Salvatore Mancuso denunció persecución judicial

El exjefe paramilitar sostiene que con falsos testigos han intentado vincularlo con el clan de Enilse López, más conocida como la “Gata”. Presentó pruebas que supuestamente evidenciarían un complot.

Salvatore Mancuso fue extraditado a Estados Unidos en 2008, junto a otros ex jefes paramilitares. / Foto: Archivo

Con varias denuncias en mano reapareció Salvatore Mancuso en una audiencia de Justicia y paz en Bogotá. El exjefe paramilitar pidió la palabra y durante una hora le dijo al magistrado Eduardo Castellanos que en su contra se había orquestado una persecución judicial en la Fiscalía durante la administración de Eduardo Montealegre para sacarlo de Justicia y Paz.

Se refería al proceso por lavado de activos que se le abrió en junio de 2014 junto a su esposa Martha Elena Dereix y al clan de Enilce López, más conocida como la Gata.  Mancuso afirmó que con supuestos falsos testigos, modificando pruebas y alterando contabilidades han tratado de decir que las empresas de chance de la Gata le sirvieron para blanquear plata del narcotráfico de sus grupos paramilitares entre 2002 y 2012 (Lea: Con empresas de la "Gata"se le dio apariencia de legalidad a dineros de los paramilitares).

La primera denuncia se radicó contra los testigos Deivis Rojas Zabala y Leonardo Rojas Zabala, dos hermanos que fueron escoltas del hijo de la Gata, Jorge Luis Alfonso López -exalcalde de Magangué- y que son considerados por la Fiscalía como los principales delatores del caso. En la denuncia por los delitos de falso testimonio, fraude procesal, calumnia y concierto para delinquir, se lee que los hermanos Rojas, durante las declaraciones que rindieron en 2014 ante el policía judicial Dickson Chapurri Moncada, mintieron no menos de 150 veces y se contradijeron en otras 100.

Según los argumentos del abogado de Mancuso, Jaime Paeres, los hermanos Rojas hablaron sobre un hombre, identificado como Daniel Guerrero, que supuestamente había sido desaparecido por el clan de Enilse López. Los testigos dijeron que era un escolta que había sido desaparecido por problemas de plata.

Sin embargo, Alexandra Deans, expareja sentimental de Daniel Guerrero y quien estuvo presente en la audiencia en la que Mancuso hizo las denuncias, desaprobó las declaraciones de los Rojas, quienes habían dicho que ella los había contactado para contarles lo que le pasó a su pareja.  

El pasado 1° de octubre Alexandra Deans le dijo a la Fiscalía que Guerrero seguía vivo y vivía en Venezuela y que nunca se había reunido con los Rojas, y menos cuando estaba embarazada, pues en 2010, época en que ellos señalan que ocurrieron los hechos, su hija ya había nacido y tenía 2 años.  Asimismo, entregó una serie de fotografías que publicó Daniel Guerrero en redes sociales y, al parecer, en Venezuela.  

Otra de las principales críticas que se le hace al testimonio de los hermanos Rojas, quienes supuestamente conocían el funcionamiento de las empresas de chance de la “Gata” -como Uniapuestas y Aposucre-  es sobre supuestas reuniones entre Mancuso y Héctor Julio Alfonso López, hijo de la Gata. Según la denuncia, los encuentros nunca se pudieron realizar en las fechas que establecieron los testigos, pues en esa época, en 2007, Mancuso estaba preso en Itagüí y en 2008 ya había sido extraditado a Estados Unidos.

Para la defensa tampoco es cierto cuando Leonardo Rojas afirmó que contaba y transportaba dinero de Salvatore Mancuso para la empresa Unicat entre 2005 y 2008, pues según constancias de la empresa, este hombre solo trabajó en ese lugar el 16 de diciembre 2005 hasta el 15 de octubre del 2006.

Asimismo, el abogado sostiene que en sus propias declaraciones se evidencian sus mentiras, “puesto que aseguró que el 27 de junio de 2007 dejó de trabajar con la familia de Alfonso López, razón por la cual no podía tener conocimiento de los movimientos de dinero que presuntamente se dieron en los años en los cuales no estuvo en Unicat”.

“La forma de declarar de los señores Leonardo y Deivis Rojas Zabala y consentida por los investigadores y fiscales permite dar a apariencia de verdad a sus dichos y no nos permite ejercer de forma plena una verdadera defensa, y, aun así, es fácil demostrar que están mintiendo y sucede cuando escasamente se refieren a situaciones concretas”, se lee en la denuncia de 81 páginas.

En el documento se hace referencia a información que reposa en los expedientes de Justicia y Paz sobre la contabilidad de los bloques que manejó Mancuso y que no cuadran con las sumas de dinero que le entregaba a la Gata(lea: La caída del imperio de la "Gata")

En una carta enviada al fiscal general, Néstor Humberto Martinez, Salvatore Mancuso le comentó que nunca tuvo relación con los Rojas, que nunca conoció a Guillermo Rojas Zabala, otro de los hermanos, y que no estuvo en ninguno de los lugares en los que ellos mencionan haberlo visto. Asimismo, entre el paquete que entregó la defensa de Mancuso a la Fiscalía hay denuncias contra fiscales por supuesto ocultamiento de pruebas, fraude a resolución y alterar material probatorio que se recogió en un allanamiento realizado en 2014.

Finalmente, Mancuso les dijo a las víctimas que él no desistiría de Justicia y Paz, que buscaba que sus procesos tuvieran mayor diligencia y abogaba para que lo trasladaran a una prisión en la que pudiera tener acceso a salas virtuales para asistir a las audiencias. Asimismo, dijo que tenía miedo por las repercusiones que sus denuncias pudieran tener en sus procesos. Paralelo a esta situación, Mancuso sigue siendo procesado por lavado de activos junto a la Gata, y de resultar culpable podría ser excluido de Justicia y Paz. En este caso la Fiscalía adelanta procesos de extinción de dominio en bienes avaluados en $1.5 billones. 

 

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