Uno de los motivos de retiro de Martha Lucía Zamora habría sido su pelea con Sigifredo López

La exjefe de fiscales delegados ante la Corte Suprema de Justicia reveló la decisión de renunciar al ente acusador en la mañana de este martes.

Martha Lucía Zamora, quien se desempeñaba como jefe de fiscales delegados ante la Corte Suprema de Justicia renunció en la mañana de este martes por considerar que en el ente acusador la dejaron sola, según ella renuncia por motivos meramente personales pero dejó entrever que existe un malestar por la actitud tomada por el Fiscal General y la cúpula del ente acusador en los últimos meses.

“Fue desafortunado que me mandara a decir que ya no era la coordinadora de la Unidad (…) Es muy lamentable sentirse uno solo en una institución cuando tiene encima tanta presión y tantos problemas”, dijo.

Así mismo, envió una comunicación al Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre donde renuncia a su cargo y denuncia que la están amenazando de muerte.

Una de las situaciones que quebrantó la relación que tenía con Eduardo Montealegre hace referencia al “enfrentamiento” que sostuvo con el exdiputado del Valle del Cauca, Sigifredo López Tobón. “Nunca actué de manera indebida, yo no fui la fiscal que lleve este caso, yo no conocí testigos, no tuve injerencia. Hace muy poco la Procuraduría solicitó el archivo de esta investigación”.

Cabe recordar, que el pasado 29 de marzo Zamora concedió su última entrevista como funcionaria a Cecilia Orozco Tascón en El Espectador, esto fue lo que dijo en ese momento:

Un medio publicó un trino suyo que contenía una carga ofensiva contra Sigifredo López. Le recomendaba una “crema contra las quemaduras”, una forma irónica de referirse a que él se “quemó” en las elecciones. ¿Usted lo escribió?

Debo reconocer que ese trino es mío, pero también quisiera decir que lo escribí en mi desespero por la persecución tan agresiva que ha desatado Sigifredo López contra mí desde cuando, por orden del fiscal general, tuve que apoyar al fiscal de Cali en el caso que terminó con el perdón público del doctor Montealegre al señor López.

Pero ¿por qué aludir a la campaña política fallida de López?

He estado muy afectada emocionalmente porque, además de los insultos, calumnias e infamias que él y un grupo de amigos abogados que se le han unido en esa persecución despreciable han dicho contra mí en las redes sociales, la campaña de Sigifredo López al Congreso se fundamentó en que había que acabar con “la corrupción en la Fiscalía” y en que él iba a “desenmascarar a la fiscal corrupta”. Es tanto el odio hacia mí que ni siquiera ha tenido consideración con la actitud noble del fiscal general.

¿Desde cuándo ese grupo que usted menciona publica mensajes en su contra?

Desde hace cerca de año y medio, y en esa campaña de desprestigio soy víctima de López y de sus amigos, quienes se han dedicado a atacarme de la manera más descomedida en sus cuentas de Twitter y en otros medios virtuales, como Kien y Ke, en donde permitieron la publicación de un comentario de uno de esos abogados en el que hacía sugerencias groseras y falsas sobre mi conducta y vida privada, y utilizaba términos irrepetibles en mi contra (ver parte superior de la página). Por esa publicación y otras, presenté denuncia penal por injuria y calumnia contra el autor del escrito y contra López.

Esta confrontación que ha ido escalando hasta extremos inaceptables empezó porque López le endilgó el error de la Fiscalía por haberlo detenido por el crimen de los diputados vallecaucanos.

¿Usted inició el proceso contra él?

No. El caso se le asignó al fiscal 38 de la Unidad de Derechos Humanos de Cali, a quien conocí después de avanzadas las diligencias, y luego el fiscal general, al sopesar la importancia de la investigación y la existencia del que en ese momento era un indicio importante, es decir, el video hallado en el computador de Alfonso Cano, me pidió que estuviera al tanto del proceso. Llegué a la investigación después de que el fiscal de Cali había oído en declaración a unos testigos que nunca conocí y de los que López dice que yo los recluté para que dieran versiones falsas sobre él.

¿Quiénes hacen parte del grupo que la ataca en internet, además de López?

Fuera del señor López, escriben permanentemente contra mí el abogado Elmer Montaña, que pertenece a la fundación Defensa de Inocentes que ambos crearon; Camilo Sanclemente, también vinculado a esa organización, y los abogados David Teleki y Daniel Emilio Mendoza Leal. Este último firmó el comentario calumnioso de Kien y Ke. Todos ellos me injurian y se burlan de mi nombre y del trabajo que realizo.

Por lo dicho, usted considera que es objetivo central de la persecución de Sigifredo López, la fundación Defensa de Inocentes y los abogados vinculados a ella. ¿Es así?

¿De qué otra forma puedo considerarme con el cúmulo de correos y mensajes publicados desde hace meses y que tengo archivados? Contrario a las afirmaciones calumniosas sobre mí, y cuya falsedad es evidente y comprobable, yo sí tengo manera de demostrar cada agresión pública que he sufrido. Me siento absolutamente impotente ante los ataques que padezco diariamente.

¿No dice que entabló denuncias penales?

Puse las denuncias que le indiqué contra López y Mendoza Leal y fueron repartidas a fiscalías de Bogotá, pero no hay desarrollos hasta ahora.

¡Una fiscal de su rango quejándose de que está desarmada ante la falta de justicia! ¿No le parece increíble?

Esa es la realidad. Y le aclaro que, como fiscal delegada ante la Corte que soy, no he movido un dedo para que se privilegie este caso. Voy a esperar como les toca hacerlo a los ciudadanos, aunque, como todo el mundo, quisiera que avanzara. De otra parte, también entiendo, porque conozco el problema, que los fiscales debemos resolver cientos de procesos y por eso existe congestión.

¿Por qué piensa que López y los abogados cercanos a Defensa de Inocentes actúan en gavilla contra usted?

Porque sus mensajes contienen ataques similares y parecen concertados. Tengo en mi poder copia de una fotografía que ellos mismos publicaron en las que aparecen alrededor de una mesa, al parecer de un restaurante, Sigifredo López, Elmer Montaña, David Teleki y el autor de la columna de la infamia, Daniel Emilio Mendoza Leal. Hay otra persona que parece ser Camilo Sanclemente, otro abogado o estudiante de derecho que se identifica a sí mismo como miembro de la fundación de López y quien también me ataca en Twitter. Mire usted la imagen y podrá percibir que se trata de un grupo de amigos. Lo extraño es que estén reunidos en una mesa cinco de los personajes (ver fotografía) que coinciden en sus mensajes en mi contra. Curiosamente ahora, cuando se dijo que mi nombre estaba entre los candidatos a ingresar a la Corte Constitucional, los trinos injuriosos de estos señores se intensificaron. Hace cerca de un año sucedió lo mismo.

¿A qué se refiere?

En ese momento, con ocasión de la inclusión de mi nombre en la lista de aspirantes a la Corte, dos prestigiosos columnistas se refirieron a mí con observaciones similares. Dijeron que era una excelente candidata, pero que tenía un problema muy grave: haber ordenado la detención del señor López y haber conseguido testigos falsos en las cárceles para que declararan en su contra. Ambas afirmaciones son falsas y provenientes, tal vez, de la misma fuente de información.

¿Por qué no ha hecho nada para aclarar su participación en el proceso contra López?

Claro que lo he aclarado en todas partes, pero al parecer el señor López y sus amigos tienen más éxito en los medios que yo.

Precisamente se ha difundido que una investigadora del CTI de Cali declaró “cómo altos funcionarios manipularon proceso a @sigifredolopez”, según dice un trino de uno de sus atacantes, Camilo Sanclemente.

Es otra falsedad. La investigadora afirmó, exclusivamente, que yo era el contacto entre el fiscal de Cali y el fiscal general, lo que sí es cierto. Pero su declaración ha sido tergiversada y manipulada.
Usted está siendo investigada en el Consejo Superior de la Judicatura. ¿Por qué y en qué va ese proceso disciplinario?
Esa investigación se inició a petición mía, justamente para que se aclararan las cosas. Quiero que se pruebe judicialmente cuál fue mi papel en el proceso de López.

La investigación lleva varios meses. ¿Qué sucedió con ella?

Esa investigación empezó de manera muy extraña. Llegó al despacho del hoy exmagistrado Henry Villarraga, quien sin haber terminado las diligencias y a pesar de haber escuchado al fiscal de Cali, que afirmó que yo nunca le había indicado cuál decisión tomar, quiso cambiar el proceso de ordinario a verbal, lo que significaba que había una gravedad inmensa en la falta presuntamente cometida. Según supe anticipadamente por una cadena radial, Villarraga ya había tomado también la decisión de suspenderme del cargo antes de que concluyeran las pruebas.

Recuerdo que en ese momento se dijo que López había ido a visitar a Villarraga. ¿Fue cierto?

Varias personas confirmaron que vieron allí al señor López. El mismo Villarraga lo reconoció cuando dijo que él se había equivocado de despacho y que por ir a la Secretaría General había entrado a su oficina. Con el retiro de Villarraga, el proceso cambió de despacho y ha tenido desarrollo: a López se le negó su petición de hacer parte del mismo porque se trata de un caso disciplinario. Y la Procuraduría Delegada solicitó el archivo por considerar que no cometí ninguna falta o irregularidad. Eso fue motivo para que volvieran a arreciar los mensajes ofensivos.

¿Cuánto la afectan los mensajes?

Mucho. No puedo desconocer que afectan profundamente mi tranquilidad y la de mi familia, además de minar el respeto de los demás por mi tarea profesional. El daño que se me ha hecho es inmenso y tiene la intención de que la gente crea que soy una fiscal que viola la ley comprando testigos en todos los procesos que adelanto.

A propósito, la fundación de López o sus amigos han asumido la defensa de varios procesados y algunos de ellos son investigados por usted. ¿Se han cruzado y confrontado también por este motivo?

Sí, desafortunadamente para mí. Otro abogado cercano a la fundación Defensa de Inocentes es Alfredo Montenegro, quien fue apoderado de Sigifredo López. Hoy, Montenegro representa al exgobernador de La Guajira Francisco Kiko Gómez. En la audiencia pública contra Gómez, Montenegro se dedicó a atacarme a mí en lugar de defender a su cliente de los delitos que se le investigan. Dijo que yo compraba testigos y se atrevió a afirmar que iba a ser sancionada por ese motivo. Es decir, los mismos argumentos de López y sus otros amigos.

¿Qué tenían que ver los delitos que se le imputan al mal reputado ‘Kiko’ Gómez con faltas supuestamente cometidas por usted?

Nada. Por eso el magistrado que conducía la audiencia le llamó la atención. En todo caso, no parece ser sólo una casualidad que las afirmaciones de Montenegro en mi contra sean similares a las de López y su grupo.

¿Cuál cree que es el objetivo de López?

Tal vez pretende ver destruida mi carrera y sacarme de la Fiscalía. Él y sus amigos han llegado a distribuir abusivamente una foto de mi vida personal para burlarse de mí y para acusarme de que me burlo de otros. Creo que hasta en las confrontaciones más duras debe haber límites. Y si cinco o seis hombres no tienen reparo en atacar en grupo a una sola persona del género femenino, al menos deberían mantener altura porque yo represento, gústeles o no, la administración de justicia.

¿No estará sobredimensionando el efecto de los ataques?

El problema es que han ido pasando de sus cuentas de Twitter a los medios masivos de comunicación, y eso hace más daño. Sus afirmaciones han tenido eco en Semana, El Tiempo, Caracol, entre otros. Hace poco Pirry, de RCN, hizo un especial sobre los carteles de falsos testigos y entrevistó a Sigifredo López, quien, otra vez, habló en contra mía. Me quedé aterrada de la forma como me describió: alguien peligroso, capaz de cualquier bajeza.

¿Cómo puedo permanecer indiferente ante tanta injuria?

Con su perdón, me parece que usted cayó en la trampa porque contestó con una dosis de venganza. Teniendo un alto cargo en la Fiscalía, a cualquier cosa que usted haga o diga se le da mayor connotación.

¿Lograron sacarla de su eje?

Puede tener razón, pero míreme también como a un ser humano agobiado. Como cualquiera, reacciono ante las agresiones. Sin embargo, creo que esta es la oportunidad para reconsiderar la forma como he enfrentado una situación tan violenta para mí. Tal vez debo abstenerme de leer los mensajes de esas personas e ignorarlas por completo. Reconozco que me equivoqué cuando les contesté. Esté segura de que no volveré a caer en la trampa, como usted la llama.

Ataques contra Zamora en internet

Los trinos de Sigifredo López y de abogados de la fundación Defensa de Inocentes, o de amigos suyos en contra de la fiscal Marta Lucía Zamora han sido continuos, agresivos e insistentes. Un comentario publicado en Kienyke, firmado por Daniel Emilio Mendoza quien reclama haber sido el apoderado del senador Luis Fernando Velasco, es lesivo de la dignidad de la funcionaria. Apartes de ese escrito: “A los polvos de oficina que se haya podido echar doña Fiscal, yo los bendigo… Yo también me he comido a algunas compañeras de trabajo en el sillón… Ella pensó que había logrado el trofeo que le pedían a gritos, y desde ahí, como chulo en picada, le calló (sic) al expediente que llevaba el fiscal 38 de Cali… ¿Qué tal la hijueputa?... Estos hechos (la) hacen ver como lo que es: una prostituta bazuquera tirada en una esquina, a la que por unas monedas se follan los transeúntes que le pasan al lado”. Otros trinos contra Zamora: “Amigos de la fiscal proponen que foto suya (en que aparece disfrazada) sea nuevo logo de la Fiscalía” (Élmer Montaña). “¿Y que (sic) dijo la Corte sobre su imagen doctora, que le luce el vestuario?” (Camilo Sanclemente) “Además de desvergonzada Ud si es muy cínica” (Sigifredo López). “La Zamora es capaz de cualquier bajeza” (David Teleki).