Radican denuncia por "matoneo" en contra del general Palomino

Esto por el presunto "matoneo" que habría omitido las denuncias presentadas los patrulleros que detuvieron al entonces senador Eduardo Merlano conduciendo en aparente estado de embriaguez y sin licencia de conducción.

Los policías, quienes retuvieron en un retén el 13 de mayo de 2012 al entonces senador Eduardo Carlos Merlano conduciendo su vehiculo oficial en presunto estado de embriaguez y con la licencia de conducción vencida en la ciudad de Barranquilla, radicaron una denuncia ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia una denuncia en contra del director de la Policía, general Rodolfo Palomino.

En la acción judicial se pide investigar al Palomino por su presunta participación en los delitos de lesiones personales, psiquiatrías y prevaricato por omisión. Esto al considerar que pese a que han radicado múltiples denuncias por “matoneo” de sus superiores y compañeros de trabajo no se han tomado acciones de fondo por parte del directro de la Policía.

En este sentido aseguran que han sido objeto de presión y actos de “maltrato” en contra de los patrulleros Werlin Wilmar Escobar y Héctor Gustavo Niño. La denuncia, que será trasladada a la Fiscalía General, también solicite que se investigue la actuación de los coroneles Manuel Silva, Joaquín Buitrago, Leonardo Suárez, Ramiro Castrillón, así como los generales José Segura y Carlos Rodríguez.

Igualmente se solicita que se investiguen al excomandane de la Policía de Barranquilla, general (r) Óscar Pérez –quien habría sido contactado por el congresista quien omitió la prueba de control de alcoholemía- y el exdirector de la Policía Nacional, general (r) José León Riaño. Los denunciantes han manifestado en repetidas oportunidades que los altos oficiales iniciaron una campaña de persecución y maltrato en su contra.

En la denuncia se citan varios episodios en los cuales los dos uniformados han sido víctimas de indirectas, apodos y burlas por lo que consideran “el cumplimiento de su deber”. Por esto han solicitado su traslado debido a que no soportan más este tipo de presiones psicológicas.

Además se presenta uno de los diagnósticos médicos en el caso del patrullero Niño, quien estuvo hospitalizado en una clínica psiquiátrica debido a las burlas que tuvo que soportar por parte de sus superiores. Para la defensa de los uniformados, la Institución que los condecoró por su labor los desamparó a su suerte tras estos actos de matoneo.

Los patrulleros además grabaron cuando Merlano se negaba a practicarse la prueba de alcoholemía y los presionó con su cargo público y los 50 mil votos que recibió. Por estos hechos la Procuraduría General lo destituyó e inhabilitó por 15 años para ejercer cargos públicos mientras que el Consejo de Estado le decretó la muerte política.