La posesión 'relámpago' de Rojas Ríos

En una ceremonia de pocos minutos de duración, el Gobierno posesionó al abogado pereirano en medio de críticas.

El nuevo magistrado de la Corte Constitucional, Alberto Rojas Ríos. / Archivo
El nuevo magistrado de la Corte Constitucional, Alberto Rojas Ríos. / Archivo

La posesión de Alberto Rojas Ríos como nuevo magistrado de la Corte Constitucional fue rápida. Bastaron dos minutos para que el cuestionado abogado pereirano se posesionara ante el presidente Santos, precisamente, en su despacho. Curiosamente, el acto no fue en ninguno de los salones donde normalmente se realizan este tipo de ceremonias. En éste, además, no hubo periodistas. No los dejaron entrar.

El trámite fue presenciado, apenas, por unos cuantos asistentes y las cámaras de televisión. Antes de las 8 de la noche Rojas Ríos ya se había posesionado y sin haber respondido las preguntas de los periodistas con los que se encontró a su entrada a la Casa de Nariño.

Ayer varias organizaciones no gubernamentales seguían pidiéndole al presidente Santos que no lo nombrara como magistrado. Algunos congresistas, como Ángela Robledo, del Partido Verde, hicieron lo mismo. El conjuez de la Corte Constitucional, Rodrigo Uprimny, indicó que existían razones legales para que el primer mandatario aplazara la posesión. Sin embargo, la oficina jurídica del Palacio de Nariño no encontró ninguna.

Tampoco lo hizo el Consejo de Estado cuando lo ternó ni el Congreso cuando lo eligió, a pesar de que ya se conocían denuncias contra Rojas Ríos. Antes de su posesión, ya había cuestionamientos contra el abogado pereirano por su supuesta participación en un fraude a una viuda, Isabel Marín; sus vínculos con la expresidenta de la Cámara de Representantes Zulema Jattin, investigada por el escándalo de la parapolítica y con quien festejó al día siguiente de su elección en un exclusivo restaurante bogotano, y una supuesta evasión de impuestos denunciada por La Silla Vacía.

La última denuncia la hizo Noticias Uno porque, al parecer, Rojas Ríos se había apoderado mediante documentos falsos de una indemnización de $116 millones que le reconoció el municipio de Funza a Isabel Marín por un accidente en el que murió su esposo y ella salió herida. La paradoja es que ahora el abogado pereirano tendrá que impartir justicia y, a la vez, defenderse de las acusaciones en su contra.

“Esta no es la justicia que queremos. Estoy muy triste porque creo que Alberto Rojas es una persona muy cuestionada. Con tantos abogados probos que hay, ¿por qué tenían que escogerlo a él?”, dijo Gloria Borrero, de la Corporación Excelencia para la Justicia. Varios exmagistrados de la Corte Constitucional, quienes prefirieron guardar su identidad, le dijeron a este diario que todo alrededor del abogado Rojas “ha sido lamentable”.

Uno de ellos comentó que lo sucedido es “vergonzoso, porque, en mi criterio, cualquier juez debe llegar a su cargo sin tacha alguna. Nadie va a decir que no se ha podido defender, pero es que no lleva uno, sino varios escándalos en seguidilla”. Asimismo, resaltó que Rojas Ríos tenía “muchos padrinos políticos” desde hacía muchos años y enumeró entre ellos al exministro y hoy embajador en Bélgica, Rodrigo Rivera, quien es coterráneo del hoy magistrado.

Curiosamente, el 26 de abril, el mismo Rojas Ríos le había pedido al Congreso postergar su posesión por 90 días con el fin de dar por culminadas sus “relaciones profesionales”. Sin embargo, súbitamente, ayer aceleró todo su proceso, se agendó su posesión y se formalizó su nombramiento en la Corte. “Se ve que le tocó correr por cuenta de las denuncias de los medios en la última semana”, le dijo a El Espectador un prestigioso abogado.

Frente a lo que ha dicho Rojas Ríos de que hay una campaña en su contra, Borrero respondió que “no hay ninguna campaña, ninguna malicia” y que espera que el nuevo miembro de la Corte Constitucional pueda desvirtuar las acusaciones en su contra.

El exmagistrado auxiliar de la Corte Suprema Germán Pabón le aseguró a este periódico que “lo que debería haber hecho era renunciar a la prescripción y proceder a afirmar su inocencia en un juicio público y frente al país. Me parece que eso sería una muestra de sensatez”.

En medio de las críticas ha habido quienes apoyan al magistrado Alberto Ríos. Al respecto, el presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, expresó: “Conocemos a Rojas, que es una persona seria y transparente, y por eso, como decía Álvaro Gómez, a la gente hay que creerle, y nosotros le creemos al magistrado”.

Dos minutos bastaron para que el Gobierno posesionara a Alberto Rojas Ríos. Es probable que el nuevo magistrado de la Corte Constitucional necesite más tiempo para desmentir las acusaciones en su contra.