan al falso chamán Édgar Gaitán por cuatro casos de violencia sexual)

Dicho vicio consistió en que la funcionaria anunció en mayo de 2019 el sentido del fallo condenatorio contra Gaitán Camacho. En esa audiencia la jueza debía mencionar los casos puntuales y los hechos por los que se le condenaría al falso chamán y, en efecto, se ventilaron tres casos, pero cuando llegó la sentencia definitiva en diciembre de 2019, en la que se le fijó la condena a Gaitán, la jueza incluyó a una cuarta víctima. Este error fue advertido enseguida por la Fiscalía y la defensa de las víctimas, que apelaron el fallo y pidieron, además, que Gaitán fuera condenado por los otros siete casos denunciados. El condenado también apeló la decisión, pero pidiendo su total absolución. (Édgar Gaitán, el falso taita que resultó violador serial)

Ahora, el expediente del caso volverá al despacho de la jueza en Guaduas, quien debería volver a redactar la sentencia e incluir a solo tres víctimas, como lo anunció en el sentido del fallo condenatorio. Se espera que, luego de esto, las víctimas vuelvan a apelar la sentencia pidiendo que todas las víctimas sean incluidas en la condena y que se aumente la pena. Y, entonces, el expediente nuevamente volvería a ser revisado por el Tribunal Superior de Cundinamarca en segunda instancia.

Carlos Fernando Guerrero Osorio, abogado que representa a cinco víctimas, aseguró a El Espectador que la nulidad decretada este miércoles era previsible. “Tenemos tranquilidad que se mantendrá la condena por tres de las víctimas y cuando volvamos a apelar insistiremos en la condena por el resto de las víctimas. Lo más importante es que la persona involucrada sigue privada de la libertad porque su orden de privación de libertad no fue afectada por la nulidad del tribunal”, afirmó Guerrero a este diario. (¿Cuándo van a capturarlo? El clamor de las víctimas del falso taita Édgar Gaitán)

Por ende, Gaitán Camacho seguirá detenido en la cárcel La Picota de Bogotá. El falso chamán trabajó en su juventud como contratista del Estado en temas de cultura indígena, lo cual le permitió acercarse a estas comunidades y viajar por distintas zonas, hasta familiarizarse con la medicina ancestral y el uso de plantas sagradas, en especial el yagé. Fue discípulo de chamanes reconocidos y luego se autoproclamó “taita” (persona sabia) y creó la comunidad carare, en la finca El Sol Naciente, de La Vega (Cundinamarca). Ahí ocurrieron gran parte de las agresiones sexuales denunciadas por sus pacientes. También fundó la IPS Maya Pijá, donde ofrecía a sus pacientes mejorar su calidad de vida. (Las víctimas de Orlando Gaitán en Medellín)

Los primeros rumores sobre abusos sexuales se conocieron hacia 1999, cuando algunas mujeres menores de edad se atrevieron a contar que Gaitán las tocaba. Pero hasta en 2012 fueron conocidas por la justicia, cuando una joven de 17 años contó a sus padres los vejámenes a los que la sometió Gaitán en una toma de yagé. Tras este relato, otras mujeres se animaron a denunciar lo que habían sufrido. Los relatos coinciden en que las violaciones ocurrieron en su casa en el barrio Polo Club, al noroccidente de Bogotá, en la finca de La Vega o en las instalaciones de Maya Pijá.

En primera instancia, la justicia determinó que el taita utilizó sus conocimientos sobre la cultura indígena para hacerse pasar por chamán y violar a sus víctimas, aprovechándose de su posición de poder y confianza. Lograba que sus víctimas perdieran su voluntad para violarlas.

A la par de este proceso en Cundinamarca, en Antioquia otras víctimas denuncian haber sido también víctimas de agresiones sexuales por parte de Gaitán Camacho. Por lo menos tres mujeres denunciaron al falso chamán por violarlas durante supuestos ritos de sanación.

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