'En La Sabana no se imponen las ideas': Velásquez Posada

En una carta abierta, el rector de esta universidad, Obdulio Velásquez Posada, sostuvo que “en nuestra Universidad se proponen y no se imponen las ideas” y rechazó, de nuevo, el concepto enviado por un profesor de esa universidad a la Corte Constitucional, en el que se señala que los homosexuales son unos enfermos.

“Estimados amigos, ustedes son testigos de que en nuestra comunidad universitaria conviven personas de diversas condiciones sociales, religiosas, raciales, culturales, etc. que pueden dar fe de que en La Sabana siempre la consideración de ser humano prevalece; en nuestra Universidad se proponen y no se imponen las ideas”. Estas declaraciones hacen parte de la carta enviada por el rector de la Universidad de La Sabana, Obdulio Velásquez Posada, a los “profesores, estudiantes, graduados, empleados administrativos y directivos, padres de familia” de La Sabana tras la controversia generada por un concepto enviado por un profesor de esa universidad a la Corte Constitucional en el que se indica que la actitud de la comunidad LGBTI se “aparta del común, lo que constituye de alguna manera una enfermedad”. A lo que se suma un audio revelado por un estudiante de ese centro educativo en el que se escucha a un profesor decir que la homosexualidad es una enfermedad.

Ya la misma Universidad de La Sabana le ha pedido a la Corte no tener en cuenta este concepto “ya que expresaba una opinión personal presentada como una posición oficial de la Universidad, en un tema que no ha estado libre de debate en la comunidad académica internacional”. En la carta, Velásquez afirma que “no hace propia la afirmación, libremente expresada en uno de los conceptos, que indica que la homosexualidad hoy puede ser considerada como una enfermedad, ya que desde el año 1973 está técnicamente excluida de la clasificación de enfermedades por la APA y por la OMS desde 1990” y que “en la Universidad de La Sabana es posible discutir todos los temas. Se valora que los profesores puedan expresarse con libertad, basados en su honestidad intelectual y en su estudio riguroso, siempre con un profundo respeto por las personas y en el marco del Proyecto Educativo Institucional”.

Aunque en el documento Velásquez reitera la que ha sido la posición de la Universidad de La Sabana durante todo este debate sobre la posibilidad de que las parejas homosexuales adopten: que no es conveniente que los gays adopten. “Se pide al alto tribunal que se tomen en consideración los elementos de juicio que sustentan la inconveniencia de la adopción por parejas del mismo sexo, al concluir que, de una parte, ante la incertidumbre que representa para el desarrollo de los niños ser criados y educados por parejas del mismo sexo y, de otra parte, la evidencia científica interdisciplinar que confirma que lo mejor para un niño es ser criado por un padre y una madre, se sugiere prudencia y cautela al tomar una decisión jurídica que afecte el bienestar y el interés superior de los menores”. Se espera que hoy mismo la Corte Constitucional de su veredicto sobre este candente debate.

En la carta, Velásquez resalta el ideario cristiano de la universidad e indica que “en la Universidad de La Sabana nos rige en lo académico, la libertad y en lo personal, un profundo e incondicional respeto. La institución universitaria ha tenido a través de la historia gran responsabilidad en la construcción de la sociedad. La docencia, la investigación y la proyección social son tres pilares fundamentales del ejercicio académico, que tiene como fin último el avance hacia una sociedad más justa, pacífica y solidaria. En ese contexto, es deber de la Universidad de La Sabana iluminar el diálogo social con argumentos académicos que, desde la autonomía universitaria, aporten a la toma de decisiones en procura del bienestar del ser humano”.

Y agrega que “la pública, legítima y clara postura de la Universidad de La Sabana, contenida en sus estatutos, afirma que ella está “abierta a todas las personas, sin discriminación alguna (…) trabaja para crear y difundir una cultura que promueva la dignidad trascendente de la persona humana; la defensa de todos sus derechos, especialmente la vida como fundamento de todos los demás, y el valor de la familia. Juntamente con ellos, la convivencia y cooperación entre los hombres y mujeres de todas las razas, mentalidades y condiciones sociales, y el respeto y defensa de sus diversas identidades culturales”.

En la misiva, Velásquez pide, igualmente, que “en un tiempo marcado por la inmediatez, por la sobrecarga de información que proviene de múltiples fuentes, la sociedad nos reclama a todos un aprendizaje basado en el respeto mutuo, aun cuando en puntos concretos pueda haber gran divergencia de conceptos. En medio de este devenir mediático, los invito a mantener el respeto por el derecho de los demás a opinar, pero también a pedir respeto con firmeza por las opiniones propias. Ésta es una de las notas que nos ha distinguido siempre como comunidad universitaria”.

La carta concluye con un vehemente llamado: “Cada uno de nosotros está llamado a defender la libertad y la universalidad de la universidad como institución, donde se cultiva el saber y la verdad. Los invito a mantener su voz propia, a participar con altura en la construcción colectiva de la sociedad, a ser ejemplo y a sentirse orgullosos de Ser Sabana”.