El hecho sucedió el 4 de agosto de 2013

Volvieron a Cali siete de los 13 policías señalados de asesinar al primo del senador Iván Cepeda

Aunque el juez 37 de garantías los dejó en libertad por considerar que no existe suficiente pruebas para determinar que los uniformados representan, entre otras cosas, un peligro para la sociedad, continuarán vinculados a la investigación de la Fiscalía.

Los trece policías continuarán a la investigación en libertad. Gustavo Torrijos

Siete de los 13 uniformados de la Policía señalados de participar en el asesinato de Francisco Javier Ocampo Cepeda, primo del senador del Polo Democrático Iván Cepeda, regresaron a Cali. El regreso de los uniformados a la capital del Valle del Cauca se da luego de que el juez 37 de garantías de Bogotá los dejara en libertad por considerar que no existen suficientes evidencias para decir que los uniformados representan un peligro para la sociedad o la investigación.

En imágenes difundidas por Noticias Caracol, amigos, familiares y allegados recibieron con pancartas y mensajes de bienvenida a los policías manifestando que creen en su inocencia sobre los autores del asesinato del profesor Ocampo, perpetrado el 4 de agosto de 2013. Los uniformados permanecerán libres, pero continuarán vinculados a la investigación que asegura, entra otras cosas, que la versión de la policía es falsa al afirmar que le maestro habría disparado su pistola Taurus contra un grupo de uniformados luego de haberse negado a ser requisado.

Según la Fiscalía, una hora después al lugar del enfrentamiento arribaron miembros del CTI con el reporte de que sólo Ocampo Cepeda había fallecido. Una hora después, los funcionarios judiciales se enteraron de la muerte de un patrullero. El ente investigativo también señaló que esa noche, en el puente de la avenida Simón Bolívar, los habitantes de esa zona aseguraron que en la madrugada un hombre fue fuertemente golpeado por la Policía y que este iba acompañado de otro más. La Fiscalía dijo que la persona golpeada era Ocampo Cepeda.

Durante los días del funeral de Ocampo Cepeda, según testimonios recogidos por el ente investigativo, expresaron el hijo del profesor –quien también estuvo presente en los hechos– comentó que iban los dos. Este relato adquiere relevancia porque afirma que los policías llegaron disparando al lugar y que su padre tuvo que saltar hacia un matorral para protegerse de las balas, mientras que él, como pudo, salió corriendo para su casa. La Fiscalía también señaló que "los patrulleros, al no encontrar a la persona que les estaba disparando en el barrio Brisas del Limonar -de común acuerdo- decidieron aprovecharse de la situación (…) (para) ‘legalizar’ la muerte del profesor y hacerlo parecer de que él fue quién disparó”.

El organismo investigativo dice que en ese asesinato participaron los patrulleros Mario Alejandro Velandia, Elkin Fabián Contreras, Juan Esteban Caro Zapata, Héctor Alexander Castrillón, Jesús Clemente Muñoz, Alexander Reina, James Madrid Valenzuela, Johan Felipe Ortiz Restrepo, Jonathan Areiza Caicedo, Johan Felipe Ortiz y Saúl Manquillo. Entre los investigados también está el coronel William Sánchez, subcomandante de la Policía Metropolitana de Bogotá; el coronel Carlos Andrés Mora, comandante (e) de la Policía en Vaupés; y el mayor Oscar Rojas, adscrito a la Unidad Especial Cusiana de la Dirección de Protección de la Policía (Dipro).