"Testigo clave" en crimen de sacerdote anglicano rinde entrevista ante la Fiscalía

Con el testimonio de Miller Arley Silva se busca el esclarecimiento de los hechos registrados el pasado martes en la madrugada.

Míller Arley Silva Enciso fue supuestamente el enlace entre Giraldo y la guaca. / Fiscalía . Reverendo Rosendo Úsuga, sobreviviente. El abogado Marco F. Rodríguez, asesinado. Sacerdote Germán Giraldo, asesinado.
Míller Arley Silva Enciso fue supuestamente el enlace entre Giraldo y la guaca. / Fiscalía . Reverendo Rosendo Úsuga, sobreviviente. El abogado Marco F. Rodríguez, asesinado. Sacerdote Germán Giraldo, asesinado.

Cerca de cinco horas cumple la declaración del vigilante Miller Arley Silva, considerado como “un testigo clave” del crimen cometido en contra del sacerdote anglicano Germán Giraldo y el abogado Marco Fidel Rodríguez, registrado en la madrugada del pasado miércoles en el barrio Boíta, en el sur de Bogotá.

Según el abogado, el abogado Jaime Humberto Camargo Fonseca, quien defiende los intereses del vigilante, indicó que con este testimonio se busca “el esclarecimiento” de los hechos investigados por la Fiscalía General y las autoridades judiciales.

El jurista indicó que esta entrevista es clave “al haber estado en el sitio de los hechos, no por voluntad de él, sino porque las circunstancias lo han determinado”.

Igualmente señaló que su cliente se presentó de manera voluntaria, aclarando que el vigilante no tiene ninguna orden de captura vigente, sino que era requerido por las autoridades para que brindara información sobre esos extraños hechos.

Según la información recolectada por las autoridades, unos campesinos del Meta le habían ofrecido a la Iglesia Universal Apostólica Anglicana (IUAA), a la que pertenecían Giraldo y Rodríguez, un dinero que estaba escondido en una especie de caleta, a cambio de una “recompensa” de $200 millones, trato que los religiosos habían aceptado.

El obispo Rosendo Úsuga Higuita, quien sobrevivió al crimen, relató que en el vehículo iban cuatro personas, una de ellas un vigilante identificado como Míller Arley Silva; quien desapareció tras el extraño incidente.

En diálogo con parientes del asesinado padre Giraldo, El Espectador conoció que la familia de este sacerdote sabía desde hace unos 15 días del tema de la caleta. La versión que Giraldo le entregó a su familia fue que el guardia de seguridad Míller Arley Silva, que trabajó en el edificio donde él vivía, había sido contactado por unos campesinos de Villavicencio que no sabían qué hacer con dos canecas llenas de dinero que se habían encontrado mientras construían una chuza. Esos campesinos, supuestamente, contactaron al vigilante Silva y él, a su vez, al padre Giraldo.

El jueves Medicina Legal confirmó que los dos hombres fueron asesinados con tiros de gracia.

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