Un museo sin dolor: inauguran espacio para conmemorar a los diputados del Valle

Tras dos años de trabajo, hoy se abren las puertas del museo que busca rendirles homenaje a los 11 miembros de la Asamblea Departamental del Valle del Cauca secuestrados por las Farc en 2002. El espacio busca, además de contar lo que pasó, mostrar quiénes eran estas personas, qué hacían y qué sueños tenían sus familias.

Marcha por la paz frente a las Asamblea del Valle el 5 de julio de 2007.Cortesía

El 11 de abril de 2002 las Farc secuestraron a 12 diputados de la asamblea del Valle del Cauca. Los guerrilleros ingresaron disfrazados de militares y, simulando la evacuación del edificio ante la supuesta amenaza de una bomba, se llevaron a Juan Carlos Narváez, Jairo Hoyos, Alberto Quintero, Edison Pérez, Héctor Fabio Arismendy, Javier Giraldo, Ramiro Echeverri, Rufino Varela, Carlos Charry, Carlos Barragán, Nacianceno Orozco y Sigifredo López. Hoy, en ese lugar donde comenzó la tragedia de estas doce familias, se inaugura un museo en honor a su memoria. 

(En contexto: ¿Quiénes eran los 11 diputados del Valle asesinados hace nueve años?)

Durante los cinco años que siguieron a su secuestro,la guerrilla los ilusionó con la libertad una y otra vez. A ellos y a sus familias. Sin embargo, nunca cumplieron. El 18 de junio de 2007 fueron asesinados y hasta el 23 del mismo mes las Farc anunciaron que, con excepción de Sigifredo López, los diputados habían muerto en medio de un fuego cruzado. Entre las acciones que el gobierno tuvo que tomar para reparar a las familias afectadas está el informe El caso de la asamblea del Valle: Tragedia y reconciliación, escrito de la mano con el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); un documental que relata lo sucedido e incluye pequeñas biografías de los diputados y, por último, un museo permanente que diera cuenta de lo sucedido. 

(Le puede interesar: “Nunca quisimos que sucediera”: Pablo Catatumbo sobre muerte de diputados del Valle)

Hoy, tras dos años de trabajo en conjunto entre las once familias, el CNMH y la Gobernación y la Asamblea del Valle, ese tercer objetivo es una realidad. “Esto se hace para que la gente recuerde que fue algo importante y fue duro para el Valle del Cauca y la democracia y para que no se olvide”, asegura Sebastián Arismendy, hijo del diputado Héctor Fabio Arismendy. El espacio buscará hacer un recuento de cómo y por qué se dio el secuestro, “pero también estará la parte humana de los diputados: quién era cada uno, ese ser humano, que no solamente eran uno más de los 11 diputados secuestrados, sino que cada uno tiene nombre”, asegura Arismendy.

La Asamblea cedió el espacio en sus instalaciones, el CNMH hizo la investigación y las familias compartieron su historia. Para Sebastián Arismendy, el museo no busca ser un espacio de dolor, sino “para demostrar que se puede cambiar”, pues a ellos también los sobrecogió la rabia y la ira recién se enteraron de la muerte de sus familiares. Por todo esto, al museo lo rondan ideas “de apoyo al proceso de paz, de empezar a construir una mejor sociedad, de lo que hemos hecho también los hijos de los diputados a la paz”.

(Lea también: Familias de los diputados del Valle dieron su testimonio ante la JEP)

Arismendy confiesa que no tiene muy claro qué podrán encontrar los visitantes “porque el CNMH  habló con cada familia y ellos decidían qué querían mostrar de su familiar”. No obstante,  sabe qué no va a haber en el espacio, que abrirá sus puertas al público general desde hoy: “Allá no hay fotos de asesinatos, no hay ataúdes, no hay nada de eso. Hay rostros de seres humanos y hay ideas de sus hijos y familiares con ganas de construir un mejor país”, asegura. En su familia, por ejemplo, decidieron mostrar a un Héctor Fabio Arismendy amante de la música porque, además de su carrera política, tuvo una orquesta muy exitosa y, buscando resaltar eso, le dieron al museo discos de vinilo, fotos y manuscritos de sus canciones.