Un gestor de las Auc

Augusto Castro Pacheco era, según el presidente Santos, un “bandido” que estaba “amenazando a los reclamantes de tierras” y obstaculizando uno de los programas bandera de su administración.

Augusto Castro Pacheco  /Policía
Augusto Castro Pacheco /Policía

Pero Tuto Castro Pacheco estaba en la mira de las autoridades desde mucho antes. La justicia tiene claro que era un viejo amigo del jefe paramilitar Jorge 40, a quien le profesaba su mayor lealtad y con quien les arrebató un número considerable de hectáreas a campesinos del Magdalena.

A Castro lo detuvieron por un proceso relacionado con la finca La Pola, ubicada entre los municipios de Chivolo y Plato, y vecina de El Pavo, base de Jorge 40 en esa región. Era un caso que llevaba años embolatado en la Fiscalía de Santa Marta, al punto de que en junio pasado el abogado de Tuto, Hugo Atencia, aseguró que su defendido no tenía cuentas con la justicia. Y era cierto: el proceso había sido archivado. En un momento, incluso, lo llamaron a indagatoria. Pero las diligencias se enredaron y Castro Pacheco continuaba con sus antecedentes limpios.

Pero las denuncias de víctimas no paraban y la Unidad de Desaparición y Desplazamiento Forzado designó a un funcionario para desempolvar el expediente, por el que desfilaron varios fiscales que eran removidos cuando empezaban a pedir indagatorias u órdenes de captura. Eran varios los funcionarios del ente investigador que querían establecer la responsabilidad de Castro Pacheco en la estrategia de Jorge 40 para despojar, a través de resoluciones del Incora, a los campesinos.

Por lo menos 95 familias han denunciado que Castro Pacheco les exigió que abandonaran sus predios. Estos desplazamientos comenzaron hacia 1997 y facilitaron la adquisición ilegal de tierras y la acumulación de poder del bloque Norte. Según indagaciones de la Fiscalía, el Tuto Castro habría intervenido para que el Incora detuviera los procesos de expropiación de fincas, los terrenos se dividieran en parcelas y éstas fueran vendidas a testaferros de paramilitares o de la familia Castro Pacheco.

El 12 de mayo de 2010 la Corte Suprema de Justicia condenó al hermano de Augusto Castro, Jorge de Jesús Castro Pacheco, a siete años y medio de prisión por sus nexos con las autodefensas. En dicha sentencia quedó registrado que el Tuto Castro era “amigo personal desde antaño” del líder ‘para’ Rodrigo Tovar Pupo. En la Fiscalía saben también que en el Magdalena uno de los gestores de las autodefensas fue Castro Pacheco, quien, de hecho, a la llegada de Jorge 40, puso a sus hombres a su disposición para que éste los comandara. Castro Pacheco se desmovilizó con el bloque Norte en marzo de 2006 en La Mesa (Valledupar).

Las Toluas, La Palizúa, El Radio, Villaluz, Santa Rosa y La Pola son algunas de las fincas en el Magdalena de las que Castro Pacheco se habría apropiado ilegalmente.