Víctimas de paramilitares reciben tierras de las Farc

Se trata de un predio de 2,1 hectáreas en el municipio de Valencia (Córdoba) que pertenecía a testaferros de la guerrilla.

Algunos de los campesinos víctimas de los paramilitares que hoy regresaron a sus tierras. /Crédito: URT

Hace más de un año, a la Unidad de Restitución de Tierras llegó un aviso por parte del Consejo Nacional de Estupefacientes que significaba el comienzo de la reparación de siete familias víctimas de despojo de tierras en Córdoba. Se trataba de la entrega del predio conocido como San Tropel, en el municipio de Valencia, de 2,1 hectáreas que habían sido adquiridas por testaferros de las Farc.

Cuando supieron que ese terreno estaba listo para comenzar el proceso de reparación, la Unidad que dirige Ricardo Sabogal rastreó a siete familias a quienes Sor Teresa Gómez, Diego Fernando Murillo Bejarano, alias Don Berna, y Jesús Ignacio Roldán Gómez, alias Monoleche, les habían arrebatado sus tierras en plena expansión militar en los años 90. Además, el trabajo de la Fiscalía fue fundamental para el proceso pues estableció que el predio era de un testaferro de las Farc que había comprado varios terrenos en Córdoba y que además estaba buscando legalizar dinero producto de tráfico de estupefacientes, extorsiones y secuestros. 

“Con tierras de las que se habían apoderado los delincuentes más grandes del país hoy estamos haciendo justicia, las víctimas del conflicto recuperan el motor de sus economía, el campo se está reorganizando entorno a la propiedad privada”, explicó Sabogal, quien agregó que cada familia recibirá además recursos para subsidio de vivienda por más de $38 millones y 40 salarios para proyectos productivos.

Cada una de las familias que recibieron de vueltas sus predios, visitaron el lugar acompañados de los avisos con los nombres con los que rebautizarán sus tierras: Media Luna, Peniel, San Isidro, La Lira, La Bendición y La mano de Dios. “Hoy es un día de bendición y la misma palabra de Dios nos la muestra cuando dice que: la riqueza de los impíos pasará a manos a los justos, y eso es lo que nosotros estamos viviendo con esta entrega”, sostuvo Eduardo Díaz, uno de los campesinos que hoy regresa a su tierra.