Procuraduría presentará fallo disciplinario en caso Merlano

El congresista es investigado por su presunta participación en el cargo de tráfico de influencias.

Después de tres meses de proceso, este martes la Procuraduría General dará a conocer el fallo disciplinario en el caso del senador Eduardo Carlos Merlano investigado por su presunta participación en el cargo de tráfico de influencias.

Durante el proceso disciplinario, la defensa del congresista del partido de la U ha negado tajantemente que su cliente hubiera estado conduciendo bajo los efectos del alcohol en la madrugada del pasado 13 de mayo cuando fue detenido por un grupo de patrulleros en un puesto de control en una de las principales vías de Barranquilla.

Igualmente, el jurista señaló que dicho reten presentó una serie de irregularidades puesto que no cumplía con los requerimientos exigidos por el sistema vial, señalando además que los patrulleros no eran aptos para adelantar dicha prueba de alcoholemia, la cual el senador se negó a practicársela.

En este sentido señaló que su cliente y sus acompañantes fueron maltratados por los unifomados que adelantaron el reten, hecho por el cual llamó a la línea 123 para poner la queja, lo cual quedó registrado en las grabaciones de la línea asistencial.

Según la Procuraduría General, el congresista “realizó varias acciones para evitar que los uniformados le inmovilizaran el vehículo, tales como: persuadir a los agentes del orden público, manifestándoles constantemente que él era senador de la República y que había sacado 50 mil votos”.

El Ministerio Público sostuvo en su pliego de cargos que Merlano incurrió en actos de intimidación, al decirles que le faltaban al respeto y que ellos no sabían nada del sector público, solicitándoles insistentemente que llamaran a los superiores para así eludir el procedimiento que hacían los policías de tránsito.

Por se manifiesta que incurrió en “actos de amenaza al desafiarlos diciéndoles que les iba a anotar el número de las placas y chalecos para interponer una queja y afirmándoles que habían cometido faltas disciplinarias, cuando es claro que no es cierto”.

Por estos hechos la Procuraduría General manifestó que el senador pudo haber incurrido en una falta disciplinaria gravísima a título de dolo contenida en el numeral 42 del artículo 48 del Código Disciplinario Único.

Por estos mismos hechos se adelanta un proceso de pérdida de investidura en el Consejo de Estado.