Procuraduría pide que suspenda venta de tierras del senador Lizcano

El Ministerio Público explicó que los terrenos hacen parte de un proceso de restitución de tierras en Risaralda y que, aunque son fundamentales para que la ANI pueda adelantar la construcción de la vía Conexión Pacífico Tres, los derechos de las víctimas deben prevalecer.

Los predios estaban en proceso de adquisición por parte de la ANI para la construcción de la vía Conexión Pacífico Tres.Archivo

El 2012, el senador Mauricio Lizcano y su padre, Óscar Tulio, compraron tres lotes en el municipio de Quinchía (Risaralda). La venta se realizó sin mayores problemas y años después, la familia quiso aprovechar los terrenos para construir una gasolinera. Los plantes le salieron mal. El año pasado, el equipo de periodistas de Pirry, documentó la historia sobre un proceso judicial en la Unidad de Víctimas pues las tierras de los Lizcanos hacen parte de un proceso de restitución de tierras. Y hoy, el tema se complica todavía más: la Procuraduría le pidió a la Agencia Nacional de Infraestructura que suspenda un proceso de venta de estos terrenos que la agencia pretendía comprar para construir la vía Conexión Pacífico Tres. (La bomba que le estalló a Mauricio Lizcano)

Se trata de un ambicioso proyecto de infraestructura para conectar el Eje Cafetero con el Pacífico. Y sin las tierras de los Lizcanos, los planos de la vía tendrían que modificarse o, la ANI tendría que esperar a que se solucione el proceso de restitución de tierras. “El Ministerio Público reconoce el interés nacional y estratégico de este proyecto, y la necesidad de transferir lo antes posible a nombre de la Nación las áreas necesarias para su intervención, pero advierte que el proceso de restitución de tierras hace parte del marco de la justicia transicional y contempla una finalidad superior dirigida a lograr la reparación integral y efectiva de las víctimas”, explicó la Procuraduría mediante un comunicado de prensa. (El lío de Mauricio Lizcano por tierras que habrían sido despojadas)

La historia de los predios en cuestión se conoció el año pasado. El programa de Pirry, que hasta hace poco se trasmitía en RCN Televisión, documentó la historia de cómo Óscar Tulio Lizcano y su hijo, Mauricio, compraron los predios hace cuatro años y que su primera apuesta para sacarles provecho fue construir una gasolinera. Con las licencias ambientales en mano, todo estaba listo para comenzar el proyecto. Pero por esa época, les llegó la notificación de que en su contra había una demanda en la Unidad de Víctimas pues los familiares de Blanca Ofelia Correa estaban en la lucha para que les restituyeran lo que, aseguraron, perdieron en medio de la guerra.

“Nosotros somos compradores de buena fe. Cuando ya estábamos muy avanzados, dos años después de haber comprado, nos demandaron ante la Unidad de Víctimas pidiendo la restitución del predio. Ahí supimos del problema. Nosotros no tenemos nada que ver con la desaparición de los dueños. Qué íbamos a saber nosotros que 30 años antes en esa finca, que ha pasado no sé por cuántos propietarios, habían desaparecido dos personas”, explicó el senador Lizcano el año pasado, en medio de la controversia que suscitó el hecho de que el programa periodístico con la denuncia en contra del congresista no saliera publicado.

“En este proceso, la Unidad de Restitución de Tierras ha inscrito como víctimas a dos personas secuestradas y declaradas muertas por desaparición. Sus herederos reclaman la restitución de los predios que desde mayo de 2012 pertenecen al senador y su padre. La Procuraduría continuará el análisis y la recolección de información a efectos de presentar el concepto del Ministerio Público a la Sala Especializada de Restitución de Tierras del Tribunal, y compulsará copias a la Auxiliar para Asuntos Disciplinarios, con el fin de que sea tenido en cuenta en el proceso que se abrió al senador el pasado 4 de julio por hechos relacionados con este caso, y que se encuentra en etapa de indagación”, concluyó la Procuraduría.