Venta fraudulenta de terrenos del Ejército en Tolima

El terreno de 97 mil hectáreas era parcelado y permutado por vehículos de alta gama.

En el municipio de Melgar, Tolima, un terreno de 97 mil hectáreas era parcelado y permutado por vehículos de alta gama. Parecía el negocio perfecto, pero no era más que una estafa, ya que el dueño del predio era el Ministerio de Defensa y actualmente es utilizado por el batallón de Tolemaida para sus entrenamientos.

Ciro Novoa Castañeda no solo logró evadir a las autoridades por varios años, sino que además se metió en la boca del león donde pensó que jamás sería rastreado. Este “negocio” familiar operaba desde diferentes frentes y manejaba varias estrategias para persuadir a sus víctimas. Uno de sus hijos pasaba tardes enteras elaborando listas de los anuncios de carros que publicaban en internet. Luego contactaba a los vendedores y comenzaban la negociación.

Era el turno de Ciro, un hombre de edad, serio y bien vestido, que generaba total confianza de que la transacción sería legal. Citaba a los propietarios de los vehículos en Melgar y les mostraba las bondades del predio rodeado de fuentes hídricas, con una ubicación inmejorable y un precio accesible. Ofrecía lotes de 500, 1.000 y 3.000 hectáreas como pago por los vehículos e incluso ofrecía encargarse del proceso notarial.

Un cuidador, que instaló un rancho en el lote, era el encargado de disipar cualquier duda de que el terreno era invadido ilícitamente. Cuando convencían a los incautos comenzaba el papeleo y era precisamente el notario de Silvania (Cundinamarca), Mario Alberto Ramírez Giraldo, quien elaboraba la escritura falsa, en la que utilizando un número de escritura real y un código de barras real sobre el papel de seguridad expedía un documento en apariencia legal.

María Janeth Ramírez, la secretaria jurídica, registraba las escrituras para obtener el certificado de tradición de los bienes, lo que generaba aún más confianza para los compradores. Se estima que, en dos años, esta organización realizó cerca de 30 transacciones por más de 800 millones de pesos.

Pero con lo que no contaba esta banda de estafadores era que investigadores de la Dijin los tenía en la mira. Uno de los carros que permutaron tenía instalado un sistema de rastreo satelital. Fue así como los investigadores localizaron su centro de operaciones en Soacha y dieron con la totalidad de los involucrados en este ilícito.

En el operativo cayeron nueve integrantes de esta organización. Ciro Novoa Castañeda (quien tenía vigentes once sentencia condenatorias), sus hijos Luis Alberto Novoa Guzmán, Armando Novoa Guzmán y Jonathan Silva Guzmán. Así como Víctor Julio Rivera Parra y Albán Hernández Patiño.

También, fue notificado el notario Mario Alberto Ramírez Giraldo, quien deberá responder por prevaricato por acción en concurso homogéneo y sucesivo, por defraudar aparentemente la confianza de los ciudadanos de quien presumían la buena fe. María Janeth Ramírez sindicada por el delito de prevaricato por acción en concurso homogéneo y sucesivo, y Edgar Hernán Acosta Arias por falsa denuncia y receptación.

Los detenidos fueron judicializados como presuntos responsables de los delitos de concierto para delinquir y estafa agravada en modalidad masa por tratarse de bienes del Estado, específicamente del Ejército Nacional.