Regaño a la Fiscalía por caso Morelli

La excontralora no fue cobijada con medida de aseguramiento en el expediente por el cambio de sede la entidad.

La excontralora Sandra Morelli abandonó el país y se encuentra en Italia./ Andrés Torres

“En principio este magistrado no detecta la preparación por parte de la excontralora Sandra Morelli de un plan maligno como el que le imputa la Fiscalía”. Con este argumento, el magistrado del Tribunal Superior de Bogotá, Fernando León Bolaños, le dijo no a la solicitud de la Fiscalía de cobijar con medida de aseguramiento a la excontralora Sandra Morelli —quien se encuentra actualmente en Italia— en el proceso que se adelanta en su contra por las presuntas irregularidades que rodearon la adquisición de una nueva sede para la Contraloría General de la República (CGR) en el occidente de Bogotá.

En resumen: el magistrado Bolaños sostuvo que el ente investigador no pudo demostrar que Morelli —a quien la Fiscalía le imputó los cargos de contratos sin cumplimiento de requisitos legales y peculado— hubiera tenido la intención de burlar la ley y beneficiar a unos empresarios con el cambio de sede. Agregó que el ente investigador no logró demostrar, ni siquiera, que el cambio de sede haya sido producto del “capricho de la doctora Morelli” y que, tanto la Procuraduría como la defensa de la excontralora, expusieron argumentos que dan para pensar que esta decisión se tomó por otras razones.

“El conjunto de acciones u omisiones atribuidas a Morelli Rico podría tener una génesis diversa a su intención de defraudar la ley para enriquecer a un tercero o para colmar su capricho de mudar el novel central de la Contraloría General al centro comercial Gran Estación Fase 2”, dijo Bolaños, y se refirió a documentos que, en su criterio, evidenciarían la necesidad fehaciente de modernizar las instalaciones de ese momento o adquirir unas nuevas. Ello, debido a las dificultades de la CGR para tomar decisiones con respecto a sus antiguas instalaciones por cuenta de que la propiedad de las mismas, era compartida con casi una treintena de personas jurídicas y naturales.

Ante esto, dijo Bolaños, se buscó una nueva sede que colmara las expectativas “no solamente de Morelli como se dijo sino de toda la Contraloría” como lo eran mejores espacios, modernas vías de acceso, una estructura sismorresistente, entre otras. Todo apunta a que esta no fue una decisión a dedo sino que se analizaron cinco opciones viables en diferentes zonas de Bogotá con el fin de realizar el traslado de la sede “el cual era necesario”.

Bolaños sostuvo, además, que esta decisión no surgió de la noche a la mañana, que desde 2003 se venía hablando de la necesidad de modernizar o cambiar de sede, que incluso hubo una propuesta para que la CGR y la Superintendencia de Notariado y Registro adquirieran una sede compartida pero que, al final, la propuesta no fue bien acogida. Indicó, además, que el Ministerio de Hacienda “sabía de los pasos que iba a tomar la contralora” en ese sentido. De la misma forma, dijo que, a diferencia de lo que ha señalado la Fiscalía, “no puede afirmarse que no se realizaron estudios de precios”.

Bolaños expuso, además, que el hecho de que Morelli hubiera sido declarada en contumacia, es decir, en rebeldía judicial por su inasistencia a varias de las audiencias que se han realizado, no es razón para considerarla responsable de delito alguno. “A partir de la declaratoria de contumacia no se puede inferir la culpabilidad en los delitos (…) Las consecuencias morales del adagio que dice que ‘el que nada debe nada teme’, no pueden ser extensivas al sistema penal”.

El fiscal del caso, Carlos Iván Mejía, se mostró en desacuerdo y repuso el fallo. Además, radicó el escrito de acusación contra la excontralora por los delitos ya mencionados. La pregunta ahora es si, con esta decisión, Morelli decidirá regresar a Colombia para asumir el proceso. En septiembre pasado, al anunciar su salida del país, la exfuncionaria dijo que no regresaría “hasta tanto considere que realmente se está dando respeto a mis garantías procesales y a mis derechos fundamentales y a los de mi hijo menor de edad”. E indicó que “no es mi intención evadir la justicia”. Entonces ¿regresará?