Por la adjudicación del contrato Tunjuelo-Canoas

Samuel Moreno se declaró inocente por sobornos de Odebrecht

El exalcalde de Bogotá no aceptó los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y cohecho impropio. Es investigado por direccionar la adjudicación del contrato Tunjuelo-Canoas en 2009.

Samuel Moreno Rojas, exalcalde de Bogotá. Cristian Garavito - El Espectador

En otro capítulo al ya sonado caso de la firma Odebrecht, la Fiscalía le imputó cargos al exalcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, por supuestamente haber participado en la repartija de dieros. Sin embargo, ante el juzgado 82 de garantías de Bogotá, se declaró inocente por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y cohecho impropio. Es decir, la Fiscalía tendrá que probar en un juicio la responsabilidad de Moreno en este proceso penal.

En la audiencia, el ente investigativo manifestó que el Samuel Moreno, como alcalde de Bogotá, y su hermano, Iván Moreno, “acordaron la participación de la licitación pública, en 2009, para la construcción del interceptor Tunjuelo-Canoas (…) en favor de Francisco Alejandro Martínez Restrepo, quien fungía, para la época, como propietario de la Unión Temporal Cartellone-Arquitectura & Concreto”. Empresa que tenía como presentante al abogado Manuel Hermano Sánchez Castro.

La Fiscalía asegura que el exalcalde le dijo al entonces gerente general de la empresa de Acueducto de Bogotá, Jorge Enrique Pizano Callejas, que el contrato “debía” adjudicarse a la mencionada firma. Pero, en la audiencia, saltaron dos nombres más: Orlando Fajardo Castillo y Andrés Cardona Laverde, subcontratistas del también proponente Consorcio Canoas. (En contexto: Las fichas del caso Odebrecht y el carrusel de Bogotá)

La investigación dice que Fajardo Castillo y Cardona Laverde realizaron ofrecimientos económicos al abogado Sánchez Castro “para que mantuviera una actitud pasiva, de representación sin intervención, tendientes a paralizar el trámite de licitación pública y a garantizar la adjudicación al Consorcio Canoas”. Ofrecimientos que se habrían dado después de que, en el desarrollo de la evaluación, se evidenció incumplimientos de requisitos técnicos por parte de la oferta presentada de Martínez Restrepo, sacandola finalmente de la puja. 

Esto, según la Fiscalía, motivo a que Samuel Moreno se interesara en los dos proponentes restantes: el consorcio francés Soletanche Bachy Cimas y el Consorcio Canoas. Este último conformado por Cass Constructores, empresa de Carlos Solarte, y la Constructora Norberto Odebrecht S.A. De hecho, el origen de este escándalo comenzó cuando la firma francesa presentó una denuncia que comprometía al Consorcio Canoas.

Según dijeron en 2009, enlaces del Acueducto les pidieron el 8,75 por ciento del valor total del contrato para asegurarles la victoria. A pesar de la denuncia, el Consorcio Canoas finalmente se llevó el contrato. Es así que, con conocimiento del exalcalde Moreno, “la empresa de Acueducto y Alcantarillado, en audiencia pública de adjudicación adelantada el 29 y 30 de diciembre de 2009, adjudicó el contrato 1115 al Consorcio Canoas”, manifestó Jaime Alonso Zetien, fiscal en este caso.La Fiscalía asevera que Sánchez Castro recibió $255 millones por su “apoyo”.

Pero la prueba que comprometería a los hermanos Moreno Rojas con este escándalo de corrupción es la supuesta recepción de dineros por parte de las constructoras que integraban el Consorcio Canoas. “Orlando Fajardo Castillo y Paola Fernanda Solarte, representante de la empresa Cass Constructores, dieron a los hermanos Samuel e Iván Moreno Rojas la suma de $1000 millones” como parte de la repartija. Jorge Enrique Pizano Callejas, dice la investigación, también habría recibido coimas.

“Samuel Moreno Rojas, como alcalde de Bogotá en ese momento, se estaba interesando indebidamente, junto con Jorge Enrique Pizano Callejas, particulares y contratistas, en el trámite y celebración de contrato de licitación de 2009 para la adjudicación irregular del contrato 1115 de 2009”, agregó el fiscal Zetien en la audiencia.