Conversatorio de Colombia 2020

hace 6 horas

Rojas Ríos, otra elección cantada

A pesar de algunos señalamientos en su contra, el abogado pereirano fue designado por el Congreso para el cargo.

En el Congreso de la República se están acostumbrando a elecciones cantadas, como la del defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, la del procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez, y, ahora, la del nuevo magistrado de la Corte Constitucional, Alberto Rojas Ríos, quien fue designado por el Legislativo como reemplazo de Humberto Sierra Porto en esa corporación.

A pesar de algunos señalamientos en su contra por una supuesta evasión de impuestos revelada por el portal La Silla Vacía, el Senado eligió a Rojas como nuevo magistrado de la Corte Constitucional con 61 votos con los que superó a sus contendores: la exmagistrada auxiliar, exfiscal general encargada y hoy fiscal delegada ante la Corte Suprema de Justicia, Martha Lucía Zamora, que obtuvo 19 votos, y el exviceministro de Agricultura Alejandro Linares Cantillo, que recibió 7 sufragios.

Antes de que se iniciara la votación en el Senado, los partidos de la U, Conservador y Liberal ya habían dicho que lo apoyarían en su aspiración de llegar a la Corte Constitucional. Para Rojas Ríos, la tercera fue la vencida. En 2001 fue candidato de la Corte Suprema de Justicia para magistrado de la Corte Constitucional; sin embargo, el Congreso eligió entonces a Clara Inés Vargas.

En 2010 la Corte Constitucional lo postuló para el cargo de contralor general de la República. En esa ocasión todo estaba dado para que este abogado liberal, egresado, al igual que su antecesor, de la Universidad Externado de Colombia, fuera elegido por el Congreso para el cargo; sin embargo, se dice que el presidente Juan Manuel Santos le dio en el último momento su apoyo a la candidata del Consejo de Estado, Sandra Morelli, y por eso la abogada bogotana fue elegida.

Morelli obtuvo 222 votos y Rojas Ríos, apenas 10. De nada sirvió el supuesto apoyo que le dio Zulema Jattin, expresidenta de la Cámara de Representantes, hoy investigada por la Corte Suprema de Justicia por supuestos vínculos con los paramilitares. Para la actual elección se especuló una vez más sobre el apoyo de Jattin a Rojas, pero el nuevo magistrado de la Corte Constitucional desmintió estos señalamientos.

Durante la campaña para la elección del nuevo magistrado —que fue calificada por la ONG Elección Visible como poco trasparente— hubo otros señalamientos contra Rojas Ríos. Según la denuncia hecha por La Silla Vacía, al parecer el magistrado no declaró cerca de $500 millones que obtuvo como honorarios de una empresa de alumbrados públicos de Pedro Ojeda, un amigo del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso.

Rojas Ríos llegó incluso a decir que había una campaña mediática en su contra, orquestada por su contendor Alejandro Linares Cantillo. Al respecto, el nuevo magistrado de la Corte Constitucional expresó, ante el Senado, que sus declaraciones de renta fueron obtenidas de forma fraudulenta para enlodar su hoja de vida. El Senado hizo caso omiso a los señalamientos y eligió como magistrado al abogado pereirano, cercano a algunos coterráneos suyos como el exministro de Defensa Rodrigo Rivera y el exprocurador Edgardo Maya Villazón, que fue su jefe en el Ministerio Público entre 2005 y 2009.

En ese período llegó a reemplazarlo en varias ocasiones al frente de la Procuraduría, entidad en la que, además, se desempeñó como procurador delegado y tuvo bajo su mando investigaciones como aquella contra el exministro Fernando Londoño por su participación en el escándalo de Invercolsa y algunas por irregularidades en la Fase III de Transmilenio.

El nuevo magistrado ya ha tenido que lidiar con decisiones como las que toma la Corte Constitucional debido a que fue conjuez de esa corporación, y ahora tendrá que hacer parte de espinosas discusiones como la de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales y las críticas a la Ley Antidiscriminación. Se espera que satisfaga las expectativas a pesar del hecho de que la suya haya sido una elección cantada.