Sacerdote asesinado en Bogotá fue ultimado con tiros de gracia

Así lo confirmó el director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés.

Míller Arley Silva Enciso fue supuestamente el enlace entre Giraldo y la guaca. / Fiscalía . Reverendo Rosendo Úsuga, sobreviviente. Sacerdote Marco F. Rodríguez, asesinado. Sacerdote Germán Giraldo, asesinado.
Míller Arley Silva Enciso fue supuestamente el enlace entre Giraldo y la guaca. / Fiscalía . Reverendo Rosendo Úsuga, sobreviviente. Sacerdote Marco F. Rodríguez, asesinado. Sacerdote Germán Giraldo, asesinado.

Con tiros de gracia, uno en la cabeza y otro en el tórax, fueron asesinados el sacerdote y el abogado que según las autoridades iban detrás de una guaca de dólares de DMG.

Germán Giraldo presentaba una única lesión por proyectil de arma de fuego a nivel de cráneo. La trayectoria fue de atrás hacia delante y el cadáver del señor Rodríguez presentaba una única lesión por proyectil de arma de fuego a nivel tórax alto, supra clavicular”, señaló el director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés.

El funcionario confirmó que tras el análisis de ambos cadáveres, se descartan otro tipo de lesiones, ya sea por forcejeo o tortura.

No se ha detectado ningún otra lesión, en ambos casos se pudo recuperar los proyectiles y solo restan los estudios por parte del departamento de balística de la entidad”, agregó Valdés al señalar que el religioso y el abogado fueron asesinados con un arma de corto alcance.

Hasta el momento la Fiscalía ha logrado establecer que Germán Augusto Giraldo y Marco Fidel Rodríguez Esquivel iban para Villavicencio detrás de una guaca de DMG.

Según la información recolectada por las autoridades, unos campesinos del Meta le habían ofrecido a la Iglesia Universal Apostólica Anglicana (IUAA), a la que pertenecían Giraldo y Rodríguez, un dinero que estaba escondido en una especie de caleta, a cambio de una “recompensa” de $200 millones, trato que los religiosos habían aceptado.

El obispo Rosendo Úsuga Higuita, quien sobrevivió al crimen, relató que en el vehículo iban cuatro personas, una de ellas un vigilante identificado como Míller Arley Silva; quien desapareció tras el extraño incidente, razón por la cual se elaboró un retrato hablado con la descripción morfológica.

De acuerdo a la Fiscalía, Silva habría sido el intermediario entre los sacerdotes anglicanos y los campesinos de esa región del Meta para la entrega de dicha caleta.

En diálogo con parientes del asesinado padre Giraldo, El Espectador conoció que la familia de este sacerdote sabía desde hace unos 15 días del tema de la caleta. La versión que Giraldo le entregó a su familia fue que el guardia de seguridad Míller Arley Silva, que trabajó en el edificio donde él vivía, había sido contactado por unos campesinos de Villavicencio que no sabían qué hacer con dos canecas llenas de dinero que se habían encontrado mientras construían una chuza. Esos campesinos, supuestamente, contactaron al vigilante Silva y él, a su vez, al padre Giraldo. (Ver Sacerdotes asesinados habrían alcanzado a cambiar dólares de la guaca).