Vicefiscal pide renuncia del fiscal del carrusel

Dieciséis meses le alcanzó el oxígeno al fiscal delegado ante la Corte, José Ricardo González, para armar la telaraña del escándalo del carrusel de la contratación en Bogotá.

El fiscal José Ricardo González renunció ayer a la Fiscalía después de que le solicitaran que se retirara del cargo. / Archivo
El fiscal José Ricardo González renunció ayer a la Fiscalía después de que le solicitaran que se retirara del cargo. / Archivo

El pasado lunes en la tarde el vicefiscal Jorge Perdomo le pidió su renuncia con el argumento de que querían reorientar el expediente y de que su cargo era de libre nombramiento y remoción. González solicitó un mes más para organizar sus cosas y dejar la casa en orden, pero después de consultas con el fiscal general, Eduardo Montealegre, su salida se formalizó ayer.

González es el segundo fiscal descabezado en este accidentado expediente. El primero fue Germán Pabón, quien apenas duró cuatro meses en su cargo y que salió del organismo investigador en julio del año pasado, durante la administración de Viviane Morales. Con 29 años de experiencia, González fue designado en su reemplazo y pronto vinieron las imputaciones contra el exalcalde Samuel Moreno, la exdirectora del IDU Liliana Pardo, el exdirector jurídico de esa misma entidad Inocencio Meléndez, el excontralor Miguel Ángel Moralesrussi, el contratista Julio Gómez y los primos Nule y su socio Mauricio Galofre.

Precisamente ayer El Espectador reveló la radiografía de cómo van las investigaciones del cartel en la Fiscalía. Paradójicamente ese reporte le fue entregado al vicefiscal Perdomo el mismo lunes que éste le pidió la renuncia al fiscal González. En dicho documento quedó consignado que estaban prácticamente listas las imputaciones contra tres concejales, tres exconcejales y un exsecretario de Salud de la administración de Samuel Moreno. Se trata de los cabildantes Andrés Camacho, Édgar Torrado y Orlando Parada, y sus excolegas Hipólito Moreno, Jorge Durán Silva y Fernando Rojas. Asimismo, el exsecretario Héctor Zambrano.

Ayer el diario El Tiempo reveló que el polémico contratista Emilio Tapia salpicó directamente en la Fiscalía a Zambrano como un enlace del carrusel, que recibió comisiones millonarias por el contrato de ambulancias de más de $67 mil millones. En el informe, al que tuvo acceso El Espectador, también se lee que el próximo martes está citada la audiencia de continuación del juicio en contra de Samuel Moreno. Según el cronograma de González, el 6, 7 y 8 de noviembre se les imputaría a Manuel, Miguel y Guido Nule los delitos de concierto para delinquir, cohecho, falsedad y fraude procesal. En salmuera también estaban ocho acusaciones contra exfuncionarios del IDU por el desastre de la malla vial y una investigación contra Lucy Luna de Moreno, esposa del excongresista Iván Moreno Rojas.

Sobre el caso Tapia, desde hace rato el fiscal González había sido relegado en la negociación que busca que el llamado zar de la intermediación prenda su ventilador formalmente en la Fiscalía. De hecho, en los últimos cuatro meses han sido dos asesores del vicefiscal Perdomo quienes han adelantado las conversaciones con los abogados de Emilio Tapia. Un escenario que revela que había poca interlocución entre el fiscal González y el despacho del vicefiscal. Este diario constató que hasta anoche no había nada firmado aún entre Tapia y la Fiscalía, aunque algunas de sus delaciones ya trascendieron a los medios de comunicación.

El Espectador se comunicó con el saliente fiscal González, quien se limitó a ponderar su trabajo en 16 meses. En los últimos días adelantaba cuatro investigaciones en contra de los Nule por escándalos en el ICBF, la DIAN, la construcción de un corredor vial entre Huila y Cauca, así como adecuaciones en cárceles de Medellín. Además, configuraba un expediente contra Samuel Moreno por su presunta entrega irregular de hospitales a cuotas políticas, tal como lo declaró el excongresista Germán Olano. De hecho ayer se anunció que al exalcalde le serán imputados dos nuevos delitos: enriquecimiento ilícito y concierto para delinquir.

El Espectador intentó comunicarse con el vicefiscal Jorge Perdomo para conocer sus impresiones sobre la salida de González, pero al cierre de esta edición no había sido posible hablar con él. No hay duda, sin embargo, de que este súbito retiro llega en un momento crucial de las investigaciones del carrusel. Curiosamente cuando se posesionó como fiscal general, Eduardo Montealegre señaló que no iba a cambiar a los fiscales que estuvieran llevando procesos sensibles en el organismo. En este episodio, lo que ha trascendido, es que se busca reorientar el proceso. Entre tanto, nada se sabe de la confirmación de Tapia como testigo o del abogado Álvaro Dávila.