Santiago Uribe, a un paso de saber si la justicia lo halla culpable o inocente

En la recta final del juicio contra el hermano del expresidente y hoy senador Álvaro Uribe, la Fiscalía y la Procuraduría pidieron condenarlo por su presunta participación en la creación del grupo paramilitar los 12 Apostoles en los años noventa en Antioquia.

El empresario Santiago Uribe Vélez niega vínculos con el grupo paramilitar Los 12 Apóstoles.Archivo El Espectador.

El juicio contra Santiago Uribe, hermano del senador Álvaro Uribe, se volvió a mover esta semana. En su recta final, durante los alegatos de conclusión (fase en la que la defensa, Fiscalía y Procuraduría argumentan su postura frente a el caso) tanto el ente investigador como el Ministerio Público pidieron condenarlo por su supuesta participación en la conformación de grupos paramilitares. El ganadero es señalado de haber sido ficha clave en la conformación del grupo ilegal Los 12 Apostoles a comienzos de los años noventa en Yarumal (Antioquia) y a la que se le atribuyen cerca de 300 homicidios selectivos. 

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En este proceso también es investigado por el homicidio del conductor Camilo Barrientos, ocurrido el 25 de febrero de 1994, quien era conductor de una chiva. De acuerdo con la investigación, dos de los pasajeros que transportaba Barrientos le pidieron que detuviera la marcha del vehículo y lo asesinaron. El homicidio lo perpetró el grupo de Los 12 Apóstoles, quien lo consideraba como un auxiliador de la guerrilla. Durante los alegatos finales la Procuraduría pidió que Santiago Uribe no fuera condenado por el asesinato de Barrientos pues, para el Ministerio Público, no hay total certeza de que el reconocido ganadero haya participado en el crimen. 

Otra de las novedades que arrojó la audiencia fue la solicitud de la Fiscalía, que fue apoyada por la Procuraduría, de investigar a siete de testigos que declararon en el caso: entre ellos el exjefe paramilirar Rodrigo Pérez Alzate, alias Julián Bolívar; Pedro Manuel Benavides, excomandante de Policía de Yarumal; Alexánder Amaya, agente (r) de Policía y entonces escolta del teniente Juan Carlos Meneses. Este último, quien es testigo de la Fiscalía, ya fue condenado a 27 años de prisión por el asesinato de Barrientos y en abril pasado recobró su libertad luego de haberse acogido a la JEP. 

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Otro testigo clave en el expediente es Eunicio Pineda Luján, un trabajador de una hacienda que colindaba con La Carolina, quien aseguró a las autoridades que Uribe Vélez se reunía allí con paramilitares. La defensa de Uribe ha sido especialmente crítica con él, pues dicen que tiene esquizofrenia y que, por ende, su testimonio no es válido. El año pasado, los abogados de Uribe objetaron un dictamen de Medicina Legal de 2015 que asegura lo contrario. El recurso se negó, la defensa apeló y también fue rechazado.

Los otros señalados de haber mentido durante el juicio son Camilo Hernán Vásquez Arroyave, un habitante de un predio cercano a la hacienda La Carolina, donde habría operado los 12 Apostoles; Álvaro Vásquez Arroyave, exalcalde de Santa Rosa de Osos, comerciante de Yarumal; Carlos Enrique Serna Areiza, exmayordomo de la hacienda La Carolina y Juan Carlos Rodríguez, mayor (r) del Ejército, conocido con el alias de ‘Zeus’.

Según CM&, la defensa de Santiago Uribe pidió un plazo para rearmar sus alegatos finales de defensa debido al cambio en la acusación de la Fiscalía General, la cual había acusado al empresario y ganadero como "coautor impropio" en el homicidio del conductor Barrientos. El ente investigador modificó el delito a " homicidio como autor mediato por aparato organizado de poder".

Según la Fiscalía, la impunidad en estos casos se dio gracias a un pacto de silencio que durante décadas existió en la región. Casos como el asesinato de ocho agentes del CTI en 1996 que se atrevieron a indagar sobre la alianza entre militares, hacendados y paramilitares, es el claro ejemplo de la dificultad que tuvieron las autoridades para develar las alianzas criminales. Fue tan traumática la investigación de estos delitos que muchos testigos declararon bajo reserva de identidad. 

“Existe evidencia sobre la interferencia de Santiago Uribe Vélez, por interpuestas personas, para controlar los resultados de las investigaciones penales a favor de otros miembros de la organización armada y como estrategia para garantizar su silencio. Existe una concertación de testigos que están faltando a la verdad para favorecer los intereses de Santiago Uribe Vélez y desviar la investigación”, aseguró la Fiscalía en el escrito de acusación contra Uribe Vélez.

En pocas palabras, dice el ente investigador, que Santiago Uribe ha presionado a los testigos para que cambien su versión de los hechos. Uno de los principales testigos que presentará en juicio la Fiscalía es el agente de Policía Alexánder Amaya Vargas, quien además era escolta en la época de los hechos del declarante estrella, el mayor (r) Juan Carlos Meneses. Amaya habló con las autoridades por primera vez el 9 de agosto de 1996 bajo reserva de identidad y dijo que había sido testigo de una reunión de Los 12 Apóstoles en la finca La Carolina.

El proceso contra Santiago Uribe en un principio fue archivado en agosto 25 de 1999, pero con la aparición de Meneses, un testigo clave, se reabrió en septiembre de 2010. En ese momento, durante una entrevista con el premio nobel de Paz Adolfo Pérez Esquivel, reveló que, supuestamente, Santiago Uribe había patrocinado grupos paramilitares. En su relato dijo que llegó a comandar la Policía de Yarumal en 1993 y que al recibir el cargo, su antecesor, el entonces capitán Pedro Benavides, le dijo que debía “colaborar” con un grupo de limpieza social de la región. 

La defensa de Santiago Uribe

La defensa de Santiago Uribe ha insistido en que el proceso es un complot político que busca afectar la imagen del expresidente Álvaro Uribe. Asimismo, que existen irregularidades en las declaraciones de los cinco principales testigos del caso, al afirmar que en ningún momento los conoció y que las supuestas reuniones de Los Doce Apóstoles que se hicieron en la finca La Carolina nunca se realizaron cuando el inmueble era de su propiedad.

En diálogo con este diario el abogado de Santiago Uribe, Jaime Granados en mayo pasado, aseguró que su clientes es totalmente inocente. "Creo que va a ser una buena oportunidad para que el país se entere de primera mano por qué la acusación de la Fiscalía no tiene ningún sustento y se devele la tremenda injusticia que se ha cometido contra un hombre bueno", manifestó el defensor.

Y añadió que "Mostraremos pruebas irrefutables para demostrar que Santiago no tuvo nada que ver en el lamentable homicidio de Camilo Barrientos. Para nosotros es claro que fueron otras personas las responsables de ese crimen. Así mismo vamos a mostrarle al país por qué los tres testimonios que la Fiscalía usó para incriminar a Santiago como supuesto jefe de los 12 Apóstoles han sido, a lo largo de todos estos años, completamente desacreditados".

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Redacción Judicial

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Santiago Uribe, a un paso de saber si la justicia lo halla culpable o inocente

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