Se cierra el cerco para el senador Ashton

El senador barranquillero Álvaro Ashton, quien es investigado por parapolítica, fue capturado ayer por agentes del CTI en cumplimiento de una orden emitida por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. El dirigente político fue trasladado al búnker de la Fiscalía para que hoy rinda indagatoria por sus presuntos vínculos con grupos armados ilegales.

El senador barranquillero Álvaro Ashton. Archivo - El Espectador

La investigación que lo asocia a ese proceso comenzó enla Corte Suprema en octubre de 2012, luego de que Édgar Ignacio Fierro, alias Don Antonio, y Mario Rafael Marenco, el Gordo, lo señalaran de tener nexos con el frente José Pablo Díaz de las Autodefensas Unidas de Colombia, que operaba en el departamento del Atlántico. Según varios testimonios, el senador Ashton hizo parte del Plan Caribe, liderado por Rodrigo Tovar Pupo, Jorge 40, a través del exalcalde de Barranquilla Guillermo Hoenigsberg, para apoyar candidatos al Congreso.

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El senador liberal también está involucrado en la investigación por el llamado cartel de la toga, el cual se dio a conocer a partir de las grabaciones que la DEA le entregó a Colombia. Las conversaciones incluidas en el material entregado lo comprometen ya que, según la versión del exfiscal anticorrupción Gustavo Moreno, preso por este escándalo, el dirigente político habría pagado $600 millones a cambio de influir en el proceso de parapolítica que llevaba la Corte Suprema en su contra.

Por este caso, además, se adelanta contra el senador Ashton un proceso disciplinario en la Procuraduría.

Otra de las investigaciones lo asociaría a la feria de sobornos que Odebrecht entregó a funcionarios estatales para conseguir decisiones en su favor, pues habría sido parte del grupo de congresistas que recibieron dinero de la multinacional brasileña.

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A la lista de procesos en su contra se suma su presunta vinculación a irregularidades en la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) y presuntos hechos que lo asociarían a supuestos delitos sexuales contra menores de edad en un hotel de Barranquilla.