Procuraduría confirmó destitución de concejal de Chía

Carlos Martínez fue inhabilitado por 10 años para ejercer cargos públicos por tráfico de influencias.

En fallo de segunda instancia, la Procuraduría General dejó en firme la sanción de destitución e inhabilidad de 10 años para ocupar cargos públicos contra el concejal de Chía, Carlos Enrique Martínez Gallego, por haber utilizado su investidura ante unos patrulleros para que no lo multaran tras ser retenido cuando manejaba su moto con una menor de edad que no tenía casco de seguridad como exige la ley.

En la acción, registrada en video, el cabildante municipal insultó y amenazó a los policías que lo retuvieron por lo que el Ministerio Público consideró que incurrió en una falta disciplinaria en su condición de servidor público puesto que utilizó su investidura y posición en la sociedad con el fin de lograr beneficios.

En el vídeo publicado por Noticias Uno en octubre del año pasado, y el cual fue la base del proceso disciplinario, se veía al cabildante insultando a los policías de tránsito, luego de ser sorprendido a bordo del vehículo con una menor de edad sin casco y sin chaleco de seguridad.

Y es que en el video presentado igualmente se pudo observar como el concejal se niega a entregar los papeles solicitados por los uniformados. "Ahora soy concejal, que chimba, la primera autoridad política de este municipio. Y entonces usted me quita los papeles y un patrullero echa el camión encima, que chimba" dice el concejal en uno de los apartes del video.

En la decisión, el Ministerio Público consideró que de manera que el concejal, en forma injustificada, ejerció un comportamiento injurioso e irrespetuoso sobre patrulleros de la Policía que adelantaban un operativo que lo afectaba justificando su accionar en su investidura.

Para el órgano de control “no le era posible, entonces, interferir de forma indebida, para pretender sacar provecho de su posición dominante, acudiendo a su investidura de concejal para influir en forma indebida y obtener un beneficio directo y personal”.

El concejal incurrió en falta gravísima establecida en el artículo 48 del numeral 42 del Código Disciplinario Único, el cual advierte que constituye falta gravísima “influir en otro servidor público, prevaliéndose de su cargo o de cualquier otra situación o relación derivada de su función o jerarquía para conseguir una actuación, concepto o decisión que le pueda generar directa o indirectamente beneficio de cualquier orden para sí o para un tercero (…)”.

La Procuraduría ya adelantaba otra investigación por haber protagonizado otro escándalo donde al parecer realizó disparos cuando discutía con un civil y un policía, hechos que también quedaron registrados en video.

Frente a esta determinación disciplinaria de segunda instancia no procede ningún recurso por vía gubernativa, por lo que al momento de ser notificado el cabildante municipal tendrá que abandonar inmediatamente su cargo. 

La otra investigación preliminar

El pasado martes, la Procuraduría General le abrió investigación preliminar al concejal de Chía, por los hechos registrados en la madrugada del pasado domingo cuando protagonizó una persecución cuando presuntamente manejaba bajo los efectos del alcohol.

El Ministerio Público inició la recolección de pruebas, entre las que se encuentran las declaraciones de los agentes de la Policía que participaron en la acción, así como el video de Noticias RCN en el que quedó registrada parte de la persecución.

Igualmente se pidió un informe de la Policía Nacional sobre lo sucedido, y la versión libre del concejal, quien recuperó su libertad en la tarde del pasado lunes festivo después de que la Fiscalía retirara la solicitud para la audiencia de legalización de captura, imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento.

En la persecución, el cabildante ingresó de manera violenta con su vehículo oficial a la Escuela Militar José María Córdoba en el occidente de Bogotá.