Víctimas del exparamilitar "H.H." se quedaron esperando su acto de perdón

Por falta de internet se suspendió la petición de perdón de Hébert Veloza, alias "H.H.", hacia las más de 300 víctimas que causó en el Urabá antioqueño y que estaba programada para el pasado sábado 9 de noviembre.

"H.H." llegó deportado de Estados Unidos en 2017, luego de purgar allí una condena por narcotráfico. Archivo El Espectador

Las víctimas del exparamilitar Ever Veloza, uno de los más sanguinarios de la región del Urabá conocido como H.H., se quedaron esperando el acto de perdón que ordenó la justicia colombiana hace más de seis años como medida de reparación y que estaba programado para el sábado 9 de noviembre. Las autoridades argumentaron que la cárcel donde Veloza está recluido en Medellín no pudo establecer el acceso a internet necesario para transmitir el acto.

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El dolor que aún sienten muchos de los sobrevivientes de la violencia causada por el Bloque Bananero desde 1995 hasta el inicio de su desmovilización en 2005 se acrecienta cuando ven que la reparación económica y simbólica avanza tan lentamente. El Tribunal Superior de Bogotá estableció desde 2013 que Veloza tuvo más de 300 víctimas en el Urabá durante su liderazgo del Bloque Bananero.

La noticia sobre el aplazamiento de la solicitud de perdón llegó a través de un oficio del juzgado que vigila el caso, dos días antes de la fecha señalada para el acto. Muchas de las víctimas ya habían viajado a Medellín por sus propios medios para asistir al evento que se realizaría en la cárcel de Itagüí y muchos otros habían llegado a Apartadó, en el Urabá antioqueño, para participar en la transmisión en vivo del evento.

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Decenas de personas ya habían preparado cartas, discursos y hasta un video homenajeando a sus familiares asesinados. Tenían la esperanza de usar la petición de perdón como un hito que macaría un nuevo capítulo en sus vidas.

“Yo soy uno de los que ya estaba preparando el discurso”, dijo monseñor Hugo Alberto Torres, obispo de la diócesis de Apartadó. Explica que el acto de perdón es clave para las víctimas y para la sociedad en general. “Estamos jugando con las personas, con la sociedad. Estamos incendiando a la comunidad que es víctima y la estamos re victimizando. Es otro golpe que se le da”, añadió monseñor.

El líder de la iglesia católica en el municipio explicó que el incumplimiento del Estado en la reparación a las víctimas hace que la sociedad pierda la confianza en las instituciones. Criticó el argumento de que la petición de perdón no se haya podido hacer por falta de internet. “Esa es una salida mentirosa, en falso, que a este momento no tiene presentación. Por eso es que mucha gente pierde el respeto por las instituciones”, afirmó.

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El proceso de perdón de las víctimas hacia los perpetradores del conflicto en el Urabá ha sido solitario, con un intermitente y casi nulo acompañamiento estatal. Aún así, muchos afirman que ya perdonaron a HH como autor material. Lo que no entienden es por qué el Estado parece ignorarlos y no cumple con la reparación que le corresponde.

Lizbeth Vásquez, a quien los paramilitares le asesinaron su mamá cuando ella y sus hermanos eran niños, explica que se siente más indignada con el Estado que con HH. “A HH lo perdono por lo que hizo, pero al Estado, por la falta de apoyo y garantías, aún no he podido. Me duele que el Estado no vea mi proceso y puedo decir que no lo he perdonado del todo”, dice.

Muchas víctimas en el Urabá comparten la sensación de abandono y soledad que narra Lizbeth. Ángela María Álvarez cuenta que han pasado 24 años desde que le mataron a su esposo en la masacre de “El Aracatazo”, ocurrida en el municipio de Chigorodó, Antioquia, el 12 de agosto de 1995. “Yo quedé con cuatro hijos, todos pequeños, me enfermé y la que me ayudaba era mi mamá. En ese momento yo necesitaba la ayuda del estado, pero no hubo”, dice. Más de dos décadas después de los hechos, Ángela aún no ha recibido su indemnización completa.

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Ana Joaquina Duque perdió a dos hijos en la masacre de El Aracatazo y afirma que no es capaz de perdonar a nadie que haya estado involucrado en el asesinato. No entiende porqué tenían que matar a dos jóvenes que no eran parte de ningún grupo armado y tampoco entiende por qué tanto tiempo después no ha recibido su reparación. "Tengo 74 años y sigo esperando. Me voy a morir esperando", dijo.

Enilda Jiménez, también víctima del Bloque Bananero, explica que a HH le reconoce su compromiso de darles la cara a las víctimas y responder por sus actos. “Reconozco que se requiere mucho valor y fuerza espiritual para estar en su lugar y asumir desde su orilla este camino”, dijo en una carta que le escribió a HH con ocasión del acto de perdón y que no pudo ser leída. “Muchos no lo hicieron y siguen dándonos la espalda”, añadió.

Según el oficio emitido por el juzgado, instalar internet en la cárcel donde está recluido HH demoraría al menos 45 días hábiles y aún no hay una fecha específica para el acto del perdón. Las víctimas tendrán que seguir esperando.

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Agencia Anadolu - Susana Patricia Noguera Montoya

Judicial

Víctimas del exparamilitar "H.H." se quedaron esperando su acto de perdón

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