¿Sobornos a Otto Bula se triangularon con textilera sancionada por contrabando?

TexFab, compañía a través de la cual Odebrecht habría consignado pagos ilegales a Otto Bula, está relacionada en Colombia con Cititex, una exportadora que estafó al Estado por miles de millones de pesos.

A la izquierda: edificio al norte de Bogotá donde se registró la dirección de Confecciones Escobar y Alecio. La empresa no está allí. A la derecha: la bodega que Cititex ya no usa. /Fotos: José David Escobar Moreno

El excongresista liberal Otto Bula, que acaba de pasar su primera noche en la cárcel la Picota por cuenta del caso de corrupción Odebrecht, enfrenta un panorama muy enredado. Este miércoles se supo que Yezid Arocha, director jurídico de Odebrecht y empleado de esa empresa desde hace más de 20 años, declaró en la Fiscalía que Bula sí había recibido sobornos de parte de Odebrecht, a cambio de que él moviera las influencias que decía tener en el Congreso para presionar hasta que Odebrecht obtuviera una adición a su contrato de la Ruta del Sol, tal cual sucedió en marzo de 2014. La adición fue por $670.000 millones.

“Por solicitud expresa de Otto Bula, los pagos fueron realizados en cuentas de empresas en el exterior por él indicadas”. Esas fueron las declaraciones de Yezid Arocha en diciembre de 2016 a la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía, según reveló Caracol Radio. En la diligencia, el empleado de la constructora brasilera aseguró que las cuentas en donde el excongresista habría solicitado las coimas son TexFab International Hk Ltd.  y CT Asia Hk Ltd. Los dineros, aseveró también Arocha, se giraron desde la División de Operaciones Estructuradas. En otras palabras, desde la unidad que Odebrecht creó exclusivamente para manejar los sobornos.

Empleados de Odebrecht ya le han contado a la justicia estadounidense, que encabeza esta investigación (el caso más grande de soborno en la historia, dijo el FBI), que desde la División de Operaciones Estructuradas se enviaban los dineros hacia cuentas en el exterior, muchas de ellas en paraísos fiscales, para finalmente triangularlas hacia los destinatarios de los sobornos. El método fue hacer múltiples consignaciones para tratar de lograr que seguirle la pista a los sobornos fuera imposible. TexFab y CT Asia figuran como empresas asiáticas. ¿De qué manera llegaron los denunciados sobornos a Colombia y a Otto Bula? La Fiscalía trabaja para resolver ese interrogante.

La relación China – Colombia

El Espectador estableció que la empresa TexFab International Hk Ltd., a cuyas cuentas se habrían consignado cerca de US$3 millones de los sobornos para el excongresista, figura como una empresa china exportadora de textiles, ubicada en el centro internacional financiero de la ciudad Shaoxing, en la provincia de Zhejiang, al oriente del país y a unas tres horas de Shanghái. En esta última ciudad es donde la empresa exportadora tiene registrado su puerto de embarque y descarga.

En Colombia, la que recibía los textiles de TexFab resultó ser una compañía bien conocida por las autoridades del país: Cititex, que llegó a ser la segunda importadora de textiles más grande del país, pero terminó en graves líos con la justicia. Entre 2013 y 2015, al menos 23 personas fueron arrestadas por haber creado toda una telaraña empresarial para que Cititex pudiera, a través de exportaciones ficticias, vender telas que traía desde Asia libre de impuestos. El cerebro de la compañía, el empresario barranquillero Joaquín Bruges, considerado “el rey del contrabando de textiles”, se entregó en julio de 2015 y fue condenado a 12 años de prisión.

La dirección registrada de Cititex es la bodega 1b del parque industrial San Miguel, que está en el kilómetro 1,5 de la vía que conduce de Siberia a Cota, a las afueras de Bogotá. Allí llegaba la mercancía desde Asia, pero esa bodega no ha sido usada desde hace más de dos años: El Espectador estuvo en el parque industrial y así lo confirmó el vigilante. De acuerdo con el registro mercantil en Colombia, desde 2015 la matrícula de Cititex está cancelada. Carlos Alberto Euse Velásquez aún aparece como su representante legal; él también fue investigado por las defraudaciones y condenado a 15 años de prisión. 

En los registros de TexFab International aparece relacionada una segunda empresa: Confecciones Escobar Y Alecio S.A. Allí, se supone, es donde se debe notificar la llegada de la mercancía de TexFab a Colombia. La dirección inscrita es la carrera 7B # 140-99, edificio Altos de Cedrito, en el barrio Belmira, norte de Bogotá. El Espectador fue a verificar la dirección y encontró que un edificio del mismo nombre está ubicado en una dirección cercana a esa, pero no exactamente en esa. Se preguntó en la portería si allí se localizaba la mencionada empresa y el guardia de seguridad indicó que esos apartamentos eran solo residenciales y que allí vive una mujer.

Con Confecciones Escobar Y Alecio S.A., que también está muy relacionada con Cititex, la historia es igual de turbia. Investigando el caso de Cititex, la Fiscalía estableció que con esa compañía, cuya sede central está ubicada supuestamente en Ciudad de Guatemala, Cititex simulaba exportaciones ficticias hacia Guatemala. Se comprobó que, cuando menos entre 2009 y 2011, Cititex y Confecciones Escobar y Alecio fingieron operaciones económicas para luego pedirle a la Dian la devolución del impuesto sobre ventas.

A cuentas de TexFab International, el punto en común entre Cititex y Confecciones Escobar y Alecio, la División de Operaciones Estructuradas –o unidad de sobornos– de Odebrecht habría consignado US$ 2’999.674. El beneficiario, aseguró el director jurídico de Odebrecht en Colombia, fue el excongresista Otto Bula.

La relación Hong Kong – Colombia

Sobre CT Asia Hk Ltd., la información disponible indica que su sede es Hong Kong. En su página web se lee la dirección de sus oficinas, el teléfono, un correo electrónico y nada más. Los datos sobre esta empresa son pocos y dispersos: solo se sabe que hace parte de Blu Products, una compañía que manufactura celulares. A cuentas de CT Asia, indicó el director jurídico de Odebrecht, le habrían girado US $487.945 para un soborno cuyo destinatario era, presuntamente, Otto Bula.