La sevicia tras la muerte de Sandra Milena Gómez

De acuerdo con las autoridades, el pasado 26 de mayo, cuatro menores y cuatro adultos apuñalaron en 196 ocasiones a la mujer de 22 años de edad.

En la madrugada del 26 de mayo de 2013, Sandra Milena Gómez Loaiza –a quien apodaban La Tayson, al parecer, porque acostumbraba enfrascarse en peleas callejeras– la apuñalaron 196 veces. A las pocas horas, el cuerpo de esta mujer de 22 años de edad fue encontrado en un lote en el barrio San José, en Manizales, donde lo dejaron tirado cual si fuese cualquier cosa.

Fue necesario que sus familiares la reconocieran para saber que se trataba de ella. En virtud de un cuestionado preacuerdo con la Fiscalía, uno de sus asesinos, Oscar Fabián Bedoya, fue condenado a 17 años de prisión por el Juzgado Sexto Penal del circuito de esa ciudad. La sentencia fue rechazada por familiares de la mujer; no obstante, de acuerdo con fuentes consultadas por este diario, esta no fue apelada.

"Es el colmo que después de propinarle 196 puñaladas la condena sea tan poquita. Esperamos que la justicia revise el caso porque la verdad esto es una vergüenza", le dijo a Caracol Radio una hermana de la víctima. Otras seis personas –entre ellas cuatro menores, uno de los cuales fue entregado a las autoridades por su propio padre– se encuentran en proceso por este atroz asesinato del que siguen sin conocerse ni los motivos ni las razones de la sevicia con la que fue perpetrado.

Las autoridades apenas cuentan con algunos testimonios. Todo apunta a que Gómez Loaiza fue víctima de un problema entre combos delincuenciales. La mujer, al parecer, era consumidora de sustancias estupefacientes y tenía antecedentes penales.

"Los (procesados) hacen parte del Combo de la 26. Y la víctima, del Combo del Asis. Entre estos dos grupos existen grandes discrepancias. A la víctima no le era permitido acercarse al sector del Combo de la 26 ya que existen fronteras invisibles y corren el riesgo de ser lesionados", explicó la Fiscalía en una de las audiencias de este proceso.

Ese 26 de mayo, tanto ella como sus asesinos se encontraban, al parecer, bajo los efectos de sustancias alucinógenas. De acuerdo con uno de los testigos, a eso de la 1 de la madrugada, unos hombres salieron de un cambuche gritando que habían matado a alguien. Otro testigo contó que una de estas personas le pidió que le ayudara a desaparecer el cuerpo. Este se negó. Al final el cuerpo fue envuelto en una tela y dejado tirado.

La justicia se apresta a fallar en el proceso contra tres criminales conocidos como Nana, Neira y Rosca, a quienes en junio pasado se les imputó el cargo de homicidio agravado por este delito que enluta a Manizales y pone de nuevo el dedo sobre la llaga de una sociedad que con casos como el de Gómez Loaiza recuerda asesinatos tan brutales como el de Rosa Elvira Cely, empalada en el Parque Nacional en Bogotá, en mayo del año pasado. O el de Angélica Gutiérrez Marín, quemada por su expareja en Cartagena, en junio del año pasado.