Sin un abogado de confianza, imputan cargos a 'Kiko Gómez'

El exgobernador de La Guajira guardó silencio durante la audiencia, por lo que el magistrado del Tribunal Superior de Bogotá asumió que no aceptaba cargos. Es procesado por los delitos de homicidio, porte ilegal de armas y porte ilegal de armas de uso privativo de las fuerzas armadas.

Juan Francisco Gómez 'Kiko Gómez'

“Eres un hijo de Dios. “Te queremos, estamos contigo”. “Tío todo va a salir bien”. “Ánimo vamos para adelante”. Fueron algunas de las frases que se escucharon en la sala del Tribunal Superior de Bogotá cuando ingresó el gobernador de La Guajira, Juan Francisco Gómez Cherchar, más conocido como ‘Kiko Gómez’, a la audiencia de imputación de cargos que adelantó la Fiscalía en su contra por las muertes de la exalcaldesa de Barrancas (La Guajira) Yandra Brito, su esposo Henry Ustáriz Guerra, y el escolta de éste, Wilfrido Fonseca Peñaranda.

‘Kiko Gómez’, quien fue destituido e inhabilitado por 17 años para ejercer cargos públicos por la Procuraduría el pasado 12 de febrero, llegó sonriente y acompañado por los agentes del Inpec. Sin embargo, al iniciar la audiencia, se conoció que ninguno de sus abogados de confianza estaba presente. Alfredo Montenegro, quien defendería los intereses del exgobernador de La Guajira, presentó una excusa médica de las Sociedad Clínica de Valledupar en la que aseguraba que sufría de diarrea, vómito, gastroenteritis y síndrome de colon irritable.

Pero esta situación no impidió que se desarrollara la audiencia. El magistrado del Tribunal de Bogotá ya había citado a un defensor público y manifestó que habían sido muchos los inconvenientes para realizar la audiencia y que la inasistencia de Montenegro por enfermedad se hubiera podido solucionar ya que Gómez cuenta con varios abogados de confianza, como lo expresó la fiscal del caso, Martha Lucía Zamora. A pesar de que ‘Kiko Gómez’ se negó a que le pusieran un defensor público el magistrado dio vía libre al ente investigador para que realizara la imputación de cargos.

Desde ese momento la cara del exgobernador era de pocos amigos. Y apenas inició Zamora con la imputación, su cara de desconcierto era más evidente. “El 2 de abril de 2008, en la vía entre Fonseca y Barrancas fueron encontrados dos personas muertas y una camioneta con múltiples impactos de bala. Al interior del carro estaba el cuerpo de Henry Ustáriz y afuera el de Wilfrido Fonseca”, puntualizó Zamora. Según la Fiscalía ambos hombres habían sido interceptados junto a Luis Mariano Vega –un miembro de la Policía que era escolta de la exalcaldesa de Barrancas y logró salir vivo del ataque– por un grupo de hombres que estaban armados con fusiles AK-47.

Esto se debió, según la Fiscalía, a una retaliación de ‘Kiko Gómez’ contra Yandra Brito. Después del homicidio, la mujer que acaba de terminar su alcaldía en Barrancas (31 de diciembre de 2007) denunció que el exgobernador de La Guajira estaba detrás del asesinato de su esposo ya que ella no había accedido a sus presiones de darle cuotas burocráticos y contratos mientras estuvo al frente de la alcaldía. Según dijo la Fiscalía, eso se debía a que Gómez había patrocinado la campaña de Brito y como retribución él había hechos estas exigencias. Sin embargo Yandra Brito se negó, por lo que ‘Kiko Gómez’ fue hasta donde Ustáriz para exigirle que cumplieran con el trato.

Al ver que no tuvo respuesta, según dijo la propia exalcaldesa cuando interpuso la denuncia, Gómez acudió a uno de sus amigos de confianza: Marcos Figueroa, alias ‘Marquitos’, uno de los hombres más buscados hoy en día en Colombia por ser el jefe de una banda criminal que actúa en La Guajira. Para la Fiscalía ambos hombres se reunieron en una de las propiedades de ‘Kiko Gómez’ para planear el asesinato del esposo de Brito y contratar a alias ‘Peña Rata’ para conseguir las armas y ejecutar el asesinato. Según las pesquisas del ente investigador, fueron cuatro hombres los que participaron en el crimen: ‘Peña Rata’, ‘Marquitos’ y otras dos personas.

Brito continúo durante varios años denunciando los hechos. Según ‘Kiko Gómez’ el rompió relaciones con la exalcaldesa después de que ella lo denunciara para evitar problemas con una persona conocida, ya que era familiar de su esposa Bibiana Bacci. Finalmente, Gómez ganó las elecciones departamentales en 2011. Ese mismo año, un fiscal de Santa Marta archivó su proceso por el asesinato de Ustáriz y Fonseca. Sin embargo, Brito no se quedó ahí y siguió insistiendo en la Fiscalía, hasta que el caso llegó a manos de Zamora que decidió desarchivarlo y solicitó investigar al funcionario judicial que había intentado dejar en la impunidad el crimen.

De esta manera, fue que Yandra Brito alcanzó a señalar a Gómez y lograr que su proceso continuara en pie. Según la Fiscalía, fue entonces que ‘Kiko Gómez’ se volvió a reunir con ‘marquitos’, esta vez, para planear el asesinato de la exalcaldesa que se había convertido en una “piedra en el zapato para sus aspiraciones políticas y de imagen pública”, indicó Zamora. En esta oportunidad los hombres más poderosos de La Guajira le encargaron contratar a los sicarios, conseguir las armas y las motos a un familiar de Figueroa.

Milton Figueroa, alias ‘Ronco’ o ‘Norte’ fue el encargado de ejecutar el homicidio de Brito el 28 de agosto de 2012. Fueron dos motos las que dispararon indiscriminadamente a la camioneta en la que se movilizaba la exalcaldesa. Para la Fiscalía es claro que Gómez es el responsable de estos homicidios porque se convirtieron en un obstáculo para sus pretensiones. Y es que el ente investigador tiene en su poder la declaración de un excomandante paramilitar de la región que conoce con detalle la pelea entre Yandra Brito y ‘Kiko Gómez’.

Se trata de Arnulfo Sánchez González, alias ‘Pablo’, recordado por la masacre de Bahía Portete (La Guajira) en 2004. Este hombre habló con la Fiscalía el 3 de septiembre de 2013 y le contó que después del asesinato de Ustáriz, Yandra Brito acudió a él y la banda criminal los Rastrojos para vengar la muerte de su esposo. El paramilitar narró que la exalcaldesa puso sobre la mesa $2.000 millones por la cabeza de Gómez, ya que, supuestamente, las autoridades no le prestaban atención y que era blanco de constantes amenazas por parte del exgobernador.

Según la Fiscalía, ‘Kiko Gómez’ le mandó a decir a la exalcaldesa que “se tenía que conseguir sicarios de Cali y Medellín, porque los de la región era conocidos suyos”. ‘Pablo’ agregó que el exgobernador fue más inteligente y “se le adelantó después de hablar con ‘Marquitos’ y los Urabeños. Por estas razones, el ente investigador consideró que Juan Francisco Gómez fue el determinador de los asesinatos, responsable de dos intentos de homicidio –el del policía Mejía y el del conductor de Brito–, de conseguir armas de uso privativo de las fuerzas militares y de equipar a los sicarios. Por estos delitos el exgobernador podría llegar a ser condenado a 60 años de prisión.

Cabe recordar que contra ‘Kiko Gómez’ también existen otras investigaciones penales. Además de sus presuntos nexos con grupos paramilitares, está el homicidio de otras tres personas. El primero de ellos fue el exconcejal de Barrancas, Luis López Peralta, asesinado en 1997, supuestamente, por denunciar irregularidades en la administración de Gómez cuando fue alcalde de ese municipio. López era su principal contradictor en esa época. A este crimen, se suman las muertes de los ciudadanos Luis Alejandro Rojas Frías y Rosa Mercedes Cabrera Alfaro, perpetrados el 7 de julio de 2000 en Fonseca. Al parecer, estas personas habrían replicado las denuncias de López Peralta.