Procesados por millonaria estafa de Estraval se declararon inocentes

La Fiscalía General sostiene que mediante una figura piramidal lograron captar de manera ilegal más de 600 mil millones de pesos.

Cristian Garavito / ElEspectador

Ante la pregunta de la jueza 26 de garantías los cofundadores y directivas de la firma Estrategias de Valores S.A. (Estraval) se declararon inocentes de los seis delitos imputados por la Fiscalía por su participación en las acciones de captación masiva de dinero. El ente investigador sostiene que mediante estrategias lograron “recaudar” más de 600 mil millones de pesos de 4.500 inversionistas.

Según el fiscal del caso, Pedro Verdugo, el caso de Estraval se trató de un modelo de negocio a la sombra de la actividad bancaria. Es decir, que intentaron suplantar la función de los bancos al otorgar créditos de manera más fácil y sin regulación. Agregó que las cabezas de este desfalco fueron Mondragón, Bastidas, Castiblanco y Fonseca, pues no solo se concertaron para captar dinero de inversionistas de diversos tipos -bancos, personas naturales o sociedades, sino que utilizaron el mercado de las libranzas para crear un sistema piramidal entre 2009 y junio de 2016.

Según la Fiscalía, la pirámide se logró crear luego de que se utilizarán pagarés de libranza cancelados, que no tenían respaldo, en mora o que habían sido gemeliados -es decir, duplicados y hasta triplicados- para venderlos a inversionistas incautos que bajo las promesas remuneratorias por los intereses no dudaban en entrar al negocio. Estraval llegó a prometer rentabilidad de la compra de esos pagares de libranza hasta por un 21%, cuando en el sistema bancario tradicional no supera el 7%.

Esos pagarés de libranzas los lograron gestionar a través de ocho cooperativas que desde 2003 crearon. La Fiscalía sostiene que, de la mano de familiares, los cebreros del desfalco empezaron a constituir cooperativas de papel que se valieron de pensionados y empelados -especialmente de las Fuerzas Armadas- que necesitaban créditos inmediatos para atender necesidades médicas y de compra de vivienda. Ante la urgencia, las cooperativas lograron gemeliar los pagarés y se los vendían a Estraval para que los pusiera en un mercado que no estaba regulado.

La pirámide, según las pesquisas, se mantenía gracias a que Estraval invitaba a sus inversionistas a seguir invirtiendo. Además, la Fiscalía sostuvo que tiene documentación para demostrar que, a pesar de que Estraval se presentaba como un intermediario que compraba y vendía los créditos de libranza y obtenía una utilidad que no pasaba de un 2%, a sus agentes comerciales, los mismos que traían a los inversionistas, llegaban a obtener comisiones entre el 3.5% y el 5%. Por eso, se pregunta la Fiscalía, ¿cómo trabajaba una empresa que por ser intermediario ganaba 2% pero a sus empleados los premiaba con una comisión superior a la ganancia? ¿Estaban trabajando a pérdidas?

Para los investigadores, la respuesta es que la plata que captaban de los mismos inversionistas era reembolsada en las cuentas de otros clientes. En pocas palabras, un sistema piramidal.  “Fue un carrusel de inversiones a grandes tasas de rendimiento. Una gran pirámide porque los costos y gastos de Estraval no eran concordantes con el rendimiento de las tasas de interés que obtenían como intermediarios y con lo que prometían a los inversionistas”, dijo el fiscal del caso. Sin embargo, todo se vino abajo cuando autoridades como la Superintendencia de Sociedades entraron a revisar el tema.

En mayo de 2015 se prendieron las primeras alarmas cuando Estraval no pudo pagarles a sus inversionistas. Eso generó desconfianza y, sostuvo la Fiscalía, un flujo muy inferior de captación, lo que quebró la pirámide. Estraval y sus cooperativas se vieron en aprietos, pues la Supersociedades y la Superentendía de Economía Solidaria pusieron al descubierto todas las irregularidades en las operaciones que se dieron en el mercado de libranzas.

Para la Fiscalía Estraval utilizó diversas formas comerciales para captar los dineros de miles de inversionistas. Sostuvo que fueron 546 agentes comerciales y 42 agencias las que distribuyeron la publicidad e información que incitaba a unirse al negocio. También, el fiscal Verdugo señaló que Mondragón y varios de los implicados en este caso lavaron activos al sacar la plata del país e invertirla en diversos negocios en Estados Unidos y Panamá. 

Por estos hechos son procesados César Fernando Mondragón, cofundador de Estraval; Juan Carlos Bastidas Alemán, otro de los dueños de la firma; José Iván Castiblanco Fúquene, socio de Estraval; Rosalba Fonseca Melo, representante legal de la sociedad; Fernando Joya Rodríguez, gerente operativo; Ángela Marina Daza Saavedra, gerente comercial; y Pedro Harold Carvajal, representante legal de Técnicas Financieras S.A., una de las empresas del grupo Estraval por la cual se habría gestionado diversos créditos de libranza.

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