En desarrollo de l Operación Agamenón II

Venezuela vs Colombia, clave para muerte de “Gavilán”

La información entregada por informantes fue clave para que las autoridades identificaran la ruta que tomó Roberto Vargas Gutiérrez, alias "Gavilán" después de ver el partido de la Selección Colombia contra Venezuela. Murió hacia 6:30 pm de este jueves, 31 de agosto, en medio del fuego cruzado con la Fuerza Pública.

Roberto Vargas, alias “Gavilán”, el segundo al mando del clan del Golfo.Cortesía Policía

Mientras el país se concentraba en el partido de la Selección Colombia contra el combinado venezolano y los dejara a un paso de Rusia 2018, unidades de la Fuerza Pública, que desarrollan la operación Agamenón II, se preparaban para darle un contundente golpe al segundo de la organización clan del Golfo: Roberto Vargas Gutiérrez alias Gavilán. Tras ver el partido de la selección nacional, que finalizó sobre las seis de la tarde de este jueves, 31 de agosto, Vargas Gutiérrez se disponía a viajar por la ciénaga de Tumaradó con destino a Puerto Plata, en zona rural del municipio de Turbo (Antioquia).

Las autoridades detallaron en la mañana de este viernes, primero de septiembre, que la operación culminó sobre las 6:30 pm de ayer cuando, en un asalto previamente coordinado, fue abatido Vargas Gutiérrez. La Policía dice que información entregada por varios informantes fue clave para determinar la ruta que tomaría Gavilán hacía el Puerto Plata y, por eso, se les pagará una recompensa de $500 millones. Escoltas del segundo del clan del Golfo, luego del fuego cruzado, alcanzaron a huir de la zona de combate. (En contexto: Muerte de 'Gavilán' es el resultado más importante contra el 'Clan del Golfo' en dos años: Santos)

Roberto Vargas Gutiérrez tenía 22 órdenes de captura por los delitos de homicidio, concierto para delinquir, narcotráfico y desplazamiento forzado. Fue la quinta operación en su contra y, con su muerte, finalizan más de 20 años de acciones al margen de la ley. Su prontuario criminal inicia en las filas del Epl, luego se unió a los grupos paramilitares patrocinados por la casa Castaño y, finalmente, a los Urabeños, conocidos en la actualidad como el clan del Golfo. De hecho, Gavilán era uno de los jefes de esa organización que ordenaba paros armados y planes pistola contra la Fuerza Pública. (Le podría interesar: Detalles de cómo llegó alias "Gavilán" al clan del Golfo)

Gavilán hacía parte, según las autoridades, de la segunda línea de mando del clan del Golfo. Lideraba las operaciones de cargamentos de droga con destino a América Central y Estados Unidos. Para evadir la persecución en su contra, creo la red Carabeños, organización que delinquía, especialmente, en la frontera con Panamá y que, bajo amenazas de muerte, intimidaba a los campesinos e indígenas para que le informara cualquier movimiento sospechoso en la región del Urabá antioqueño.

Además de su alta peligrosidad, la Policía señalan a Vargas Gutiérrez como uno de los miembros más excéntricos de la organización. Explotaba sexualmente a niñas entre los 14 y 17 años a quienes les ordenaba, entre otras cosas, tatuarse su imagen. Asimismo, pagaba entre 10 y 15 millones de pesos por una niña virgen y adecuaba lujosas viviendas con productos importados como whisky, pescado, caviar y quesos.

Gavilán también es recordado por ordenar el asesinato, en 2011, de los estudiantes de la Universidad de los Andes Margarita Gómez y Mateo Matamala. Gómez, de 23 años, y Matamala, de 26, eran pareja al momento de su muerte y fueron asesinados a sangre fría porque fueron confundidos con informantes. Los estudiantes habían viajado a tomar vacaciones en San Bernardo del Viento (Córdoba) y a buscar un lugar para desarrollar su trabajo de grado. (Lea: Mateo y Margarita, un adiós inmortal)

La muerte de Roberto Vargas Gutiérrez es, sin duda, uno de los golpes más contundentes contra del clan del Golfo, liderado por Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel –por quien ofrecen US$5 millones por su cabeza–. Precisamente, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, señaló que la muerte de Gavilán es el resultado más importante de la Fuerza Pública contra esa organización en dos años y calificó la operación como “quirúrgica”.

Ahora, las autoridades centrarán sus esfuerzos en localizar y capturar a Otoniel; Carlos Antonio Moreno, alias Nicolás, José Emilson Córdoba, alias El Negro Perea; Luis Orlando Padierna Peña, alias Inglaterra, entre otro, los capos del clan que siguen delinquiendo.