La sanción del Consejo de Estado a gerente de la ETB

El alto tribunal ordenó a Saúl Kattan pagar cinco salarios mínimos por asegurar que los magistrados se hacían “los de la vista gorda” ante la demora de Claro para pagar la deuda que tiene con el Distrito.

El gerente de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, Saúl Kattan Cohen. /Archivo
El gerente de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, Saúl Kattan Cohen. /Archivo

“El Consejo de Estado no ha ordenado. Se están haciendo los de la vista gorda. Es un problema de justicia internacional que tiene que acatar la ley colombiana y no ha sido así. No ha sido posible. No sabemos si el lobby de Comcel, si la cercanía de los abogados al Consejo de Estado por parte de Comcel está causando esto. No lo sabemos. Pues no hemos tenido respuesta”.

Estas declaraciones, emitidas en una entrevista con W Radio, el 30 de mayo, le salieron caras al gerente de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, Saúl Kattan Cohen. El Consejo de Estado sancionó al funcionario con el pago de cinco salarios mínimos, por afirmar que los jueces “se están haciendo los de la vista gorda”, según consta en un providencia de la magistrada Stella Conto Díaz del Castillo, el pasado 25 de febrero. El alto tribunal, en una decisión que recién se conoce, conceptuó que las declaraciones de Kattan “desbordan el derecho a informar a la opinión (…)”.

La sanción, sin embargo, se profirió pese que Kattan, al día siguiente, declaró: “quiero aprovechar para presentarle excusas al Consejo de Estado por las malas interpretaciones y no quiero que esto lo conviertan en una cortina de humo. No fue nuestra intención hablar mal del Consejo de Estado. Yo creo que es una mala interpretación del Consejo de Estado”.

De hecho, fue a los pocos días de esta segunda declaración, que la Sección Tercera, ordenó iniciar el estudio de las actuaciones de Kattan Cohen para ver si incurrió en una falta de respeto contra el Consejo de Estado y si asumió comportamientos contrarios a lo debido.

Al respecto, el presidente de la ETB dijo que sus afirmaciones no eran irrespetuosas y constituían opiniones amparadas constitucionalmente y que ninguna de sus declaraciones fue falsa “en lo tocante a la demora en la decisión de los recursos”. También, alegó que sus declaraciones deben entenderse en su conjunto y como producto de las preguntas que le fueron formuladas por los periodistas y reiteró que medidas correccionales en su contra eran improcedentes y que, además, había hecho una rectificación al otro día de su entrevista en la W.

Kattan resaltó que sus declaraciones fueron tomadas de manera equivocada “pues no pretendía insultar al Consejo de Estado”. Y explicó que el tenor de sus afirmaciones fue producto del “calor de la entrevista, la acción de los entrevistadores y su ignorancia jurídica”. En respuesta, el Consejo de Estado se refirió a los límites que han sido establecidos para el derecho a la libre expresión e información.

“La Corte Constitucional ha dicho que existe un claro interés constitucional en garantizar el acatamiento de las decisiones judiciales, por lo mismo podría sostenerse que imponer restricción a la libertad de expresión, en particular a la libertad de opinión, con el fin de asegurar dicho acatamiento, implica la persecución de un fin constitucionalmente valido”.

Por ello, el Consejo de Estado concluye: “de las declaraciones es dable afirmar que bien podía el señalado expresar opiniones pero no la información, carente de veracidad e imparcialidad, según la cual la corporación se hacía la de la vista gorda pues de esta forma indica que la sala intencionalmente estaba incumpliendo sus deberes. Frase denigrante para con la labor que cumplen los magistrados de esta sección”.

La novela de Claro

En 1998, la ETB firmó un contrato con Comcel (ahora Claro) para la interconexión de las redes celulares y de telefonía pública en lo referente a llamadas internacionales. Una vez en curso el contrato, entre las dos empresas hubo un malentendido sobre los precios o cargos de interconexión, que son aquellos pagados cuando una empresa utiliza las redes de otra. Para Comcel, ETB estaba pagando menos de lo que le costaba.

Occel y Celcaribe, constituidas como Comcel, lograron, tras una disputa comercial, que un laudo arbitral de los tribunales de arbitramento de la Cámara de Comercio de Bogotá les diera la razón y le ordenara a la ETB pagar cerca de $97.000 millones en el año 2006.

Inmediatamente, la ETB impugnó el fallo, pero el Consejo de Estado le dio la razón a Comcel, dejando en firme lo establecido por la Cámara de Comercio. Paso seguido, la empresa bogotana llevó el caso al Tribunal Andino de Justicia, que vincula al Estado colombiano en materia comercial y el cual tumbó los fallos que le daban la razón a Comcel en 2010.

Acatando la orden del Tribunal Andino, en septiembre pasado, el Consejo de Estado le ordenó a Claro que le devolviera lo pagado a la ETB debidamente indexado. Es decir, para ello aplicó una fórmula que, según los cálculos de la ETB, transforma los $97.000 millones iniciales en $134.000 millones. Es más, en declaraciones a W Radio, el gerente de la ETB, Saúl Kattan, dijo: “Estamos esperando el pago de los $134.000 millones de pesos y que por ajustes de IPC, más intereses de mora, ahora bordean los $180.000 millones”.

En repetidas ocasiones, Claro ha sostenido que la decisión del Consejo de Estado no estableció cuál es el monto a pagar. Incluso, la transnacional instauró una tutela en la que le pide que revise su fallo. Sin embargo, el pasado jueves esta corporación le dijo que no era procedente la tutela pues no se han agotado los recursos normales y que, si existe competencia, es de la Corte Constitucional.

Claro anunció que llevará su tutela a esta instancia y que se mantiene en su posición. “El fallo del Consejo de Estado al negar la tutela en ningún momento establece el monto a ser devuelto por Comcel a la ETB (ver recuadro), como lo han comunicado equivocadamente algunos medios de comunicación y razón por la cual aún no es posible cumplir el fallo”, dijo Augusto Ibáñez, abogado externo de la compañía de telecomunicaciones.

Al repecto Saúl Kattan confirmó que ya interpuso un recurso de reposición ante el mismo Consejo de Estado y que la ley lo permite. Si el resultado es desfavorable, Kattan señaló que las decisiones judiciales no se controvierten, se acatan. El presidente de ETB también se cuestionó por qué a Claro nadie lo obliga a devolver la plata del patrimonio de los bogotanos que ya asciende a más de 170 mil millones de pesos, mientras a él, lo obligan a pagar de su propio bolsillo por defender los intereses de ETB.

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