Reaparece el 'Hacker de la Fiscalía'

Exiliado en Canadá y con un video quiere dar su versión de los hechos. Dice que los recientes fallos judiciales prueban que él decía la verdad. El exfiscal Luis Camilo Osorio, contra quien apunta sus críticas, para la justicia es inocente.

Richard Maok Riaño Botina, exfuncionario del CTI, en agosto de 2002 pasó de ser un investigador de bajo perfil a protagonista de un gran escándalo del que salió bautizado como el ‘Hacker de la Fiscalía’. Gracias a sus habilidades en informática, dijo haber descubierto una conexión entre paramilitares, políticos y Fiscalía, supuestamente, al encontrar 52 interconexiones en los teléfonos de 49 funcionarios con presuntos miembros de grupos ilegales.

Esto sucedió bajo la administración de Luis Camilo Osorio Isaza. Por su denuncia, que hizo pública a través de Gustavo Petro (hoy candidato a la Alcaldía de Bogotá), a Riaño Botina el mundo se le vino encima, ya que fue despedido de la institución, condenado por la Corte Suprema por filtrar información reservada y hoy exiliado en Canadá.

Hoy, nueve años después del escándalo, el ‘Hacker’ reaparece con un video de casi dos horas que hará público a través de la página de internet Youtube, con el que pretende revivir la polémica, insistir en su inocencia, cuestionar a la justicia por no haber avanzado en la investigación contra Osorio Isaza y, de paso, decir que los hechos y las condenas a funcionarios de los últimos años, de alguna manera, le dieron la razón.

Y justifica esta última afirmación recordando capítulos como la declaración de Salvatore Mancuso, exjefe paramilitar, en la que afirmó que había infiltrado incluso la Fiscalía; también la condena al exdirector del DAS Jorge Noguera que, según Rafael García, su jefe de informática, era el enlace de las Auc con Osorio Isaza, o las condenas de los exdirectores seccionales de Fiscalías Ana María Flórez (Cúcuta) y Guillermo León Valencia (Medellín) por paramilitarismo.

Sobre los infiltrados asegura tener sus datos y 40 evidencias que están en poder de la justicia internacional. Insiste en que durante estos años fueron los infiltrados los que bloquearon su versión de los hechos en Colombia, la que hoy comparte a través de los enlaces http://sites.google.com/site/hackerfiscalia y http://sites.google.com/site/hackerfiscalia.

Asegura que su denuncia contra el exfiscal la presentó en 2007 ante la Corte Penal Internacional y que en marzo pasado lo contactaron para decirle que el proceso sigue en trámite. “Espero que avance para corroborar que todo lo que dije fue cierto. Él me trató de infiltrado en la Fiscalía, pero realmente el infiltrado fue él”, dijo el exdetective.

Cabe resaltar que, a pesar del escándalo, el exfiscal ha salido bien librado, pues ha rechazado con fortaleza los señalamientos de Riaño Botina y se ha defendido con argumentos que las autoridades no han podido desvirtuar. Para la justicia, Osorio Isaza es inocente.

Su misión

Riaño Botina, experto en sistemas, ingresó al CTI en 1999 y duró tres años. Entre sus supuestos resultados se destaca que descubrió la ubicación de los servidores de comunicaciones secretas de las Farc y rastreó correos electrónicos de colaboradores del Eln. Además, que analizó la agenda electrónica del paramilitar Jorge Iván Laverte, alias El Iguano, donde halló indicios de su influencia sobre funcionarios de la Policía, el Ejército, el DAS y el Inpec. También, el haber descubierto el caso de la exdirectora de Fiscalías de Cúcuta, quien trabajaba para las Auc.

Dice que por su éxito le encomendaron apoyar procesos de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía y a tres fiscales.

Desde que reventó el escándalo, en 2002, en la Fiscalía han desmentido sus resultados como detective, incluso aseguran que era un simple empleado administrativo que estaba filtrando información reservada y por eso lo condenaron. Él se defiende diciendo que el ente acusador le encomendó esas tareas y que al descubrir la posible conexión con funcionarios activos con grupos ilegales lo sacaron de la institución.

“Los hechos con el paso del tiempo hablaron por sí solos, ya que los políticos y militares encubiertos por el exfiscal Osorio terminaron en prisión posteriormente, dejando en entredicho las decisiones judiciales tomadas durante su administración”, dijo Riaño Botina.

En su video menciona sólo a 12 funcionarios de la Fiscalía, entre fiscales e investigadores, de los 50 que supuestamente tuvieron vínculos con el narcotráfico y el paramilitarismo, entre ellos a Diego Rojas Girón, exdirector de Fiscalías del Valle; Jorge Enrique Chamorro, fiscal en Cali; Diana Motta Pérez, fiscal de Buga; Ana María Flórez Silva, exdirectora de Fiscalías de Cúcuta; Perla Dávila, exdirectora de Fiscalías de Córdoba, y Guillermo Valencia Cossio, exdirector de Fiscalías de Medellín. También a las excongresistas Rocío Arias y Eleonora Pineda, amigas del exfiscal Osorio y luego fueron condenadas por ser enlaces de las Auc.

Critica que la investigación contra Osorio Isaza nunca hubiera avanzado en la Comisión de Acusación. Aseguró que esto ocurrió porque ese organismo también estuvo infiltrada por las Auc. Como evidencia de que alguien protegía al exfiscal, se descubrió que se perdió parte del expediente, según declaración del excongresista Germán Olano.

Hoy centra sus esperanzas en que con el retorno a la Fiscalía de algunos funcionarios buenos, que fueron despedidos por el exfiscal Osorio, como el caso de Carmen Rodríguez (actual directora del CTI), avancen las investigaciones por los hechos que denunció en su momento.

Lo cierto es que en medio de la novela alrededor del ‘Hacker de la Fiscalía” sólo las autoridades tendrán la posibilidad de determinar qué tanto es mito o realidad.