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hace 58 mins

Un falso positivo no es un homicidio cualquiera: Corte Suprema de Justicia

El alto tribunal le hizo un fuerte llamado de atención al Tribunal de Cartagena por condenar a unos uniformados responsables de una ejecución extrajudicial por homicidio simple y no por homicidio agravado.

Archivo - El EspectadorAudiencia de falsos positivos.
Un falso positivo no puede considerarse un homicidio simple. Así lo estableció la Corte Suprema de Justicia en un reciente fallo en el que el alto tribunal le hizo un fuerte llamado de atención al Tribunal de Cartagena por condenar a 10 miembros del Ejército, responsables de una ejecución extrajudicial, por homicidio simple y no por homicidio agravado. “No comprende la Sala que el Tribunal Superior de Cartagena, al desatar el recurso de apelación interpuesto por un delegado de la Fiscalía General de la Nación, desestimara las causales de agravación de una conducta que, como la descrita, configura una ejecución extrajudicial, encubierta con el argumento de una operación militar que pretendía contrarrestar la realización de un secuestro por parte de presuntos miembros de las Farc”, sostuvo el alto tribunal. 
 
Los uniformados, entre ellos, el capitán Román Darío Arcos Arteaga fueron condenados por el asesinato de Ever David Benavides Rollet, al que, posteriormente, presentaron como un guerrillero de las Farc que pretendía secuestrar a una persona de la zona. Lo cual, evidentemente, era falso. Por este homicidio, perpetrado a las 4 de la tarde del 10 de febrero de 2006, en Platanal, zona rural de Tiquisio (Bolívar), los uniformados fueron condenados a 16 años de prisión por el Tribunal de Cartagena, el 17 de enero de 2013. Sin embargo, el fallo, según la Corte, no fue riguroso debido a que el Tribunal se negó a reconocer este hecho como un homicidio agravado, lo que, por ende, le hubiera significado una mayor pena a los militares. 
 
En la sentencia de 39 páginas, conocida por El Espectador, el alto tribunal dijo que las razones del Tribunal para desestimar las agravaciones presentadas por el ente investigador resultaban “endebles” puesto que la simulada operación Fervor, en la que murió Benavides, no había sido autorizada; el testigo civil e informante que soportaba la coartada exculpatoria de los militares sobre la ocurrencia de un combate, se retractó; se estableció que la actividad desplegada por los uniformados “no se dirigía a contrarrestar una acción insurgente; y que los militares operaron vestidos de civil, quienes conforme al radiograma operacional le causaron la muerte a un ciudadano que fue ubicado en un sector desolado del municipio de Tiquisio, mediante el empleo de armas largas con las que consumieron más de 260 cartuchos y 3 granadas”.
 
Para la Corte, la sanción impuesta a los miembros del Ejército por el delito de homicidio simple, “no se compadece de la naturaleza del comportamiento de los acusados bajo las circunstancias particularmente reprochables en que ocurrió el crimen”. De la misma forma, el alto tribunal se mostró alarmado de que ni el delegado de la Fiscalía, ni el de la Procuraduría, hubieran dicho algo respecto a la falla del Tribunal y que no hubieran presentado el recurso de casación para que la Corte remediara lo sucedido. 
 
Del fiscal dijo que en eventos este le es exigible “ejercer los mecanismos de impugnación, pues como sujeto procesal, a pesar de la condena emitida por el delito de homicidio simple, vio desestimada su pretensión, pues la acusación lo era por el punible de homicidio agravado”. Y del delegado del Ministerio Público, sostuvo, por su parte, que le corresponde hacer lo mismo “dada la naturaleza de los hechos objeto de investigación y el interés que le asiste a la sociedad y al Estado en sancionar con justicia los desafueros de servidores públicos adscritos al estamento armado, que atentan contra los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario”.
 
Por ello, compulsó copias para que se investigue disciplinariamente a estos funcionarios. El mensaje es claro: las ejecuciones extrajudiciales cometidas por algunos uniformados para obtener beneficios a cambios de vidas, no pueden considerarse un homicidio simple sino, por lo menos, un homicidio agravado o un homicidio en persona protegida. Las cosas como son.