"Testigo clave" en caso hacker ha recibido amenazas en su contra

Rafael Revert ha entregado información sobre las interceptaciones ilegales a personas relacionadas con el proceso de paz desde la oficina de Andrés Sepúlveda.

El abogado Iván Cancino, quien defiende los intereses del ciudadano español Rafael Revert, aseguró que se le solicitará a un juez de garantías que su cliente se declare como víctima en el marco de las investigaciones preliminares que se adelantan contra un grupo de personas por presuntamente intentar desviar las indagaciones por las interceptaciones ilegales adelantadas a personas relacionadas con el proceso de paz que se adelanta en La Habana, Cuba.

Para el jurista si se presentó alguna denuncia contra su cliente está debe estar basada en pruebas concretas, indicando que no sería nada raro que con estas acciones se buscara callar al ingeniero de sistemas que trabajó en la oficina de Andrés Fernando Sepúlveda Ardila desde la cual se adelantaron actividades ilegales para recolectar datos privilegiados e información reservada de dirigentes políticos, miembros de las Farc y funcionarios del Gobierno.

“Él (Revert) cumplió con un deber como ciudadano de presentar unos documentos que la Fiscalía ha evaluado y que han comprometido a ciertas personas y en lo que sí quiero ser enfático que no vamos a permitir que mi cliente sea amedrantado denunciándolo penalmente y que nosotros nos quedemos quietos", precisó Cancino al señalar que su defendido tuvo el coraje de denunciar este tipo de hechos cuando consideró que se trataba de un acto antijurídico.

Para el abogado la Fiscalía General ya estableció que el video grabado por su cliente en la oficina y en el que aparece Sepúlveda con el candidato presidencial por el Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga y otra persona es “real y absolutamente claro y legal” por lo que rechazó las acusaciones que se han hecho en contra del ingeniero sobre su participación en una edición o manipulación de la grabación que fue hecha con su teléfono celular.

“Ya lo que se deprenda de lo que mi cliente denunció, ya la autoridad de este país deberá determinar si es o no un delito”, explicó al considerar que un grupo de personas lo han denunciado por delitos que no cometió y que lo único que buscaban era afectar su imagen como testigo clave en estas investigaciones y desprestigiar la información que le entregó al ente investigador.

"No hay que ser adivino para saber que un video editado quiere decir que sea ilegal o malo. Es que el video de entrada era editado porque tenía un letrero de Semana. Él no grabó para Semana, luego Semana fue la que le puso el letrero y ¿eso lo hace ilegal? No. Eso lo entiende cualquier persona que tenga un grado mínimo de instrucción en Derecho", manifestó Cancino.

Finalmente aseguró que su defendido ha recibido amenazas en su contra por la información que le ha entregado a las autoridades. “Se ha comprometido la seguridad de un país (…) Toda la actividad que mi cliente hizo es legal, en este país hay personas que creen que con una denuncia penal van a amedrentar a otra, pero en este caso no lo lograrán”.