¿Protegió el DAS al asesino de Galán?

Según el exjefe paramilitar “Ernesto Báez”, dos agentes de la extinta central de inteligencia ayudaron al sicario Jaime Rueda Rocha a escapar de la cárcel y regresar a Puerto Boyacá.

Iván Roberto Duque, alias “Ernesto Báez”, testificó contra Maza Márquez. / Diana Sánchez

“Tenga la certeza de que toda vuelta grande, si no es con el apoyo de la ley, no es posible”, le dijo Jaime Rueda Rocha, el asesino del candidato presidencial Luis Carlos Galán, al exjefe paramilitar Iván Roberto Duque Gaviria, alias Ernesto Báez, a los pocos meses del magnicidio, ocurrido en Soacha (Cundinamarca) el 18 de agosto de 1989.

Así lo recordó Báez en declaraciones dadas a la Corte Suprema de Justicia durante el proceso contra el general (r) Miguel Maza Márquez por su presunta participación en la muerte de Galán. Según Báez, Rueda se refería a la ayuda que supuestamente recibió de agentes del DAS para escapar de la cárcel La Picota, en Bogotá, en septiembre de 1989.

De acuerdo con el exjefe paramilitar, Rueda Rocha, subalterno del asesinado jefe paramilitar Henry de Jesús Pérez, se reunió con él a los “tres o cuatro meses” de perpetrado el magnicidio, en Puerto Romero, zona rural de Puerto Boyacá (Boyacá), en ese entonces bastión de los paramilitares. En esa ocasión, Rueda Rocha le contó los pormenores de su escape y cómo, al parecer, fue ayudado por dos agentes del DAS, no sólo para escapar de prisión, sino también para llegar hasta Puerto Boyacá.

“Él mismo me expresó que la fuga de La Picota había sido posible porque dos miembros del DAS lo habían acompañado en el carro”, dijo, y que “andaba muy bien ‘chapeado’”, al parecer, en referencia a que estaba bien protegido. “Recuerdo que Rueda me dijo que volarse de la cárcel no era tan difícil. Que lo difícil era salir de la ciudad y llegar a donde uno quería”. No obstante, Rueda “no tuvo problemas”, gracias a la ayuda recibida de los agentes, cuyos nombres Báez dijo desconocer: “Mis averiguaciones llegaron hasta ahí”.

El testigo sostuvo, además, que en un momento escuchó a Rueda referirse con rabia a Jacobo Torregrosa, en ese entonces jefe de la escolta de Galán, pero que nunca lo escuchó referirse a la posible participación de Torregrosa en el plan criminal. Y dijo que en Puerto Boyacá nadie dudaba que “ese homicidio lo cometieron las autodefensas de Henry Pérez, direccionadas por Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha”. A lo que añadió que, tras el asesinato de Galán, Pérez tuvo que irse “a la clandestinidad”.

No es la primera vez que Báez se refiere a la supuesta colaboración de agentes del DAS en la fuga de Rueda Rocha. Hace tres años el exjefe paramilitar declaró que no podía afirmar que el DAS, en cabeza de Maza, hubiera ordenado la muerte de Galán, “pero a mi juicio Maza Márquez cuidó la vida del asesino de Galán”. Rueda Rocha murió en combates con la Policía a las afueras de Honda (Tolima) el 23 de abril de 1992.

Al respecto, Báez ha dicho que su muerte, en realidad, fue ordenada por el difunto zar de las esmeraldas, Víctor Carranza. “Me llama la atención por qué siendo que se trataba de un operativo contra Rueda Rocha, que era quien era, no se tuvieran precauciones para capturarlo con vida”, sostuvo Báez hace tres años.

Este miércoles continuará el juicio contra Maza Márquez y se espera que Báez responda las preguntas que le formulen la Fiscalía, el abogado del exdirector del DAS, el abogado de las víctimas y los magistrados de la Corte Suprema.