Usted puede ser sancionado si contrata una empresa de seguridad privada ilegal

El superintendente Carlos M. Peña (e) dijo que los ciudadanos pueden ser sancionados por contratar servicios ilegales de seguridad.

El superintendente (e) Vigilancia y Seguridad Privada, Carlos Manuel Peña Iragorri. Gustavo Torrijos - El Espectador

La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada se apresta a lanzar una campaña para que los ciudadanos denuncien a las empresas piratas de seguridad privada y recuerden que pueden ser sancionados por contratar con éstas. La preocupación de la entidad no es otra que la posibilidad de que dichas compañías sean usadas por criminales para hacer vigilancia privada para su propio beneficio. En 2014, ese organismo sancionó a 110 compañías piratas. En entrevista con este diario, el superintendente (e) de Vigilancia y Seguridad Privada, Carlos Manuel Peña Iragorri, se refirió a estas y otras preocupaciones, como los abusos en contra de los vigilantes privados.

¿De qué se trata la campaña que adelanta la Superintendencia contra las empresas piratas de seguridad privada?

Lo que quiere la Superintendencia es que el ciudadano conozca cuál es la empresa de vigilancia que tiene contratada y si ésta cuenta con un permiso del Estado. Queremos que la gente sepa que las compañías de vigilancia deben cumplir con ciertos requisitos para poder funcionar y el más importante es tener la licencia de funcionamiento, lo que pueden constatar en la página de la Superintendencia. Hay conjuntos residenciales y centros comerciales que por ahorrarse costos de la mano de obra contratan empresas ilegales y esto conlleva a que cuando va la Superintendencia de Vigilancia a ejercer su función de control, inspección y vigilancia, tengamos que sancionar al conjunto residencial y los habitantes a veces no se dan ni cuenta por qué los están sancionando. La Superintendencia puede llegar a imponer multas a aquellos usuarios que contraten servicios ilegales o no autorizados.

¿Cuáles son los riesgos de contratar con una empresa pirata?

El riesgo es gravísimo, porque están suplantando a la autoridad del Estado y, además, por lo general violan los derechos de los trabajadores, lo que conlleva a un problema social. Nosotros les pedimos a los ciudadanos que denuncien a las empresas ilegales, porque para nosotros es muy importante conocer cuáles son ilegales y sancionarlas. Igualmente, estamos logrando, junto con la Fiscalía, la judicialización de estas personas que se hacen pasar por empresas de vigilancia sin serlo. Buscamos que tras la ilegalidad no estén grupos subversivos haciendo esta vigilancia para su beneficio.

¿Cuántas empresas piratas han sido sancionadas?

En 2014, aproximadamente, unas 110. Nosotros vamos a adelantar una campaña a partir de marzo, con dos frentes: uno en la Costa Atlántica y otro en la Pacífica.

¿Por qué en estos lugares?

Porque ya tenemos identificadas varias empresas. Son sitios donde, por lo general, las comunidades contratan compañías que no tienen sus documentos al día.

¿Hay empresas de seguridad con nexos con grupos armados ilegales?

Nosotros como tal miramos mucho a las personas que forman parte de éstas. No somos entes investigadores, sabemos que el sector es vulnerable y, por ello, vamos a suscribir para esta semana un convenio con la Fiscalía, precisamente para que nos ayuden a identificar posibles nexos con criminales. Igual tenemos acceso a las bases de datos, a través de la Policía, de los organismos de seguridad para poder identificar si hay personas involucradas en hechos que puedan atentar contra el país.

¿Y esas empresas que no respetan los derechos de sus trabajadores?

Se han llevado a cabo investigaciones que conllevan sanciones de índole económico, nosotros tenemos la capacidad de sancionar hasta por 100 salarios mínimos mensuales. Por temas laborales en 2014 hubo 399 incidentes, en 2013, 494, y, en 2012, 603 quejas por abusos laborales.

¿Qué se les puede decir a estas personas, que buscando un trabajo digno terminan cayendo en manos de estas empresas?

Hemos visto que la entidad ha sido un poco lejana al vigilante. Desde el año pasado he insistido en conformar un consultorio jurídico para vigilantes para facilitarles su labor y dignificar la profesión que es lo que queremos, que el vigilante sea en realidad un profesional y la ciudadanía lo vea como tal. Hay más vigilantes privados que policías: 247 mil. Unas 22 empresas de vigilancia se crearon en 2014.

¿De qué forma la seguridad privada podría aportar en un posible posconflicto?

En un posible posconflicto la seguridad ciudadana pasaría a un primer lugar, porque la percepción de las personas se vuelve al delito común. Ahí es donde debemos actuar y que las empresas de vigilancia aporten. Necesitamos que los alcaldes y gobernadores estimulen el uso de medios tecnológicos y apropien recursos para que tanto la empresa privada como la pública tengan muchas cámaras de seguridad conectadas a la Policía para poder prevenir estos delitos.

¿Cómo evitar que esto se convierta en un ataque a la intimidad ciudadana?

Lo que queremos es que estas cámaras sean externas, no internas, para no violar la intimidad de las personas, y mucho menos convertirnos en investigadores de las personas. Esto se utiliza en el espacio público para poder controlar lo que está sucediendo. Las cámaras son, además, persuasivas y en este sentido gracias a ellas el delincuente evita cometer un acto delictivo.

¿Cómo hacemos para mejorar la relación de la ciudadanía con la seguridad privada?

Queremos enfatizar en la capacitación del vigilante, para eso ya tenemos un borrador de un plan educativo para los vigilantes. Y también la ciudadanía tiene que aportar. Si usted se pone a ver en los estratos altos el vigilante es bueno en la medida en que saque la caneca a la basura, deje subir al señor que trae el domicilio y le lleve el carrito a la señora hasta el tercer o cuarto piso. Eso es lo que debemos evitar, el vigilante debe cumplir una función específica. Y nosotros como ciudadanos, los que vivimos en conjunto, tratar de lograr que cumplan con esa función.

¿Ha habido cierto abuso con la figura del vigilante?

Sí. Abusamos a veces porque cuando no hacen las actividades que ya mencioné, el vigilante no es bueno. Pero cuando previene un delito, entonces ahí sí nadie lo reconoce. Gracias a los aportes de la seguridad privada, en coordinación con la Policía, se tuvieron, en 2014, 76.587 informaciones de hechos delictuales por parte de la vigilancia privada. Gracias a datos brindados por nuestros vigilantes se capturaron 1.804 personas, se incautaron 94 armas de fuego, se recuperaron 97 vehículos hurtados y se decomisaron 921 gramos de cocaína y 17.888 gramos de marihuana.

¿Qué otros objetivos tienen?

Queremos conformar, y lo estamos haciendo, un observatorio, por así decirlo, de la inseguridad ciudadana para determinar y georreferenciar dónde se cometen los delitos, en qué ciudades, en qué localidad, en el caso de Bogotá, y poder así colaborar de mejor forma con la Policía. Articular la empresa de vigilancia con la comunidad y la Policía, que vayamos de la mano para combatir la inseguridad ciudadana. Hoy en día le aportamos mucho a la Policía, porque a las empresas se les exige que cada que ocurra un hecho delictual, deben comunicárselo a la Superintendencia, a través del sistema Renova. En el caso de los ciudadanos, éstos a veces no denuncian que les robaron el apartamento, entonces ni la Fiscalía ni la Policía tienen ese dato, pero nosotros sí.