Tensión en Toribío previo a la llegada de Santos

El alcalde local señaló que las Farc instalaron un retén a las afueras del municipio.

El municipio de Toribío es de nuevo blanco de ataques por parte de guerrilleros de las Farc. Previo a la visita del presidente Juan Manuel Santos a la zona, se registró una explosión y disparos de fusil cerca al último anillo de seguridad instalado por el Ejército. Vea cómo está la situación en Toribío.

Desde la parte alta de Toribío, mientras tres helicópteros de la avanzada presidencial realizaban las labores de reconocimiento del terreno, guerrilleros del sexto frente de Farc disparan contra la escolta del presidente Santos.

Así mismo, los subversivos detonaron una carga explosiva cerca al búnker de la Policía. En el hecho resultó herido por una esquirla un comunero de la guardia indígena.

Ezequiel Vitonás, alcalde de Toribío, señaló además que en el sector conocido como El Pajarito, a las afueras del municipio, los subversivos instalaron un retén.

“Hace media hora mientras la delegación de la Gobernación del Cauca se dirigía hacia Toribío, fueron parados en un retén que se identificó como del sexto frente de las Farc”, señaló el mandatario local.

Estas desafiantes demostraciones de la guerrilla, se suman al hallazgo por parte de la Policía de varias cargas explosivas en el lugar donde al parecer aterrizaría el helicóptero del presidente, quien encabezará un consejo de ministros en las próximas horas.

“Técnicos de la policía desactivaron dos cargas explosivas que estaban ubicados en la cancha de fútbol que ya estaba lista para el aterrizaje del helicóptero presidencial”, dijo Vitonás.

El objetivo de este consejo de ministros es redefinir la estrategia militar y social para esa región que durante los últimos años se ha convertido en un verdadero fortín de la guerrilla.

Desde el lunes pasado, Toribío viene padeciendo los hostigamientos de las Farc, que obligaron a decenas de habitantes a abandonar la zona urbana de la localidad y ocultarse en el campo. Los ataques con cilindros de gas cargados con explosivos, a manera de morteros caseros, y disparos de fusil, han dejado al menos un muerto y quince heridos en menos de una semana, así como la destrucción de varias viviendas.