Santos óleos al DAS

Gobierno firma decreto de supresión del organismo, que operó desde 1953.

En tiempos del gobierno del teniente general Gustavo Rojas Pinilla fue creado bajo el nombre de Servicio de Inteligencia Colombiano. En 1960, reestructurado como el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y desde entonces durante 15 gobiernos fungió como la inteligencia estratégica del presidente de turno. No obstante, aunque siempre fue objeto de polémicas, los últimos años de la policía secreta estuvieron protagonizados por bochornosos episodios que obligaron al Gobierno a aplicarle los santos óleos a la entidad.

Ayer se formalizó el decreto de supresión del DAS y el traslado de sus funciones a otros organismos de seguridad, pero habrá un período de transición de dos meses mientras se ajustan los protocolos. Durante ese tiempo el servicio de migración en los aeropuertos seguirá funcionando en cabeza del DAS. Sin embargo, todas las actividades de inteligencia, así como la expedición del pasado judicial, fueron suspendidas de inmediato.

Es el epílogo de una institución plagada por escándalos que fueron corroyendo su credibilidad, como los nexos entre el bloque Norte de las autodefensas y la cúpula del DAS en tiempos de la administración de Jorge Aurelio Noguera Cotes, condenado a 25 años de prisión por estos hechos. También las ‘chuzadas’ a magistrados, periodistas, defensores de derechos humanos y dirigentes de oposición que hoy tienen en aprietos a un exsubdirector (José Miguel Narváez), a la exdirectora María del Pilar Hurtado (asilada en Panamá) y al exsecretario general de la Presidencia Bernardo Moreno.

La lista de controversias es extensa, muy a pesar de que muchas investigaciones adelantadas por esa entidad fueran serias y debidamente judicializadas. Asimismo, el DAS sufrió los embates del narcoterrorismo. El 6 de diciembre de 1989 un bombazo prácticamente acabó con sus instalaciones y dejó medio centenar de fallecidos. Pero ni siquiera de esa época escapa de las sospechas. Hoy está enjuiciado el general (r) Miguel Maza Márquez, baluarte entonces en la lucha contra el narcotráfico, ni más ni menos que por el magnicidio de Luis Carlos Galán. También se investiga la eventual participación del DAS en los crímenes de los excandidatos presidenciales Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro, en 1990.

No obstante, el episodio del espionaje a la Corte Suprema de Justicia y las grabaciones documentadas de sesiones reservadas que logró hacer Alba Luz Flórez, conocida como la Mata Hari, fueron la gota que rebosó el vaso. El gobierno Santos decidió acabar la entidad 58 años después de que fuera puesta en funcionamiento, e inaugurar la Agencia Nacional de Inteligencia Colombiana, que estará en manos del curtido oficial en retiro de la Armada, almirante Álvaro Echandía. Ojalá se tomen los correctivos para evitar escándalos como los que ensombrecieron la labor del DAS.

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