Sabas Pretelt, de ministro estrella a la cárcel

El exministro condenado a 80 meses de prisión, tendrá que pagar una multa de 167 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Exministro Sabas PreteltArchivo El Espectador

Pareciera premonitorio. El 15 de abril de 2004 el entonces ministro del Interior y de Justicia, Sabas Pretelt de la Vega, confirmó lo que era un secreto a voces: que al gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez le ‘sonaba’ mucho el proyecto que le abría la posibilidad a la reelección presidencial inmediata, promovido en el Senado, entre otros, por el excandidato presidencial y hoy presidente del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga.

Hoy, 11 años después, Sabas Pretelt fue condenado por la Corte Suprema de Justicia por haber influido de forma ilegal en el trámite de ese proyecto que cambió la historia de Colombia al permitirle a Uribe permanecer otros cuatro años en la Casa de Nariño. Ese 15 de abril de 2004 fue la primera vez que el gobierno se pronunció al respecto y, cosas del destino, fue Pretelt quien lo hizo en representación del presidente, quien entonces guardaba prudente silencio.

En ese momento, Sabas dijo que ya el país estaba maduro para la reelección y que este proyecto iba a permitir que “a los gobernantes se les juzgue por sus actos. No se debe tratar como un proyecto eminentemente personalista”. Así lo manifestó tras ser citado al Congreso por los representantes a la Cámara José Joaquín Vives y Luis Fernando Velasco. Este último, tras escuchar el discurso de Sabas, pidió una prueba de ADN del proyecto, “porque tengo la impresión de que los padres putativos no quieren reconocer que la iniciativa se engendró en Palacio y no en la calle”.

La Corte Suprema acaba de confirmar que en el Palacio de Nariño no sólo se “engendró” el mencionado proyecto, sino, además, que tres alfiles del uribismo estuvieron tras bambalinas maniobrando para que este acto legislativo fuera aprobado en el Congreso. El alto tribunal fijo su pena en 6 años y ocho meses de prisión. Una condena que se suma a la sanción de 12 años de inhabilidad impuesta por la Procuraduría General, en 2010, por estos mismos hechos. Sanción que puso fin a su carrera política.

Antes de convertirse en uno de los protagonistas de este escándalo, el exfuncionario fue durante años uno de los escuderos de Uribe. Nacido en Cartagena el 11 de abril de 1946, Pretelt –casado, padre de cuatro hijos, de profesión economista– ofició como ministro del Interior y de Justicia, en reemplazo de Fernando Londoño Hoyos, entre noviembre de 2003 y agosto de 2006. A pesar de sus limitados conocimientos sobre las prácticas políticas del Congreso, pronto su personalidad hizo que reclutara parlamentarios a la causa uribista. Antes del salto al ministerio, Pretelt ejerció durante 15 años la dirección de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), cargo al que llegó en 1988, en reemplazo de Juan Martín Caicedo Ferrer.

Con un largo recorrido y experiencia en el mundo privado, Sabas Pretelt es egresado del Liceo Cervantes, la Universidad de Los Andes y la Universidad del Valle, fue miembro de juntas directivas de los bancos Popular y Cafetero, los Ferrocarriles Nacionales y la Corporación Autónoma del Valle del Cauca, y presidente de la Fundación para la Educación Superior, FES. En su momento también se desempeñó como representante de Colombia en reuniones internacionales sobre asuntos laborales, como la Organización Internacional de Trabajo en Suiza, y la de Seguridad Social, en Brasil.

Tras su paso por el ministerio, recordado entre otras cosas como uno de los ministros estelares del gobierno Uribe en tanto sacó adelante dos proyectos clave para su administración: la ley de Justicia y Paz y la reelección presidencial, Pretelt fue designado como embajador en Italia y luego como director del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, cargo que por primera vez ocupa un colombiano. Sin embargo, el caso Yidis lo hizo devolver al país y ahora lo enfrenta a 80 meses de prisión. Siempre dijo que era inocente. La justicia constató lo contrario.