Por pretender fungir como Procurador no hace bien su labor: Ordóñez al Fiscal General

El jefe del Ministerio Público mencionó una anécdota para hacer referencia a las declaraciones de Jorge Fernando Perdomo.

No le hizo mucha gracia a Alejandro Ordóñez Maldonado las declaraciones del fiscal general encargado, Jorge Fernando Perdomo en las que aseguró que él era “el procurador que le ha hecho falta al país”. Para el jefe del Ministerio Público este tipo de pensamientos lo aleja de sus actuales funciones.

“Pretender fungir como Procurador no hace bien las funciones que tiene como fiscal. Simplemente yo me acuerdo, no de él, sino de mi amigo, quien ni hizo lo uno, ni hizo lo otro. El bien que hizo lo hizo mal, y el mal que hizo lo hizo bien”.

Ordóñez indicó "yo tengo un amigo, que estudió Derecho y que se graduó, y después estudió Medicina, y también se graduó, y los médicos decían que era bueno abogado, y los abogados que era buen médico".

En entrevista con el diario El Tiempo, Perdomo aseguró: “Desde esta Fiscalía he ejercido funciones que podría decirse no solo son de Fiscal, sino también propias de un procurador. Mejor dicho, aquí defendiendo los derechos de las poblaciones vulnerables yo me he sentido como un procurador. Como el procurador que le ha faltado a Colombia. O sea que mirándolo desde ese punto de vista, ya he ejercido como tal”.

En rueda de prensa el Procurador General prefirió no hacer mención sobre las últimas acciones del exfiscal Eduardo Montealegre Lynett quien ha presentado cuestionamientos al Gobierno de Juan Manuel Santos y al plebiscito por la paz que fue aprobado por el Congreso.

En entrevista con El Nuevo Siglo el exjefe del ente investigador aseguró: “Hay una embestida feroz del Gobierno de Juan Manuel Santos contra la autonomía e independencia de la Rama Judicial. De día les dan estocadas a las altas Cortes y de noche les están pidiendo apoyo al proceso de paz. Doble moral”.

Señalando además que basándose en su experiencia puede afirmar que “el Gobierno está acostumbrado a pedir respaldos a sus tesis jurídicas para luego tirar a los amigos al circo romano; saben mucho de mermelada y no conocen la palabra lealtad”.