“Es traído de los cabellos que me quieran involucrar en un complot”: Sigifredo López

El exdiputado del Valle, señaló La W, estaría involucrado en la supuesta conspiración contra el fiscal (e) Jorge Perdomo. En entrevista con este diario, López se declara sorprendido de los señalamientos.

Sigifredo López estuvo detenido tres meses por el secuestro de sus compañeros de Asamblea. / Archivo

En La W afirmaron que usted sería otro de los implicados en el supuesto complot para llenar de micrófonos la oficina del fiscal (e) Jorge Perdomo. ¿Cómo responde?

Yo no entiendo nada. Quedé sorprendidísimo. Primero, porque ese señor Yahir Acuña dice que nos hemos visto varias veces en el Crepes & Waffles del aeropuerto y yo ni siquiera recuerdo haberlo saludado o dado la mano. Nunca he cruzado palabra con él. Solicito que se revisen los videos de ese restaurante y del aeropuerto para que vean que lo que digo es cierto.

Se supone que hay un testigo que asegura que usted hizo parte de un gran complot contra la Fiscalía.

Todo es falso. Lo que están planteando es un concierto para delinquir, por Dios. Esto es un disparate, me parece. ¿Un periodista infiltrando a la Fiscalía? No sé si es cierto pero me parece como una misión imposible. ¿Y ahora me meten a mí? No sé de dónde viene eso y con un señor como Yahir Acuña, que no conozco.

¿Tiene idea de quién sería el testigo que lo habría acusado a usted?

No tengo idea de quién podría ser el testigo. Lo que conozco de este tema es por los medios.

¿Tiene una relación cercana con Juan Carlos Giraldo?

La relación con Juan Carlos Giraldo es la que tenía con cualquier periodista: me llamaba y me entrevistaba. Cuando hicimos el primer encuentro de falsos testigos en Colombia, en 2014, contratamos a Giraldo para que hiciera un video con 10 casos que a la Fundación le interesaba mostrar. Los presentamos en el foro. Lo hicimos en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá. Asistieron más de 200 personas, se conocieron más de 100 casos.

De todos los periodistas que podían escoger para ese trabajo, ¿por qué Giraldo?

Lo escogimos porque era periodista judicial y estaba enterado de estos temas. No más. Con Giraldo no había ninguna relación distinta a esa y a que me entrevistara como cualquier otro de sus colegas.

Su fundación defendió al Turco Hilsaca, el supuesto cerebro del complot. ¿Por qué?

En diciembre de 2013 nos llamaron porque el señor estaba detenido y al frente de la defensa estaba Pablo Elías González Monguí, quien fue fiscal general encargado. González Monguí quería que hiciéramos la suplencia. Nos enviaron un resumen del caso y después de leer esa investigación decidimos meternos en el tema. El doctor Elmer Montaña, de nuestra fundación, entró como suplente y se encontraron 47 pruebas de que los hermanos Borré, los testigos claves de la Fiscalía, eran testigos falsos. Trabajamos hasta hace aproximadamente un año, cuando se decidió de por mutuo acuerdo no continuar con el caso.

Usted ya fue objeto de una investigación de parte de la Fiscalía, que resultó en que ese organismo tuvo que pedirle disculpas. ¿Qué piensa ahora mismo?

Es traído de los cabellos que me quieran involucrar en un complot. Estoy anonadado, sorprendidísimo. Si hay un señor que dice que me reuní con él cuando no ha pasado, ahí se está armando algo raro. No tienen por qué ni cómo enredarme, igual que en el anterior caso. Así como nunca fui guerrillero, ni participé en el autosecuestro que me endilgaron, tampoco hice nada de lo que ahora me están acusando. No quiero arriesgarme a decir más cosas, es mejor esperar al desarrollo de los acontecimientos.

En esta historia están coincidiendo quienes tuvieron que ver en su proceso anterior: Juan Carlos Giraldo, quien reveló la supuesta prueba reina en su contra, que era un video donde se veía una nariz; y la empresa Adalid, la cual comprobó con un cotejo de voz que usted no era el hombre que planeó el secuestro de los diputados del Valle. ¿Cómo entender que se encuentran de nuevo de esta manera?

Son diferencias con una contradicción implícita. Juan Carlos Giraldo, luego de revelar el video, me presentó excusas por haberse equivocado al divulgar ese video. Sobre Adalid, yo estaba preso y no conocía a Andrés Guzmán, su gerente. Mi familia los contrató para el peritaje de voz por recomendación de uno de los abogados de mi caso. Cuando ganamos el caso, Andrés Guzmán me pidió permiso para decir públicamente que ellos habían hecho el peritaje, yo le dije que sí. Y a comienzos de este año lo busqué porque necesitábamos que fuera testigo en la demanda de reparación que presentamos contra la Fiscalía por lo que pasó conmigo.

¿Con Adalid han tenido alguna relación laboral? ¿Han contratado a esa empresa para algún caso de su fundación?

No, nunca.

¿Conoce a José Ignacio Mira, alias Gafas, el que era socio de Ignacio Londoño?

Sólo he hablado con él una vez, que se me acercó en el aeropuerto para decirme que quería hablarme de un proyecto para que los pandilleros de Cali vendieran comida y así se emplearan.

¿Por qué se le acercaría Mira a usted para un tema así?

Supongo que fue porque yo también soy asesor en temas de convivencia y paz con la Gobernación del Valle.

¿Cuándo fue ese encuentro?

A finales del año pasado, creo. No recuerdo con exactitud. O a comienzos de este año.

¿Conoció a Ignacio Londoño?

En 1988, Carlos Holmes Trujillo Miranda nos pidió que votáramos por él para el Senado, yo encabezaba la lista al Concejo en Pradera (Valle), mi pueblo. Para la Cámara él iba con Ignacio Londoño Uribe, el papá de Nacho Londoño, por eso los conocí. Mi relación siempre fue con el jefe del partido, que era Carlos Holmes y luego con el senador José Renán Trujillo. Luego me secuestraron. Al regresar ya el holmismo no existía.

¿Qué percepción se hace ahora mismo de esto que está pasando?

Estoy sorprendidísimo. No sé para dónde vaya esto o por qué. Ya la Fiscalía me tuvo secuestrado en una ocasión. Pero no tengo elementos todavía para establecer una teoría, no sé qué pensar.

¿Ha hablado o va a hablar con el fiscal (e) Perdomo de esto que está pasando?

La última vez que me lo encontré fue hace un par de meses. Con él siempre ha habido trato muy cordial, de mucho respeto. Voy a llamarlo.