Versiones de militares bastaron para archivar 'falso positivo' en Ejército: Procuraduría

Los oficiales responsables de esta actuación fueron sancionados por el Ministerio Público con suspensiones de entre 20 y 30 días.

Solo las pruebas entregadas por los militares, que no fueron contrastadas con ninguna otra fuente, fueron suficientes para que el Ejército archivara la investigación disciplinaria que se adelantaba por la presunta ocurrencia de una ejecución judicial cometida bajo la modalidad denominada como ‘falso positivo’ en el Batallón de Infantería del No. 32 “General Pedro Justo Berrío”, conlcuyó la Procuraduría.


Los coroneles Gonzalo Enrique Lizcano Valero y Carlos Andrés Suárez Segura, quienes comandaban esa estructura castrense, ni siquiera verificaron si las personas reportadas como bajas de grupos armados al margen de la Ley militaban o no en esas organización, pues omitieron principios como el de verificar las identidades de los occisos.


“(...) Ni siquiera se preocuparon por establecer la identidad de los abatidos en los supuestos combates ni su presunta pertenencia a grupos armados al margen de la ley”, concluyó la Sala Disciplinaria del ente de control, que confirmó el fallo de primera instancia emitido por la Procuraduría Delegada para las Fuerzas Militares.


Declaraciones de los militares que hicieron parte de la operación, esquemas operacionales de maniobras, órdenes de actuaciones, lecciones aprendidas y elementos que solo provenían del interior de este aparato coercitivo fueron las únicas pruebas tenidas en cuenta dentro del proceso, determinó el Ministerio Público.


Según el delegado, la infracción se configuró “al dejar de profundizar en aspectos ostensiblemente anormales que rodearon las muertes reportadas como ocurridas en combate”.


El coronel Lizacno Valero permanecerá separado de su cargo por un mes, en tanto que su par, el oficial Suárez Segura, lo hará por 20 días, que fueron las sanciones disciplinarias emitidas por la Procuraduría.


“(…) No solo constituyeron una amenaza a la administración de justicia disciplinaria, sino que realmente la afectaron al proferir decisiones tan erradas como el archivo (…) que desnaturalizan la razón del servicio que prestan los sancionados y ponen en entredicho a toda una Institución tan honorable como el Ejército Nacional”, determinó la Sala frente a la actuación de estos mandos medios.