Travesti barranquillero no quiere que lo trasladen a cárcel de mujeres

Rosalinda dice que en la cárcel de varones ha recibido un buen trato.

Tras permanecer más de diez días recluido en una cárcel de varones, Rosalinda el transexual barranquillero no quiere que lo trasladen a un centro de reclusión para mujeres, como lo solicitó recientemente su madre Elizabeth Lambraño.

“Rosalinda no se quiere ir, se siente cómodo donde está”, dijo el Personero Distrital, Jaime Sanjuan Pugliesse, quien habló con el transexual barranquillero sobre las condiciones en las que cumple su condena en la cárcel El Bosque.

De acuerdo a lo manifestado por Rosalinda, no ha recibido malos tratos y se siente cómodo en su celda.

“En una celda por lo general hay cuatro personas, pero con Rosalinda solo hay un interno. Hasta ahora no le han faltado al respeto, dice que por el contrario lo han tratado muy bien y no siente que se le estén vulnerado sus derechos, señaló el funcionario.

Agregó que Rosalinda no se sentiría a gusto en una cárcel de mujeres, ya que según le confesó Geovanni Rebolledo Lambraño, a pesar de su condición sexual, conserva los órganos reproductivos masculinos.

“Yo tengo todos mis órganos de hombre (…) yo por eso no puedo llegar a un lugar de reclusión de mujeres porque me tendrían que aislar y yo ahí sí me sentiría mal”, dijo Rosalinda en diálogo con el personero.

Por su parte, Wilson Castañeda vocero de la comunidad LGTB señaló que trabajaran en defensa de los derechos de Rosalinda y solicitan que sea revisado el centro de reclusión en el que debe cumplir la condena de 60 años de cárcel.

“Si bien Rosalinda está llamada por la justicia a responder como tal, hemos pedido a las autoridades que le respeten sus derechos como mujer transexual en medio de la reclusión. Solicitaos que revisen que la cárcel aquí en Barranquilla que le ofrezca las garantías de respeto a la identidad y género que contempla la sentencia de la Corte Constitucional”, agregó Castañeda.

Rosalinda, cuyo nombre original es Geovanni Rebolledo Lambraño, fue capturado en un operativo rutinario de la Policía el pasado 3 de mayo en una zona de prostitución de la ciudad de Barranquilla.

Al detener a Rosalinda, los agentes descubrieron que, con identidad masculina, había sido condenado en ausencia a 60 años de prisión por hurto calificado, secuestro extorsivo agravado y asociación para delinquir agravado, delitos que habría cometido en Bogotá.

Pero según su madre, la conversión de su hijo en mujer no estuvo motivada por evadir la justicia, pues comenzó desde la adolescencia.