El alto oficial comandó la Armada desde octubre de 2015

Presidente Santos asistió a las exequias del almirante Leonardo Santamaría

Este domingo se realizaron las honras fúnebres del comandante de la Armada Nacional en la capilla de la Escuela Militar de Cadetes José María Córdoba.

El almirante Leonardo Santamaría también se desempeñó como agregado naval ante el Reino Unido y representante permanente de Colombia ante la Organización Marítima Internacional (OMI).Cortesía Fuerzas Militares.

El presidente de la República, Juan Manuel Santos, asistió este domingo a las exequias del comandante de la Armada Nacional, Leonardo Santamaría Gaitán, fallecido el pasado viernes luego de sufrir un infarto. El velorio se llevó a cabo en la capilla de la Escuela Militar de Cadetes José María Córdoba al que, además, asistieron miembros del Gabinete, así como la cúpula militar.

Santos manifestó que cuando nombró a Leonardo Santamaría como comandante de la Armada Nacional, sabía que era la persona más idónea para asumir “semejante misión”. Asimismo, el jefe de Estado resalto que el alto oficial, quien comandó la Armada desde octubre de 2015, era un líder exitoso y decidido en sus funciones.

El almirante nació en Barranquilla (Atlántico) e ingresó a la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla en 1977, graduándose como teniente de corbeta en 1981. Durante su carrera se desempeñó como jefe de operaciones navales, comandante de la Fuerza Naval del Caribe, director general marítimo, jefe del Departamento de Operaciones de la Fuerza Naval y jefe del Comando Específico de San Andrés y Providencia.

Sus personas más allegadas manifestaron que Santamaría era rigoroso y exigente, tanto con él mismo como con los demás. Los familiares de Santamaría, quien también se desempeñó como agregado naval ante el Reino Unido y representante permanente de Colombia ante la Organización Marítima Internacional (OMI), señalaron que alcanzó tantas dignidades en la Armada por su forma de ser.

Lo primero que hizo fue graduarse con honores como teniente de corbeta en la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla y, a partir de ahí, fue escalando en la institución. Durante su ascenso en la Armada conoció a su esposa en un evento de la Escuela Naval. Ella llegó a donde él estaba en ese momento a preguntar por un cadete de apellido Santamaría. Desde ese momento fue su compañera hasta el día de su fallecimiento.

El almirante Santamaría aseguró, en su momento, que su trabajo dentro de la Armada era uno de los aspectos más importantes de su vida. “La dedicación total a la familia creo que es un sueño no realizable. Yo sé que me debo a mi familia, pero mi trabajo es parte fundamental para sostenerla. Para mí, debe haber una unión indivisible entre familia y trabajo”, dijo a El Universal en julio de 2013.