SIC no puede vetar comerciales sobre los efectos de las bebidas azucaradas

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) había ordenado la no publicación de esta campaña. Vía tutela Dejusticia logró levantar esa restricción.

La Corte afirma que la Superintendencia de Industria y Comercio no puede hacer ningún tipo de control previo sobre la informaciónArchivo El Espectador

La polémica por la censura de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) a un comercial sobre el efecto de las bebidas azucaradas en la salud, inició en septiembre del 2016, cuando empezada a debatirse en el Congreso un impuesto a las bebidas azucaradas que finalmente no prosperó. Ahora, la Corte Constitucional, decidió amparar una tutela y permitir que el comercial sea publicado. (En contexto: El comercial con el que los papás de Colombia quieren evitar la obesidad infantil)

La Corte señala en la sentencia que el acceso oportuno a este tipo de información “garantiza la protección y prevención en materia de salud, al admitir los riesgos presuntos o eventuales ligados con aspectos del desarrollo de estos productos” y también “habilita a elegir de una manera libre los productos alimenticios que (los consumidores) deseen consumir, conforme a su propia orientación de vida”.

En los 35 segundos que dura la pieza publicitaria aparecen varios menores alimentándose de un cereal que se transforma en azúcar, de una hamburguesa que se convierte en una barra de grasa procesada o de un jugo en caja que se reduce a conservantes y endulzantes. En su momento la SIC manifestó que el comercial contiene afirmaciones que no cuentan con soporte científico o médico y no logran demostrar la relación entre el consumo y las imágenes proyectadas. (Vea en este enlace el comercial)

A su turno la Corte Constitucional determina que la pieza audiovisual, lejos de ser un mensaje comercial, tenía como fin ser una campaña de salud pública que advertía sobre los riesgos del consumo excesivo de bebidas azucaradas en la salud, y por eso debía ser emitida

De igual forma, la sentencia fija unos límites para la Superintendencia de Industria y Comercio al afirmar que esta no puede hacer ningún tipo de control previo sobre la información. La sentencia calificó como censura el control previo de las autoridades estatales sobre el contenido de los mensajes transmitir por los medios de comunicación, incluyendo internet. “En el ejercicio de sus facultades administrativas en materia de protección al consumidor, no puede adoptar ninguna medida que implique un control previo sobre la información”.

Actualmente el Congreso dicute  dos proyectos de ley  impulsados por las organizaciones FIAN Colombia (Food First Information and Action Network) y Educar Consumidores. Uno busca que se adopten medidas para el control de la obesidad y las enfermedades que se derivan de este mal. Entre sus propuestas sugieren que los productores informen de manera más clara qué es lo que hay detrás de la comida que los colombianos se están llevando a la boca. En el documento, insisten en la necesidad de que se muestre de manera visible el exceso de sodio, azúcares o grasas saturadas que pueden tener estos artículos.

El segundo proyecto de ley, pretende que el Gobierno regule la publicidad directa e indirecta de todos estos productos que terminan en las manos de los niños y adolescentes gracias a estrategias de marketing. Colores llamativos, lenguaje infantil, empaquetados o yogures acompañados de juguetes y eventos promocionales liderados por famosos son algunas de las estrategias para las que piden una reglamentación.

 

últimas noticias