Taxista mandó a callar a sus pasajeros y los bajó a golpes

En contra del conductor del taxi de placa TUP 444 existen varias quejas por agredir a sus pasajeros, tener el taxímetro adulterado e incluso actos racistas.

En la tarde del pasado sábado, una pareja tomó un taxi en la entrada principal del centro comercial Avenida Chile en el norte de la capital de la República. Los pasajeros le manifestaron que se dirigían a la calle 160 con 55 ante lo cual recibieron una respuesta altanera por parte del conductor.

Pocas cuadras más adelante, pese a que se le había dicho la ruta que debería tomar éste la cambió. Ante el cuestionamiento de los pasajeros el taxista les respondió con insultos. “El conductor nos empezó a mirar por el retrovisor muy feo por lo que nos sentimos intimidados”, manifestó el denunciante.

“Estábamos con mi novia hablando de temas personales, de lo que acabábamos de almorzar y de unas dirigencias que teníamos pendientes cuando nos mandó a callar. Nos dijo ‘ni una sola palabra más atrás, como una orden”, relató el pasajero.

Ante esto increpó al conductor manifestándole que él estaba prestando un servicio público y no podía ser grosero con los pasajeros sin embargo recibieron más insultos por lo que decidieron bajarse del vehículo. “Por el cambio de ruta y su actitud nos dio susto”, señaló el joven quien mientras estaba buscando el dinero para pagarle la carrera mínima seguía recibiendo insultos.

“Nos decía que éramos unos irrespetuosos y que no nos sabíamos comportar. En ese momento se desesperó y empezó a mandar puños. Casi golpea a mi novia quien alcanzó a esquivarlo. También me dirigió golpes a mí pero yo le bloquee la mano y nos bajamos”, relató.

Los pasajeros intentaron tomarle una foto al taxi sin embargo éste al darse cuenta de la situación se pasó el semáforo en rojo y se metió en contravía por una calle. “Iba a toda velocidad y pudo causar un accidente. Le tomamos las placas pero en ese momento nos dimos que en el interior del vehículo no estaba visible la tabla de precios que es obligatoria”.

El denunciante aseguró que el conductor del taxi de placas TUP 444 adscrito a la empresa TaxiExpress es un hombre entre los 55 y 60 años, muy alto, color de piel clara y con canas. Los denunciantes aseguraron que no encontraron por la zona a ningún policía para interponer la queja.

Antecedentes

En la página denunciealtaxista.com dicha placa tiene 15 quejas por parte de los usuarios entre las que se encuentran agresiones, taxímetro adulterado y actos de discriminación. Entre los relatos entre el 30 de octubre de 2013 y el 10 de enero de 2015 se manifiesta que en diferentes oportunidades ha sido grosero con los pasajeros hecho por el cual ha sido calificado como una persona con problemas psiquiátricos.

“Tipo violento, al parecer con problemas mentales. Amenazo sin razón alguna a mi novia con tan solo abordar el taxi (…) #denuncio TUP 444 tiene una enfermedad mental, insulta a sus pasajeros (…) Se le hace la parada en la calle 3 con 68 sentido oriente occidente se le pide a través de la ventana servicio en dirección a Álamos y contesta con un “para allá no voy gran hijuepuetas y arranca sin dar tiempo para darle su justa respuesta. Ese psicópata ni siquiera debería poder conducir está loco. Además acabo de ver que es el conductor que ayer protagonizo un acto de racismos. Ojalá le apliquen ley antidiscriminación y vaya a la cárcel”, son algunas de las denuncias.

El pasado 30 de diciembre Teresa Mosquera, exrepresentante a la Cámara por las comunidades afrocolombianas, denunció ante la Fiscalía General ser víctima de insultos de índole racista por parte del conductor del taxi. En la acción manifiesta que el conductor cambió de ruta, estuvo 15 minutos tanqueando su vehículo y le cobró una tarifa excesivamente alta por el recorrido hasta el aeropueto. La excongresista viajaba con su nieta de cinco años.

“El taxista agarró una serie de insultos como (estos negros hp, siempre quieren pagar lo que se les da la gana, para todo piden rebaja), y no era cierto, yo nunca le pedí rebaja solo quería pagar lo justo”, precisó la denunciante quien alcanzó a tomar fotos del taxi. La Policía, en su momento, aseguró que había emprendido el operativo para dar con su ubicación.

“Yo estaba con la niña y me dio mucho miedo le di un billete de 50.000 y cuando le avise a un policía salió pitado del aeropuerto. Es un acto claro de discriminación y gracias a Dios no quise reaccionar porque seguro ese señor me hubiera atacado físicamente”, relató. La mujer se comunicó con la empresa que manifestó que iba a investigar la situación.