Avanzan las investigaciones

Primeros investigados por red de explotación sexual en Cartagena fueron enviados a prisión

Se trata de dos ciudadanos israelíes, un venezolano y tres colombianos, quienes fueron detenidos en el marco de un operativo desarrollado por la Fiscalía y la Policía en la ciudad amurallada.

Las autoridades dicen que varias de las víctimas eran venezolanas en estado de vulnerabilidad. AFP

Dos ciudadanos israelíes, tres colombianos y un venezolano, quienes están siendo investigados por hacer parte de la red para someter a abusos sexuales a más de 250 víctimas, entre niñas y adolescentes, fueron enviados a la cárcel en las últimas horas por orden de un juez de garantías de Cartagena mientras avanzan las investigaciones. (En contexto: Las aberraciones que encontró la Fiscalía en operativo contra la explotación sexual en Cartagena)

De acuerdo con la Fiscalía, que ha mantenido el caso y la identidad de los procesados en reserva, los ciudadanos israelíes son identificados como Liad y Samu. Los colombianos como Giorgi, Marcos y Margedis y el venezolano es conocido como Iván. Estas personas hacen parte de otras 18 que fueron detenidas el pasado fin de semana, quienes también harían parte de esta red de proxenetismo.

Dos de las detenidas son señaladas de buscar y convencer a niñas explotarlas sexualmente en lugares turísticos de Cartagena. Otras dos personas, quienes al parecer se desempeñaban como administradores de algunos hoteles, están acusados de permitir la prostitución en sus establecimientos. Las autoridades dicen que varias de las víctimas eran venezolanas en estado de vulnerabilidad. (Lea también:  Cuatro hostales vinculados a red de proxenetas en Cartagena ya están en poder de las autoridades)

En esta operación también fueron detenidos dos presuntos policías identificados como Javier Tovar y Naymiro Cabarca, investigados por supuestamente exigir dinero para abstenerse de cumplir con sus deberes y no capturar a los turistas que pagaban por servicios sexuales con niñas y adolescentes. En este caso también fueron solicitadas circulares azules de Interpol para que sean ubicados dos ciudadanos estadounidenses, uno alemán y otro argentino, pedidos en extradición por demanda de explotación sexual. En total, se realizaron trece diligencias de allanamiento, seguimientos a cinco centros hoteleros de la ciudad y siete registros en distintos puntos de Cartagena.

Uno de los escenarios de la explotación sexual es el centro histórico de Cartagena, con puntos específicos, como la Torre del Reloj y la Plaza de los Coches. Allí es posible ver jóvenes entre 14 y 17 años, al parecer, reclutadas por redes de proxenetas que les definieron rutinas y horarios, y las obligaron a ofrecer servicios sexuales a cambio de dinero. (Lea también: Capitán procesado por caso de explotación sexual en Cartagena fue desvinculado de la Armada)

Uno de los capítulos de este operativo tiene como protagonista a Liliana del Carmen Campos Puello, alias Madame, señalada por las autoridades de atraer niñas y mujeres jóvenes, ofrecerles trabajo en las islas del Caribe, ayudarles en los trámites para obtener el pasaporte y dinero para su mantención. Pero, en realidad, al llegar al otro país, las despojan de sus documentos, las encierran y las explotan sexualmente. Madame, al parecer, tiene antecedentes penales por tráfico de heroína y permanencia e ingreso irregular a Estados Unidos. Sin embargo, Campos Puello negó su responsabilidad

Igualmente, uno de los casos aberrantes que encontró la Fiscalía tiene que ver con Raúl Danilo Romero Pabón, un capitán de Infantería de Marina de la Armada Nacional. De acuerdo con el entre investigador, en su contra "hay abundante material probatorio que lo señala de ubicar por redes sociales niñas menores de 14 años, abusar de ellas, comprar su silencio y ordenarles que se tatuaran su nombre en partes de su cuerpo”. (Lea: Turismo sexual infantil crece y se convierte en un fenómeno endémico mundial)

Además, la Fiscalía ordenó la extinción del derecho del dominio de los inmuebles que habrían sido usados para estas prácticas, como hoteles, hostales y casas donde fueron hospedadas las víctimas. Entre ellos la sede de Casa Benjamín, del Hostal Artun de San Agustín y del Hotel Central Los Tropicales.