Testigo del cartel de la chatarrización salpicó a Dilian Francisca Toro

Andrés Villegas, testigo clave de la Fiscalía, declaró que presenció una reunión entre el líder camionero Pedro Aguilar y la exsenadora, en la que supuestamente ella dio una buena suma de dinero para un negocio irregular de chatarrización.

Dilian Francisca Toro empezó en enero de este año su mandato en la Gobernación del Valle.  / Archivo
Dilian Francisca Toro empezó en enero de este año su mandato en la Gobernación del Valle. / Archivo

 

El testigo clave del cartel de la chatarrización de tractomulas, Andrés Villegas, un directivo de la Asociación Colombiana de Conductores (ACC) que acusó a Pedro Aguilar de ser el cerebro detrás de ese gran desfalco al Estado, salpicó en sus declaraciones a la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro. Condenado a cuatro años y medio por chatarrización ilegal, Villegas era la mano derecha de Aguilar, el líder del paro camionero que en mes y medio y le ha causado al país pérdidas por más de $2,6 billones. El 10 de diciembre de 2015, Villegas decidió hablarle a la Fiscalía de los supuestos negocios entre la política, quien además está siendo investigada por lavado de activos, y Pedro Aguilar. (Puede interesarle: Los enredos penales de Pedro Aguilar).

Villegas rindió un extenso interrogatorio y al terminar su declaración le contó a la Fiscalía de una supuesta reunión que presenció el 10 de enero de 2014 en Guacarí, Valle, entre Dilian Francisca Toro, Pedro Aguilar, Manuel Rodríguez (al parecer abogado de la ACC) y Jairo Humberto Peña. Este último sería el dueño de la casa en la que se llevó a cabo el encuentro. Villegas señaló en su declaración que los tres hombres eran socios del cartel de la chatarrización y que utilizaban la Secretaría de Tránsito de Guacarí, municipio donde Dilian Francisca Toro empezó su carrera política, para falsificar documentos y pasar vehículos públicos o volquetas como tractomulas para chatarrizar.

“La mamá de Jairo Humberto Peña nos sacó gaseosita y empanadas que ella había mandado a traer que porque a la doctora le gustaban mucho las empanadas. Yo no tenía el placer de conocer a la doctora Dilian Francisca Toro”, le dijo Villegas a la Fiscalía. Dijo que estaba seguro de la fecha del encuentro porque por esa época era el cumpleaños de su abuela. Agregó que luego de haber llegado junto a Pedro Aguilar apareció Manuel Rodríguez en una camioneta supuestamente nueva. Explicó que entre Manuel Rodríguez y Jairo Humberto Peña existe una relación familiar, pues el primero vive con una hermana del segundo y por lo tanto son cuñados.

Andrés Villegas describió así el momento en que habría aparecido la política: “Llegó una Toyota Prado de la cual, se abre la puerta del pasajero y se baja la doctora Dilian Francisca Toro. Entró, se sentó. A mí no me la presentaron porque yo estaba como en un asiento así alterno. Estaban sentados Manuel Rodríguez, Jairo Humberto Peña, Pedro Aguilar y la doctora. En ese momento era senadora o estaba para salir del Senado. Bueno, yo no tengo claro cómo fungía. El hecho fue que empezaron a hablar de chatarrización, como que ella ya sabía del negocio, ya había hecho negocios con Manuel”.

Iván Cancino, el abogado de Dilian Francisca Toro, le dijo a El Espectador que la exsenadora conoce a Manuel Rodríguez y Jairo Humberto Peña porque ambos tienen relaciones sentimentales con familiares de ella, pero que jamás han tenido vínculos comerciales. Asimismo, Cancino aseguró que Toro reconoce a Pedro Aguilar porque es un importante líder camionero a quien se ha cruzado durante su carrera política, pero señaló que ellos no tienen ninguna cercanía. Cancino advirtió que la gobernadora del Valle no sabe quién es Villegas y resaltó que este describió erróneamente la casa de Jairo Humberto Peña: no es colonial sino moderna.

Según Cancino, es imposible que la exsenadora hubiera estado presente en la reunión en Guacarí porque existen documentos como los poligramas, un registro de los movimientos sobre las personas escoltadas por la Policía, que evidenciarían que ella jamás salió de Cali en enero de 2014. El abogado sostuvo que desde que Dilian Francisca Toro fue senadora –renunció a su curul en febrero de 2013– siempre ha sido escoltada por la Fuerza Pública, que tiene sus movimientos minuciosamente documentados.

En su interrogatorio, sin embargo, Villegas insistió en que los asistentes al encuentro en Guacarí habían cuadrado un negocio con Dilian Francisco Toro, para el cual ella habría aportado $200 millones en efectivo a cambio de una rentabilidad del 50 %. “Estaban necesitados de plata para otros negocios, porque eso de la chatarrización es como un bazuco, eso lo que gana uno se lo gasta (…) Hablaron a lo último de $200 millones, los cuales la doctora fue y los sacó, porque adentro no había nadie de los que andaban con ella, ni los escoltas”, sostuvo el testigo.

Andrés Villegas indicó que Dilian Francisca Toro andaba con tres escoltas y que la plata la sacó en efectivo, en billetes de $50.000 y de una bolsa de papel regalo. Ahí habría terminado la reunión y Villegas le dijo a la Fiscalía que tanto Pedro Aguilar como Manuel Rodríguez salieron contentos, riéndose, porque ellos garantizaron que a esa inversión mínimo le sacaban un 150% de ganancias. “Eso sé de la doctora Dilian Francisca Toro, hoy en día gobernadora del Valle del Cauca”, puntualizó.

El abogado de Dilian Francisca le dijo a El Espectador que su defendida jamás ha tenido relación directa o indirecta con algún negocio de chatarrización. Cancino recalcó que la gobernadora del Valle no ha tenido vínculos comerciales con Manuel Rodríguez, Pedro Aguilar y Jairo Humberto Peña, ni conversaciones sobre negocios de chatarrización. Por esa razón, aseguró que denunciará penalmente a Andrés Villegas: “Ya me dieron un poder para denunciarlo por injuria y calumnia, pero si rindió su declaración en un proceso penal, será por los delitos de fraude procesal y falso testimonio”.

Finalmente, Andrés Villegas declaró que nunca supo qué sucedió con el negocio porque él se separó de Pedro Aguilar. Insistió en que se indagara lo que sucedía en la Secretaría de Tránsito de Guacarí porque supuestamente ahí Manuel Rodríguez entraba como “Pedro por su casa” y sacaba las carpetas de vehículos inactivos para alterar los documentos y hacerlos pasar como chatarra. Asimismo, que ese era uno de sus centros de operación, pues, al parecer, Dilian Francisca Toro era la líder política que ponía alcalde y era la “dueña de ese pueblo hace 10 años”.