Violenta Navidad en las regiones para líderes sociales, indígenas y campesinos

Desde el 19 de diciembre a la fecha, se cometieron nueve homicidios, un atentado y una amenaza de muerte en contra de estos sectores de la población. Esta semana encontraron la cabeza de un poblador en Bajo Cauca y el cuerpo de una comunera nasa con señales de tortura.

Miembros de la Fuerza Pública patrullan en el Bajo Cauca en medio de la guerra entre Caparros y Clan del Golfo. Imagen de referencia.Archivo El Espectador.

Los asesinatos y amenanzas contra líderes sociales, indígenas y campesinos en varias de las regiones del país no cesan. Esta semana, en Caucacia, Bajo Cauca antioqueño, fue encontrada la cabeza de un poblador. Según medios locales, el macabro hecho fue perpetrado por el grupo armado sucesor del paramilitarismo, los Caparros. A orillas del Río Nechí fue dejada una cabeza de un hombre cortada y ensartada en una estaca. A a su derecha estaba un letrero que decía "(BVPA presente sigue alias 80)". Según las autoridades las iniciales significan Bloque Virgilio Peralta, frente perteneciente a los Caparros. 

De acuerdo con habitantes de la región, el violento homicidio, de quien se desconoce su identidad, se trataría de una disputa territorial entre Deimer Patiño Giraldo, alias 80 del Clan del Golfo y el BVPA en la zona rural de Caucasia entre Río Viejo, Cuturu y otras veredas que limitan con el municipio de El Bagre. Los dos grupos armados se enfrentan por el control de los cultivos de coca y la minería ilegal desde finales de 2018. En ese momento, los Caparros se separaron del Clando del Golfo, cuando se entararon que su ahora acerrimo enemigo realizó, infructuosamente, acercamientos con el Gobierno para desmovilizarse.

Otro crimen que también se cometió en las últimas horas fue el de la comunera nasa Carmen Nené Chocué, quien fue brutalmente asesinada cuando se encontraba de paso en en el municipio de Silvia, en el centro de Cauca. De acuerdo con los integrantes del corregimiento de Pitayó, donde queda ubicada la comunidad indígena de Chocué, ella estaba de vacaciones y estaba visitando a sus  familiares.

“Estamos aterrorizados porque el cadáver de la compañera registra signos de tortura, además de las heridas que al parecer fueron causadas con machete, una de estas lesiones está en el cuello, como la gente se encontró el cadáver en una calle del barrio Boyacá del casco urbano, entonces corrió rápido la voz entre los pobladores, quienes no conciben que exista una persona que sea capaz de acabar de esta forma con la vida de una mujer”, denunciaron los nativos.

Nené Chocué, de 34 años de edad y quien trabajaba en Cali, en el pasado había denunciado a un familiar por una serie de actos violentos contra ella. Elvia Rocío Cuenca, secretaria de la mujer en el Cauca, señaló a medios locales que, al parecer, la muerte de la comunera nasa se dio cuando una persona, "con quien departía, intentó abusar sexualmente de ella". La funcionaria departamental señaló que “La forma cómo encontraron el cadáver hace pensar que ella se defendió del agresor, ahora estamos a la espera de que la Fiscalía dé celeridad a la investigación para esclarecer este caso y dar con el responsable”, concluyó Cuenca.

Otros ataques y asesinatos

El pasado 19 de diciembre, Jorge Iván Vélez, dirigente sindical y miembro del comité departamental del paro, fue víctima de un ataque a disparos al nororiente de la capital del Valle del Cauca. Un día después, desaparecieron los ambientalistas Natalia Jiménez y Rodrigo Monsalve asesinados en la vereda Perico Aguao (Santa Marta, Magdalena). El 23 de diciembre pasado se conoció que la pareja fue asesinada. Las autoridades ya tienen a cuatro presuntos sospechosos del doble homicidio. 

El 21 de diciembre fue asesinado Jairo Ortíz, cuidandero (miembro de la guardia indígena) en el municipio de Iquira en Huila. Al parecer, dos hombres que se movilizaban en una moto (supuestamente con placas alteradas), “persiguieron al señor Jairo Ortiz, llegando hasta el lugar donde  trabajaba y en dicho lugar le dispararon, los cuales impactaron en la cabeza causándole la muerte”, informó el El Consejo Regional Indígena del Huila.

Un día después, el 22 de diciembre, se perpetró el doble homicidio de Martha Cecilia Perez Giraldo y Marleny Rueda Giraldo, integrantes de la organización social Amanecer de Mujeres por Arauca (Amar),  en Saravena, Arauca. Veinticuatro horas después, fue asesinada y Lucy Villarreal, activista cultural y de derechos humanos en Tumaco, Nariño. 

El homicidio de Reinaldo Carrillo Vera, líder social y miembro de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos de Colombia (ANUC) ocurrió en la madrugada del 25 de diciembre. Un hombre le disparó en varias oportunidades cuando este departía con sus familiares en plena celebración navideña en su vivienda, ubicada en el barrio Los Pinos en Pitalito, Huila.

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Redacción Judicial

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Violenta Navidad en las regiones para líderes sociales, indígenas y campesinos

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