Presidencia dice que no ha recibido ninguna carta de la "Oficina”

Los funcionarios del presidente Juan Manuel Santos aseguran que a su despacho no ha llegado comunicación alguna en ese sentido.

Este grupo, así como el clan del Golfo, ya habían hecho acercamientos a Santos en marzo del presente año. / Foto: Archivo

Esta semana, se conoció una carta que supuestamente enviaron miembros de la Oficina, grupo criminal anteriormente conocido como la Oficina de Envigado, en el que le pedían al presidente Juan Manuel Santos negociar con ellos para iniciar un proceso de paz similar a los que adelanta el Gobierno con las guerrillas de las Farc y el Eln.

En la misiva, los miembros de la Oficina piden iniciar una fase exploratoria dirigida a fijar una mesa de negociación para adelantar formalmente un proceso de paz con el Gobierno Nacional. “Deseamos y estamos dispuestos a contribuir radicalmente a la paz de nuestro país, en concordancia a la construcción del gran acuerdo nacional de paz que Colombia se merece”, dice la carta.

No obstante, los asesores del despacho del presidente Juan Manuel Santos aseguran que en la oficina del primer mandatario no ha llegado ninguna carta en ese sentido, y que la que conocen es la versión que ha circulado en redes sociales, especialmente Facebook y twitter, en donde la ex congresista Piedad Córdoba la hizo pública. Aun no hay total certeza sobre la veracidad de la carta, aunque Córdoba señaló que llegó hasta ella por algunos de los asesores jurídicos de este grupo criminal.

El presidente Juan Manuel Santos todavía no se pronuncia sobre la carta, en la que el grupo armado expresa su deseo de que el eventual proceso de paz sea acompañado por el monseñor Darío de Jesús Monsalve, la excongresista Piedad Córdoba, el gobernador de Antioquia, Luis Pérez, y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.

Ya en varias ocasiones en el pasado, el presidente Santos y el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, han sido enfáticos en que bajo ninguna circunstancia negociarán con grupos al margen de la ley que se dediquen al narcotráfico como actividad principal, y en repetidas ocasiones han negado el estatus político de los grupos armados organizados (GAO), por lo que negociar con ellos en términos de proceso de paz sería inviable.

Si bien el Gobierno los ha reconocido como estructuras armadas y con poder de influencia en el territorio, ha dicho que si estos grupos armados quieren negociar con el Gobierno, tendrían que hacerlo al someterse de forma voluntaria al Estado, y negociar posibles preacuerdos con la fiscalía, más no como un grupo con estatus político con el que se pueda negociar, como las Farc o el Eln.