Senador Merlano no aceptó cargos disciplinarios ante la Procuraduría

La defensa del congresista señaló que su cliente no estaba conduciendo bajo los efectos del alcohol.

Ante el procurador disciplinario el senador del partido de la U, Eduardo Carlos Merlano no aceptó el cargo de tráfico de influencias por el cual el Ministerio Público lo acusó el pasado jueves.

Según el Ministerio Público, el congresista incurrió en una falta gravísima al negarse la práctica de prueba de alcoholemia en la madrugada del pasado 13 de mayo cuando fue retenido por un grupo de patrulleros de la Policía Metropolitana de Barranquilla.

Durante la diligencia judicial el abogado Héctor Alfonso Carvajal, quien defiende el senador Eduardo Carlos Merlano, reconoció que cuando su cliente fue retenido por un grupo de policías en Barranquilla la noche del 13 de mayo no contaba con licencia de conducción, pero que no es cierto que hubiera estado manejando bajo los efectos del licor.

Durante la diligencia judicial el abogado Héctor Alfonso Carvajal, quien defiende el senador Eduardo Carlos Merlano, reconoció que cuando su cliente fue retenido por un grupo de policías en Barranquilla la noche del 13 de mayo no contaba con licencia de conducción, pero que no es cierto que hubiera estado manejando bajo los efectos del licor.

Según el jurista, los patrulleros fueron irrespetuosos y lo maltrataron cuando este aseguró que no tenía la obligación de hacerse la prueba de alcoholemia, hecho por el cual manifestó que se debe esclarecer por qué estos uniformados fueron condecorados por el Ministerio de Defensa si estaban siendo investigaciones.

El abogado señaló que hasta los periodistas han sido víctimas de este tipo de conductas en Barranquilla; de ahí que considere un hecho inexplicable el que la Procuraduría no haya asumido el poder preferente para indagar también a los agentes.

El procurador disciplinario, Juan Carlos Novoa aceptó escuchar al director de la Policía Nacional, general José Roberto León Riaño, en el desarrollo del proceso disciplinario contra el senador Eduardo Carlos Merlano por presunto tráfico de influencias.

El testimonio del general Riaño fue solicitado por la defensa del congresista con el fin de establecer si se presentó alguna irregularidad en la orden para condecorar a los patrulleros que le adelantaron el retén en contra de Merlano en el cual este se negó a practicarse una prueba de alcoholemia.

Según el abogado es menester esclarecer si conocía el hecho de que los patrulleros estaban siendo indagados disciplinariamente porque supuestamente se extralimitaron en sus funciones al retener y maltratar al senador cuando este presuntamente manejaba bajo los efectos del alcohol y sin licencia de conducción.

Adicionalmente, se escucharán los testimonios del excomandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, general Óscar Pérez y al comandante de la Policía de Tránsito de esa ciudad, coronel Byron Castillo.

El procurador del caso también ordenó adelantar una inspección judicial en la División de Inspección Regional 8 del organismo castrense, con sede en la capital atlanticense, para que se establezca el rumbo que tomó la indagación disciplinaria contra los patrulleros que retuvieron a Merlano.

Igualmente aceptaron una serie de documentos y registros con los cuales se busca determinar qué tipo de conversaciones sostuvieron los agentes los días posteriores al impase, por lo que se solicitó a las empresas de telefonía celular donde estos tienen afiliados sus móviles para que estas permitan el acceso a las llamadas que efectuaron en ese momento para establecer si hubo conductas sospechosas que los llevaron a librarse de las indagaciones disciplinarias y a ser condecorados.

La diligencia judicial fue aplazada para el próximo 30 de julio.